miércoles, 18 de abril de 2012

De Flora Emilia de Cartago a San Agustín

"No te deseo más suerte que la mínima necesaria para la salvación de tu alma" .

De lo sublime a lo ridículo


Por: Gladiador Urbano - Y así es… como sociedad civil vivimos entre lo importante y lo trivial, entre lo urgente y lo absurdo, entre lo profundo y lo carismático… el detalle delicado está, en que generalmente se prefiere lo segundo por encima de lo primero. Esa es nuestra subcultura latinoamericana (esto, muy a pesar de nuestro inflado ego, no es sólo cosa de venezolanos).

Esta “Percepción” o tal vez ese “Modo de percibir” es lo que alimenta y propicia la rumorología, la prensa rosa, el amarillismo, el sensacionalismo, o simplemente como le llamamos algunos gracias a este régimen, los trapos rojos.

Es más que llamativa o digna de estudio, verdaderamente triste y patética, la facilidad con la cual el común de los habitantes del país (y una vez más aclaro, gran parte del continente, de México para abajo) cae en los llamados trapos rojos, la “noticia de moda”, el chisme o comentario de turno, el “tubazo del momento”…en fin, llámelo como quiera.

El asunto grave es que perdemos el norte de lo importante, por atender el grito desgarrado de lo urgente. Incluso cuando eso tan urgente, no deja de ser más que una simple cortina de humo, para ocultar viles acciones o siniestras intenciones.

En estas últimas semanas han pasado, como es usual, millones de cosas… de las cuales algunas llaman poderosamente la atención de muchos. Tal es el caso del afán de robar cámara y atención del fósil parlante de Cuba y su aprendiz (Dícese Castro y Chávez respectivamente); el nivel de avance de la enfermedad del nieto de maisanta; el fracaso de la cumbre de las Américas (según la obtusa visión oficialista, claro está); el absurdo escándalo de los miembros del cuerpo de seguridad de Obama, por “irse de putas” en Cartagena; las críticas a Shakira por pronunciar ublime en lugar de sublime al entonar el himno nacional de Colombia; el alboroto que ha causado el Safari del Rey Juan Carlos de España por el bendito elefante; y por supuesto, las declaraciones de Oswaldo Guillen con respecto a Fidel Castro; y la “Bomba del momento”, la llegada de Aponte Aponte a USA y sus declaraciones y confesiones ante funcionarios de la DEA.

En medio de toda esta ola “informativa” que nos aplasta por igual ya sea que se vea La Hojilla por la parte oficialista o Alo ciudadano por la parte opositora, ya sea que lea los runrunes de Bocaranda o los tururunes de Berenice, la bicha; lo importante sigue en un lamentable stand-by. La jueza Maria Afiuni, sigue presa sin motivo ni razón, y ahora la humillan, aún más, exigiéndole que se reporte cada tres horas a su perro guardián. El comisario Iván Simonovis, sigue preso por cumplir con su trabajo y proteger a los ciudadanos de los atropellos de quienes hoy lo privan de su libertad y derechos a la oportuna y necesaria atención médica.

Sabemos que nuestro país lo han convertido en un estado narcotraficante de forma evidente y casi confesa, ya eso de narco estado no alcanza para describir nuestra situación nacional e internacional… este es un régimen TOTAL Y ABSOLUTAMENTE delincuencial, criminal y narcotraficante, que además apoya causas terroristas.

Aponte, no es más que el Makled de turno, mucho ruido y al final pocas nueces… y si no, preguntémonos: ya se sabe qué pasó con Danilo Anderson? Qué pasó con el caso de los niños armados en el 23 de enero? Que ha pasado con Valentin Santana y sus muchachos de la piedrita? A donde fue a parar el caso de la muerte de Franklyn Brito? Que ha pasado con los involucrados en la elaboración de la lista Tascón? Qué pasó con el caso de los contenedores podridos de PDVAL? Donde carajo están finalmente nuestras reservas en oro? Que pasó con los casos de las alcabalas fantasmas de funcionarios corruptos y viciados? Que pasa con las mafias instaladas desde el alto gobierno para desarrollar atentados, sicariato, robos y secuestros a diestra y siniestra?

Hay miles de interrogantes que TIENEN RESPUESTA, pero no hay quien responda.

Hay miles de acciones a tomar como ciudadanos para mejorar esta absurda y trastornada situación que vivimos. De nosotros depende…

Mientras tanto, seguimos como bien dijo José Vicente Rangel, “excesivamente normal”, aquí no pasa nada y nos hemos venido acostumbrando de forma sistemática y patética a vivir así… alegrándonos por encontrar leche en polvo, azúcar o harina pan en un anaquel de cualquier supermercado o bodega… dando gracias a Dios por volver a casa con vida y con las propiedades con las que salimos (celular, laptop, carro, ropa, zapatos, etc.)

Es increíble lo mal que estamos y sin embargo, no lo percibimos. En caso de percibirlo, no hacemos absolutamente nada para cambiarlo y esa pasividad nos ha llevado como corderos al matadero.

Pero bueno, estas son reflexiones y apreciaciones muy personales, discúlpenme si les interrumpí la hora de la novela, el plan de irse a la playa durante el puente del 19 de abril o la "vaca" para comprar la caña del fin de semana… perdónenme si les aburro con estas “vainas” en lugar de contarles algún nuevo chisme de la farándula o un avance del último reporte médico súper confidencial del presidente.

