sábado, 16 de abril de 2011

Manejo de la situación de crisis


Recomendaciones para el manejo de la situación de crisis - El presente material tiene por finalidad ofrecerle orientaciones para que usted pueda identificar su situación actual y estrategias para su manejo. Se considera de gran importancia que usted preserve su salud y la de su grupo familiar, por lo cual es de nuestro interés ofrecerle las siguientes recomendaciones. 1.- Su seguridad física y mental tanto a nivel personal como familiar debe ser una prioridad. Ninguna precaución es innecesaria. Debe cuidar de que los suyos estén a buen resguardo y contar con planes de contingencia para evitar agresiones y vejámenes físicos y psicológicos. 2.- No permita que violenten sus derechos, es preferible enfrentarse a la autoridad que ilegalmente ejerza presión que someterse de manera inmediata. El agresor debe sentir que usted sabe que él está haciendo algo incorrecto. De igual modo evite enfrentamientos frontales y agresivos. En otras palabras no se “enganche” en el juego psicológico del agresor y más bien busque desarmarlo con la ley. 3.- Si usted sufre de algunos de los siguientes síntomas usted está padeciendo de estrés agudo. A continuación se enumeran los más comunes: • Alteraciones en el sueño como insomnio, • Dificultades para conciliar el sueño, • Levantarse en la noche con sobresalto o palpitaciones • Imágenes repetidas en su mente, • Dormir más de lo normal, • Sensación de pesadez, • Fatiga, • Desánimo, • Desesperanza, • Pensamientos pesimistas o contrariamente aceleración del pensamiento, • Dificultad para controlar los pensamientos, • Malestar corporal, • Ansiedad, • Irritabilidad • Alteración de la ingesta de comida, • Comer de más o de menos respecto a lo regular, • Síntomas psicosomáticos como dolores musculares, • Gastritis, • Afecciones respiratorias, • Alteraciones en la vida sexual. 4.- Estos síntomas pueden manejarse con algunas recomendaciones y es un trastorno pasajero. En caso de que dure más de tres (3) meses debe acudir a un especialista ya que el malestar puede volverse crónico, es decir puede mantenerse en el tiempo y transformarse en algo más grave. 5.- La primera recomendación es hacer actividades que lo relajen y le permita tomar distancia psicológica del problema. Dicha actividad debe ser del gusto personal pero se recomienda hacer deporte como caminar, montar bicicleta, etc., leer alguna lectura que lo distraiga, reunirse con amistades con una intención recreativa, etc. 6.- Si usted está sufriendo por que sus rutinas están alteradas, busque algunas actividades que le permitan sentir que su vida mantiene cierta continuidad. Por ejemplo si usted se levantaba temprano y salía a su trabajo a las 6:30 a.m. y su situación actual no lo amerita, entonces busque mantener esa rutina y haga alguna actividad en esas horas. Ocupe su tiempo con alguna actividad que le sea productiva o en donde usted se sienta útil, puede organizar actividades con los vecinos, recabar información sobre el problema, crear grupos de discusión, estudiar sobre un tema particular. Recuerde que el ocio no es buen consejero. 7.- Evite asumir posiciones radicales o defender apasionadamente puntos de vista extremos. Es muy fácil pasar de la euforia y el entusiasmo desmedido a la depresión y el abatimiento. Mientras más centrado esté más energía dispondrá. El agotamiento emocional es más fuerte y desgastante que el agotamiento físico. Las posiciones y en general una emocionalidad intermedia, moderada y racional serán su mejor autodefensa. 8.- Evite tomar decisiones importantes producto del desespero, la angustia o la impulsividad. Usualmente las decisiones tomadas de esta forma son las peores y casi siempre usted se arrepentirá. Medite cuidadosamente, ahora más que nunca cada uno de sus pasos. No permita que las circunstancias externas o los agresores le hagan “perder la cabeza”. La racionalidad y la reflexión lo ayudarán a tomar mejor sus decisiones. 9.