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jueves, 24 de noviembre de 2011

La Haya


La Haya, 24 nov (EFE).- La Fiscalía de la Corte Penal Internacional declinó hoy comentar la denuncia que presentó el lunes el exdiplomático venezolano Diego Arria ante esta instancia contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a quien acusa de delitos de lesa humanidad. “La Fiscalía tiene como principio no hacer comentarios sobre las comunicaciones que recibe”, indicó a Efe la portavoz de la Corte Penal Internacional (CPI), Nicola Fletcher. De acuerdo con el artículo 15 del Estatuto de Roma, que rige el funcionamiento de la CPI, la Fiscalía de esta instancia judicial “tiene la obligación de analizar” cualquier información recibida sobre presuntos crímenes para así poder determinar si admite o no a trámite una de esas denuncias. El tiempo que la Fiscalía necesita para decidir si abre una investigación propia sobre crímenes de lesa humanidad o de guerra en un país “depende de cada caso en particular”, indicó Fletcher, si bien el proceso se acelera cuando un caso es remitido por el Consejo de Seguridad de la ONU, como ha ocurrido en el caso de Libia. No es la primera vez que la Fiscalía, dirigida por el argentino Luis Moreno Ocampo, recibe “comunicaciones” -es así como se denominan estas primeras denuncias presentadas por individuos o Estados ante la CPI- relacionadas con Venezuela. Ocampo rechazó conjuntamente 12 comunicaciones recibidas por la Fiscalía, en la que se denunciaban presuntos crímenes de guerra o de lesa humanidad supuestamente cometidos por el Gobierno venezolano o fuerzas asociadas al mismo. En febrero de 2006, Ocampo rechazó conjuntamente 12 comunicaciones recibidas por la Fiscalía, en la que se denunciaban presuntos crímenes de guerra o de lesa humanidad supuestamente cometidos por el Gobierno venezolano o fuerzas asociadas al mismo. En esa ocasión, la respuesta del fiscal, a la que ha tenido acceso Efe, no se admitieron a trámite las denuncias sobre presuntos crímenes de guerra y genocidio en Venezuela porque “basándonos en la información disponible referente a eventos en Venezuela desde julio de 2002, la situación claramente no responde a los componentes de un conflicto armado”. Es por esa razón, alegó el fiscal, “por lo que no hay base suficiente para creer que se han cometido crímenes de guerra de acuerdo con la jurisdicción de la Corte”. Respecto a supuestos crímenes de lesa humanidad, Ocampo concluyó en su respuesta de 2006 que “no hay base suficiente” de acuerdo con las comunicaciones para creer que “ha habido un ataque sistemático y masivo contra la población civil”, lo cual es un requisito de el Estatuto de Roma impone a la jurisdicción de la Corte. Según Diego Arria, quien fue embajador de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y es uno de los seis aspirantes a ser el candidato opositor único en las elecciones presidenciales del próximo año en Venezuela, la denuncia contiene “un inventario de acciones realmente terribles, de las brutalidades cometidas contra miles y miles de venezolanos”. Estos presuntos crímenes “van desde asesinatos hasta desplazamientos forzados y eliminación de la propiedad, como parte de una política sistemática generalizada de Estado de violar los derechos humanos y realmente cometer crímenes de lesa humanidad”, indicó. Creada en 2002, la CPI investiga en estos momentos presuntos crímenes en Uganda, Sudán, República Democrática del Congo, Libia, Costa de Marfil y Kenia. También ha abierto investigaciones preliminares en Afganistán, Georgia, Colombia, Guinea, Palestina, Honduras, Corea y Nigeria. Ocampo ha explicado en reiteradas ocasiones que, por ejemplo en el caso de Colombia, donde sí que se han constatado presuntos crímenes de lesa humanidad, no se ha abierto una investigación propia porque las autoridades nacionales ya investigan esos crímenes y la CPI solamente puede hacerlo cuando el propio país no tiene capacidad o voluntad para realizar las pesquisas.