En realidad, no me acostumbro y espero no acostumbrarme a manejar un ritmo de vida que oscile por voluntad de terceros, a vivir entre lo sublime y lo ridículo.

Tomado de: http://gladiadorurbano.blogspot.com

Galileo

Digamos que existen dos tipos de mentes poéticas: una apta para inventar fábulas y otra dispuesta a creerlas - GALILEO GALILEI

En Venezuela todos somos victimas


Por: Ivan Simonovis - Cuando te encierran por razones políticas, ingresas en un exclusivo mundo de inseguridad jurídica. Cuando la realidad social es conflictiva, influencia el destino de un país. De esa forma se canaliza y destruye la vida de sus ciudadanos. Esa inseguridad jurídica, junto a una conflictividad manipulada, influenció y destruyó mi vida y la de mi circulo familiar. Hoy soy un preso político. Pero eso no solo me afecta a mi.

El presidente y el alto gobierno han criticado el uso la fuerza militar "contra el pueblo" pero el no combatir la delincuencia y favorecer la permisividad en la creación de grupos anárquicos, han llevado a la nación al caos. Se permitió y avaló la creación de una subclase social: la del crimen. Esto ha servido para sembrar terror y amedrentar sistemáticamente a cada uno de los venezolanos.

No podemos olvidar los 130 mil asesinados por violencia criminal que ha cobrado el hampa. Pero la violencia no solo actúa con homicidios, también hay heridos, secuestros, robos, violaciones, extorsiones y amenazas. El país entero es víctima de la desidia y de un alevoso régimen que focaliza sus esfuerzo en perpetuarse en el poder, pero no en resolver los problemas básicos de supervivencia de los ciudadanos venezolanos.

Yo hoy soy un preso político. Me han hecho parte de ese juego perverso implementado por la cúpula del poder para justificar su propaganda, porque este gobierno es solo eso: Propaganda.

Soy inocente y no me cansaré de repetirlo, la Fiscalía me acusó de dar órdenes y de haber entregado armas de fuego a funcionarios de la PM, pero casi una centena de funcionarios que declararon en el juicio, incluyendo los acusados, manifestaron que jamás en su vida me habían visto en persona. Ninguna de las acusaciones pudo ser demostrada por la Fiscalía durante el juicio y ningún funcionario aportó prueba de la culpabilidad de ninguno de nosotros. Ese día salí a trabajar y cumplir con mi deber, agote todos los medios para coordinar con el gobierno central el apoyo que era obvio necesitábamos para controlar la situación en el centro de la capital, pero el régimen sospechosamente se oculto y por omisión fue cómplice de los asesinatos y heridos de ese día.

10 años después, la versión de lo que sucedió ese día esta clara. Es común que los regímenes totalitarios se hagan de grupos violentos para que defiendan los intereses del dictador o caudillo. Hugo Chavez no invento el agua tibia. Al igual que Adolfo Hitler y sus Sturmabteilung o "Camisas Pardas", o Benito Mussolini y sus "Camisas Negras", desde el gobierno organizaron grupos como brigadas de choque, que en Venezuela los bautizaron como "Círculos Bolivarianos". Esa fue la tarea de los pistoleros de Puente Llaguno y de los que estaban apostados en la Av Baralt, ellos se encargaron de hacer el despreciable trabajo de emboscar la marcha que venia de Chuao, algo que obviamente ni un militar ni un policía en su sano juicio harían.

Lo cierto es que terminamos siendo el chivo expiatorio del 11A. Había que culpar a alguien y las baterías las enfilaron a la PM, pero la verdad es que el 11 de Abril del año 2002 no causamos muertes. Nosotros salvamos vidas.

Quiero decirles que cuando el campo de lo justo se deja en manos de lo arbitrario, la paranoia terminar presidiendo el comportamiento humano. Luego desaparecen los limites que demarcan los principios y valores morales. De allí en adelante el abuso del poder y la anarquía es lo único que manda.

Yo que en he tenido que sufrir esto de manera diaria durante siete años, me he fabricado un modelo mental que consiste en asumir que cualquier juicio de valor sobre lo justo o lo injusto no tiene aplicabilidad ante éste alevoso régimen. Mi obligación es sobrevivir a esta barbarie judicial, nunca hundirme, no abandonar y luchar hasta conseguir mi libertad.

Gracias a Dios no estoy emocionalmente solo. Mi resistencia ha sido posible gracias al apoyo y la solidaridad que desde allá afuera recibo de mi esposa e hijos, así como de amigos y medios de comunicación. Siempre les voy a estar agradecido.

En este país todos somos víctimas. Todos de alguna manera estamos sometidos a la pérdida de los valores y los principios morales. Este gobierno se ha dedicado en los últimos 13 años a sembrar odio y violencia. La violencia crea mas problemas sociales de los que se pueden resolver. Un Apocalipsis estará tocando nuestra puerta si no hacemos algo. Desde mi prisión exhorto a los venezolanos al diálogo y a la tolerancia, y a quienes solo han sido espectadores de los cambios políticos del país, a que se conviertan en actores para que de una manera democrática pasemos de la etapa destructiva y confiscatoria, a la constructiva y conciliadora.
“Hemos escalado una montaña muy alta, pero aun quedan otras más por escalar” Nelson Mandela.

Fuente: José Alejandro Urdaneta/ http://www.laverdad.com/detnotic.php?CodNotic=85168