- Transmita esta información a compañeros de trabajo, amigos y especialmente a sus familiares. Si usted es el afectado directo no crea que sus seres queridos no están siendo igualmente afectados. Cuide de ellos. Muchas veces el estrés se manifiesta con peleas familiares, desacuerdos de última hora, disputas, reacciones de poder. En situación de crisis como la que vivimos la familia debe estar más unida que nunca. No permita que el estrés que ocasiona esta crisis afecte sus relaciones interpersonales.<> 10.- El manejo de la información depende de usted. La información proveniente de las distintas fuentes (conversaciones informales, rumores, radio, televisión, prensa escrita y otros) puede ser regulada por usted. Los medios son un producto que el usuario puede decidir utilizar a su gusto y conveniencia, bajo el control de usted y su grupo familiar. 11.- Para los casos en que piense que puede serle útil una consulta psicológica especializada, disponemos de información sobre profesionales que están disponibles para prestar este tipo de apoyo. 12.- Ante situaciones en las cuales se sienta amedrentado o vulnerados sus derechos individuales o colectivos, tiene a su disposición la Guía de Orientación Laboral que servirá de soporte en la prestación de la asistencia legal requerida. La misma está disponible en la página Web: http://www.trabajadorpetrolero.com/ Como complemento a esta información anexamos un tópico de gran interés alusivo a los elementos psicológicos que identifican una situación de acoso laboral y que pudiesen estar presentes en esta crisis. ELEMENTOS PSICOLÓGICOS ASOCIADOS AL ACOSO LABORAL Identificando la Situación de Acoso El acoso empresarial ha sido definido en el campo de la psicología como “un conflicto de larga duración que tiende a escalar en que varias acciones de abuso y acoso son utilizadas sistemáticamente contra la víctima” y como “un intento malicioso para forzar a que una persona salga de su lugar de trabajo a través de acusaciones injustificadas, humillaciones, acoso general, abuso emocional y/o intimidación”. Es importante destacar que toda situación de abuso o acoso implica que existe un desbalance de poder en que la persona utiliza su poder y autoridad para arrinconar a su víctima. Lo cual implica también que por una razón u otra no busca negociar y tratar al otro en igualdad de condiciones, aunque intente mostrar que sí hay una igualdad y una consideración hacia el otro. El acoso suele comenzar de manera sutil e irse incrementando e incluye conductas como: - Cuestionar las decisiones de la persona. - Enjuiciar negativa, injusta y descontextualizadamente el trabajo del otro. - Aislar a la persona de sus redes sociales (no hablarle, no considerar su opinión). - Atacar la esfera privada de la persona (criticándola, buscando hacerla quedar mal, sugerir que la persona está mal psicológicamente). - Agresión verbal (gritarle a la persona, insultarla, amenazarla). - Agresión física (incluye la amenaza de violencia física y usos menores de la violencia). - Utilización de rumores que tienden a confundir y a desacreditar a la persona. Susan Dunn, especialista en el trabajo con víctimas de acoso empresarial identifica diez características encontradas frecuentemente en el acoso: 1. Ataques a la dignidad, integridad, credibilidad y competencia profesional de los empleados. 2. Comunicaciones negativas, humillantes, intimidatorias y controladoras directas. 3. Comunicaciones negativas, humillantes, intimidatorias y controladoras pero en forma de insinuación. 4. Utilización de otros grupos o miembros del equipo para incrementar el acoso. 5. Utilización continua, múltiple y sistemática de este tipo de estrategias. 6. Estas estrategias se utilizan para desacreditar, confundir, intimidar, aislar y forzar a la persona a someterse. 7. Se intenta forzar a la persona a que se vaya, se retire. 8. Hacer parecer que la eliminación de la persona de su lugar de trabajo fue voluntaria. 9. Estos hechos son tolerados, ignorados o aupados e instigados por los dirigentes de la organización. 