Anónimo

Los puestos eminentes son como las cimas de los peñascos;
sólo pueden llegar a ellos las águilas y los reptiles -
Anónimo

El Universal 24-11-11


El presidente ante la Corte Penal Internacional


Por: Julio César Pineda - juliocesarpinedap@gmail.com - @jcpineda - El siglo XXI nos ofrece un nuevo Derecho Penal Internacional fundamentado en la responsabilidad universal, mediante la cual, cualquier persona puede ser juzgada o declarada responsable por actos u omisiones referidos a violaciones de Derecho Internacional, especialmente en materia de Derecho Humanos, al margen las leyes internas del Estado de su nacionalidad. La Corte Penal Internacional (CPI) fue creada por el Estatuto de Roma, aprobado el 17 de julio del 1998 por la Conferencia Diplomática de Plenipotenciarios de las Naciones Unidas. En el Preámbulo de este Tratado se reafirma el patrimonio común de las culturas y las atrocidades que sufren los seres humanos por políticas autoritarias, generando crímenes que constituyen una amenaza para la paz, la seguridad y el bienestar de la humanidad. Estos delitos de carácter internacional deben tener su castigo tanto en el plano nacional como a nivel mundial y someterse a la acción de la justicia para que no haya impunidad de los autores de estos atentados a la dignidad humana. Se recuerda que todo Estado debe ejercer su jurisdicción penal contra los responsables de crímenes internacionales, pero también la necesidad de una instancia supranacional, de carácter permanente, independiente, vinculada a la ONU, con competencia sobre los crímenes más graves. Esta CPI complementa la jurisdicción penal de los Estados y garantiza la nueva dimensión del Derecho Penal Internacional. Se estableció como sede de la CPI, La Haya, Países Bajos, con personalidad jurídica internacional. El artículo 5 de la CPI al referirse a los crímenes de la competencia de la Corte estableció los siguientes: genocidio, lesa humanidad, crímenes de guerra y agresión. Delitos que son imprescriptibles y solo cuando fueron cometidos después de la entrada en vigor del estatuto. En cuanto a la agresión se definirá en conferencias futuras. De conformidad con el Derecho Internacional vigente los Estados en cuyos territorios se hayan cometido estos delitos, o cuyos nacionales sean víctimas de tales crímenes, tienen el derecho y la obligación legal de investigar y enjuiciar a las personas encargadas de cometer tales crímenes. El precandidato presidencial y expresidente del Consejo de Seguridad de la ONU, Diego Arria, presentó esta semana en La Haya una denuncia contra el Sr. Presidente de Venezuela, fundamentando la misma en cinco delitos enmarcados en los que la CPI en su artículo siete denomina "Crímenes de Lesa Humanidad": asesinato, esplazamiento por la fuerza, encarcelación, tortura y persecución política. Siempre que sean realizados en forma sistemática y general promovidos por un gobierno, una organización o grupo con la consecuente responsabilidad penal individual. Este documento fue recibido por el Fiscal General de este Tribunal Penal Mundial el argentino Luis Moreno Ocampo. Como toda denuncia deberá estar sustentada en pruebas, con testimonios, publicaciones, informes y expedientes de las supuestas víctimas en el territorio venezolano, y bajo el pre-supuesto de que la justicia en estos casos no ha actuado en Venezuela. De acuerdo a lo establecido por la Corte, el Fiscal General podría solicitar investigar al Jefe de Estado venezolano como ocurrió en su momento en los casos del presidente de Sudán, Omar Bachir, y durante el conflicto de Libia contra el líder Gadafi y su hijo Seif Al Islam, contra quien en estos momentos Moreno Ocampo insiste en procesarlo en La Haya. Naturalmente que tratándose de un Tribunal plurinacional, especializado e independiente, procede un juicio, siempre que tenga una fundamentación jurídica y fáctica. Venezuela fue el primer país de América Latina bajo el gobierno del presidente Chávez, en ratificar esta instancia Jurisdiccional Penal Internacional, aunque la firma del convenio se realizó durante el periodo del presidente Caldera. Cuando un gobierno se hace parte de un Tratado Internacional como es el caso de Venezuela, está obligado por el mismo. Con respecto a la denuncia de Diego Arria las autoridades venezolanas están obligadas a responder ante las acusaciones con los crímenes que se le atribuyen al presidente, más allá de las declaraciones del PSUV de carácter político y no jurídico. Seguramente en los próximos días este tema obligará a muchas reflexiones, no solo de personeros del Gobierno y de la oposición sino de los sectores académicos, universitarios e intelectuales, interesados en esta nueva realidad del Derecho Internacional Penal.

El discurso más corto


Por: Bryan Dyson, ex Presidente de Coca Cola al dejar uno de los cargos más importantes del mundo.