10. Intentan hacer ver que todo esto ha sucedido por culpa del trabajador. Una gran parte del acoso se ejerce a través de la comunicación y se hace de manera indirecta y solapada. Esas comunicaciones suelen incluir las siguientes estrategias: 1. Rechazar la comunicación directa: Se tiende a eludir la comunicación directa y dejar todo en la insinuación. 2. Deformar el lenguaje: El mensaje es voluntariamente vago e impreciso y genera confusión. 3. Mentir: En su tratado sobre el arte de la guerra, redactado en el siglo V antes de Cristo, el chino Sun Tsu escribió: “el arte de la guerra es el arte del engaño; si adoptamos siempre una apariencia contraria a lo que somos, aumentamos nuestras oportunidades de victoria”. Las cosas se dicen sin decirlas, esperando que el otro comprenda el mensaje sin tener que nombrarlo. Otro tipo de mentira indirecta se basa en contestar de un modo impreciso, con evasivas, o mediante un ataque en forma de broma. El interlocutor no debería tener en cuenta ningún mensaje que no se formule explícitamente, por mucho que se trasluzca. 4. Utilizar el sarcasmo, la burla y el desprecio: El agresor se esconde detrás de la máscara del irónico y del bromista. 5. Utilizar la paradoja: en el nivel verbal se dice una cosa, y en el nivel no verbal se expresa lo contrario. El discurso paradójico se compone de un mensaje explícito y de un mensaje sobreentendido. El agresor niega la existencia del segundo. 6. Descalificar: La descalificación consiste en privar a alguien de todas sus cualidades. Miradas despreciativas, suspiros exagerados, insinuaciones, alusiones desestabilizadoras o malévolas, observaciones desagradables, críticas indirectas que se oculta detrás de bromas y burlas. 7. Imponer autoridad: La toma de poder se lleva a cabo mediante la palabra. Se trata de dar la impresión de conocer mejor las cosas, de detentar una verdad, “la verdad”. Por esta vía, atraen a compañeros que no están seguros de sí mismos y que tienden a pensar que los otros saben más que ellos mismos. 8. La violencia: La fase de odio aparece con toda claridad cuando la víctima reacciona e intenta obrar y recuperar un poco de libertad. Cuando tiene que justificar su odio, el agresor lo hace ver como una persecución por parte de su víctima. Se coloca así en una situación de legítima defensa. En este mismo sentido, adopta una actitud pleitista. Todo aquello que no funciona es culpa de los demás, que se han unido en un proyecto contra él. Como protegerse: El agresor sabe hasta dónde puede llegar, sabe medir su violencia. Si siente que la víctima reacciona en su presencia, retrocede hábilmente. La agresión se destila también a pequeñas dosis cuando se produce en presencia de testigos. Si la víctima reacciona y cae en la trampa de la provocación subiendo el tono, es ella la que parece agresiva, y el agresor aprovecha la ocasión para situarse en la posición de víctima. El acoso aumenta cuando la víctima asume estrategias evitativas y poco asertivas ante el conflicto. De manera que hay que intentar enfrentar de manera asertiva la situación de crisis.
En base a lo anterior puede ser útil para enfrentar posibles situaciones de acoso:
1. Identificar si existen maniobras abusivas: Es importante analizar fríamente si algunas de estas estrategias comunicacionales están siendo utilizadas para acosarnos. 2. Establecer una red de comunicación abierta y accesible: Conozca y comparta con sus compañeros los procedimientos habituales de acoso y agresión. 3. Desarrollar procedimientos para registrar las situaciones de acoso: utilice testigos, haga registros de video, audio y cualquier otro medio que permita identificar tal situación. 4. Atender nuestras necesidades fuera del ambiente laboral. 5. Procurar conocer y utilizar las redes de apoyo disponibles. 6. Buscar apoyo en personas cercanas y de confianza. 7. Evitar caer en la retaliación agresiva: Es importante tratar de mantener una respuesta asertiva frontal pero sin caer en agresiones que tienden a escalar al conflicto. La lógica del afrontamiento es lograr protegerse mientras se evidencian y demuestran las agresiones del acosador.