"Imagina la vida como un juego en el que estás malabareando cinco pelotas en el aire. Estas son: - Tu Trabajo,- Tu Familia,- Tu Salud,- Tus Amigos y - Tu Vida Espiritual, Y tú las mantienes todas éstas en el aire. Pronto te darás cuenta que el Trabajo es como una pelota de goma. Si la dejas caer, rebotará y regresará. Pero las otras cuatro pelotas: Familia, Salud, Amigos y Espíritu son frágiles, como de cristal. Si dejas caer una de estas, irrevocablemente saldrá astillada, marcada, mellada, dañada e incluso rota. Nunca volverá a ser lo mismo. Debes entender esto: apreciar y esforzarte por conseguir y cuidar lo más valioso. Trabaja eficientemente en el horario regular de oficina y deja el trabajo a tiempo. Dale el tiempo requerido a tu familia y a tus amigos. Haz ejercicio, come y descansa adecuadamente. Y sobretodo, crece en vida interior, en lo espiritual, que es lo más trascendental, porque es eterno.

Mahoma

Una persona fuerte no es aquélla que tira al suelo a su adversario. Una persona fuerte es la persona que sabe contenerse cuando está encolerizada - MAHOMA

Indignación en Harvard


Por: Julia Evelyn Martínez - Un un hecho insólito, digno de ser incluido en la saga de “Aunque usted no lo crea” de Ripley, el pasado 02.11.2011, un grupo de estudiantes de economía tomó la decisión de retirarse en bloque de la cátedra de Introducción a la Economía de la Universidad Harvard, en protesta por el contenido y el enfoque desde el cual se imparte esta materia. ¿Qué hay de asombroso en este hecho?. En primera lugar, la protesta tuvo como destinatario directo al conocido economista Gregory Mankiw, ex asesor del Presidente George W. Bush y autor de uno de los manuales de macroeconomía más utilizado en las escuelas de economía dentro y fuera de Estados unidos. En segundo lugar, porque de acuerdo a la carta entregada por los/as estudiantes antes de retirarse de la cátedra, el motivo de la protesta fue su indignación por lo que consideran el vacío intelectual y la corrupción moral y económica de gran parte del mundo académico, cómplices por acción u omisión en la actual crisis económica. Y en tercer lugar, se trata de un hecho insólito, porque los integrantes del movimiento estudiantil detrás de este hecho de indignación académica en contra del pensamiento único neoclásico, pertenecen a la élite económica, social y política de los Estados Unidos, que se forma en la Universidad de Harvard para dirigir las corporaciones empresariales globales y/o para asesorar a los gobiernos en materia de políticas económicas y financieras. En diversos párrafos de la carta al profesor Mankiw se lee: “hoy estamos abandonando su clase, con el fin de expresar nuestro descontento con el sesgo inherente a este curso. Estamos profundamente preocupados por la forma en que este sesgo afecta a los estudiantes, a la Universidad, y nuestra sociedad en general (…) Un estudio académico legítimo de la economía debe incluir una discusión crítica de las ventajas y los defectos de los diferentes modelos económicos. A medida que su clase no incluye las fuentes primarias y rara vez se cuenta con artículos de revistas académicas, tenemos muy poco acceso a aproximaciones económicas alternativas. No hay ninguna justificación para la presentación de las teorías económicas de Adam Smith como algo más fundamental o básico que, por ejemplo, la teoría keynesiana (…) Los graduados de Harvard juegan un papel importante en las instituciones financieras y en la conformación de las políticas públicas en todo el mundo. Si falla la Universidad de Harvard a la hora de equipar a sus estudiantes con una comprensión amplia y crítica de la economía, sus acciones serán susceptibles de perjudicar el sistema financiero mundial. Los últimos cinco años de crisis económica han sido prueba suficiente de ello”. La carta concluye: “No estamos retirando de su clase este día, tanto para protestar por la falta de discusión de la teoría económica básica y como para dar nuestro apoyo a un movimiento que está cambiando el discurso estadounidense sobre la injusticia económica (Occupy wall street). Profesor Mankiw, le pedimos que se tome nuestras inquietudes y nuestro retiro de su clase en serio”. Según reportan los escasos medios de comunicación que le dieron cobertura a esta protesta, el movimiento de los estudiantes de Harvard a favor de una economía crítica, se ha ampliado y ha incorporado otras demandas para hacer de Harvard una “universidad socialmente responsable”. Una de éstas consiste en la negociación de contratos de trabajo más dignos para el personal de servicios de la universidad que sufre las políticas de flexibilización laboral que tanto daño le han ocasionado a la clase trabajadora norteamericana. Movimientos similares han comenzado a surgir en la Universidad de Duke (Carolina del Norte) y en la Universidad de Berkeley (California). El movimiento iniciado en Harvard por un cambio en el enfoque dominante de la enseñanza de la economía no es nuevo. Más bien es un movimiento que viene a sumarse a la iniciativa por un cambio en la enseñanza de esta disciplina que iniciaron en mayo de 2000 los y las estudiantes de las universidades francesas y que meses después recibió el apoyo de estudiantes de Cambridge, Inglaterra. En ese entonces, también el movimiento estudiantil francés hizo pública una carta declarándose globalmente descontento por la enseñanza recibida, que les impedía lograr una comprensión profunda de los fenómenos económicos a los cuales las personas se enfrentan en el mundo real. Un pasaje de esta carta señalaba que “ la mayor parte de nosotros ha escogido la formación económica con el fin de adquirir una comprensión profunda de los fenómenos económicos a los cuales el ciudadano de hoy en día se encuentra confrontado. Ahora bien, la enseñanza tal como es expuesta –es decir en la mayor parte de los casos la teoría neoclásica o enfoques derivados –, generalmente no responde a esta expectativa”. La carta finalizaba con un exhortación al profesorado francés similar al mensaje enviado al profesor Mankiw: ¡Despiértense antes de que sea demasiado tarde! Hace casi 200 años, John Stuart Mill al asumir como Rector de la Universidad de Saint Andrew, recordaba al claustro de profesores de dicha universidad, que la función de las universidades no es hacer que los estudiantes aprendan a repetir lo que se les enseña como verdadero sino que su función es formar personas con capacidad de pensar por si mismas. De acuerdo a este gran economista y filosofo, las universidades deben enseñarles a las personas a “Poner en duda las cosas; no aceptar doctrinas, propias o ajenas, sin el riguroso escrutinio de la crítica negativa, sin dejar pasar inadvertidas falacias, incoherencias o confusiones; sobre todo, insistir en tener claro el significado de una palabra antes de usarla y el significado de una proposición antes de afirmarla. El objetivo de la universidad no es enseñar el conocimiento requerido para que los estudiantes puedan ganarse el sustento de una manera particular. Su objetivo no es formar abogados ó médicos ó ingenieros (ó economistas) hábiles, sino seres humanos capaces y sensatos. Los estudiantes son seres humanos antes de ser abogados, médicos, comerciantes o industriales; y sí se les forma como seres humanos capaces y sensatos, serán por sí mismos médicos y abogados (y economistas) capaces y sensatos”. Es obvio que la incapacidad de las universidades actuales de formar economistas críticos y sensatos no responde únicamente a posturas personales e ideológicas de docentes y/o autoridades universitarias, sino más bien responde a factores relacionados con el rol que las universidades cumplen en la reproducción de las relaciones de poder dentro del sistema capitalista en su fase neoliberal. Probablemente uno de los principales factores explicativos de la crisis en la enseñanza de una economía crítica e integral, es la pérdida de la identidad e independencia de las universidades debido a que han sido capturadas por los intereses de las corporaciones y/o por la demanda del mercado. Se les ha presionado directa (o indirectamente) a convertirse en empresas educativas con la misión de formar a los dos tipos básicos de economistas que demanda el mercado en la fase actual del capitalismo: economistas especialistas altamente calificados/as y economistas generalistas poco calificados/as para apoyar a especialistas o para desempeñarse en funciones gerenciales. Esto a su vez ha conducido a una especie de fragmentación del conocimiento y a la ausencia de pensamiento crítico. ¿El resultado final? Economistas formados para adaptarse y/o colaborar con el status quo que mantiene a la mayor parte de la humanidad en la exclusión y la pobreza. El mensaje que desde Harvard envían los y las estudiantes de economía, no debería pasar desapercibido por las escuelas de economía del mundo entero, en particular por las escuelas de economía de los países del sur. Es tiempo de rectificar el rumbo (si se ha perdido en algún momento). Es tiempo de separar la verdadera función universitaria de la función de formación técnica superior, y sobre todo, es tiempo de devolverle a la enseñanza de la economía el carácter crítico, riguroso e integral que tanta falta hace en los momentos actuales de crisis sistémica que ha provocado el sistema capitalista. Si no actuamos ahora, con hechos y no con meros discursos, las escuelas de economía (y quienes trabajamos en ellas) estamos en riesgo de correr – más tarde o más temprano- con la misma suerte del desafortunado profesor Mankiw.