mover

mover

martes, 2 de noviembre de 2010

Día de los difuntos

En este día,
una Oración por mis padres...
con mi agradecimiento.

¿Pato o Águila?


Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salio del auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi. Le alcanzo un cartón plastificado y le dijo: yo soy Willy, su chofer. Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión. Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable”. Rodrigo quedo impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior ¡limpio sin una mancha! Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo, “Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado”. Rodrigo bromeando le dijo: “No, preferiría un refresco” Willy sonrío y dijo: “No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua y jugo de naranja”. Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: “Tomare la Cola dietética”. Pasándole su bebida, Willy le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo el Reforma, Esto, Novedades y Selecciones”. Al comenzar el viaje, Willy le paso a Rodrigo otro cartón plastificado, “Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”. Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenia el aire acondicionado prendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él. Luego le avisó cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si prefería lo dejaría solo en sus meditaciones. “Dime Willy, -le pregunto asombrado Rodrigo- siempre has atendido a tus clientes así?”. Willy sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos dos años. Mis primero cinco años manejando los gaste la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio acerca del Dr. Dyer un “Gurú” del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Se diferente de tu competencia. No seas un pato. Se un águila. Los patos solo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo”. “Esto me llego aquí, en medio de los ojos”, dijo Willy. “Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire alrededor a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios”. “Se nota que los cambios te han pagado”, le dijo Rodrigo. “Si, seguro que si”, le dijo Willy. “Mi primer año de águila duplique mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio”. Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal. Posiblemente haya contado esta historia a mas de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería. Willy el taxista, tomo una diferente alternativa: El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.

Una verdad como un Templo

Por los defectos de los demás
el sabio corrige los propios.

SIRO, Publio

¿Cuál es tu color favorito?

¿Alguna vez te has preguntado quién descubrió el color? Saberlo resulta complicado, ya que el color ha existido desde siempre. Pero lo que sí se sabe es quién fue uno de los primeros estudiosos de la materia. El primero reconocido fue el filósofo Aristóteles, quien, en el siglo IV a. C., definió que todos los colores estaban compuestos de otros cuatro que él asoció a los elementos: tierra, agua, cielo (aire) y fuego. Basándose en esos primero estudios y todos los que les siguieron, 22 siglos despuésJohann Wolfgang von Goethe (1749-1832) inauguró la psicología del color y comenzó a analizar el significado de los colores. Este poeta y científico alemán fue el primero que centro sus investigaciones sobre el color en la forma en la que estos afectaban al ser humano. Contradiciendo a Isaac Newton, Goethe aseguraba que en la visión del color no intervenía sólo el hecho físico de verlo, sino que influía la percepción de cada uno. Es decir, Goethe introdujo un factor subjetivo en la apreciación del color, lo que explica porque hay tonos sobre los que es difícil ponerse de acuerdo. Y de todas estas enrevesadas teorías sale una especie de diccionario de los colores. Para entenderlo, lo mejor es analizarlos de uno en uno. El amarillo es el más intelectual, ya que es visto como símbolo de una inteligencia portentosa, pero también de algunas enfermedades mentales. Asociaciones que, según muchos, tienen su más claro ejemplo en el pintor holandés Vincent Van Gogh. El amarillo es, además, uno de los colores primarios y significa ira, envidia, cobardía... Representa los bajos impulsos y es un de los colores de la emoción. También es considerado el color de la luz -por su asociación con el Sol- y símbolo de poder, arrogancia, fuerza y voluntad. El tono de la vitalidad, la ambición y el materialismo es el rojo. A quien lo lleva se le considera unapersona extrovertida y que se deja llevar más por los impulsos que por la reflexión. En él están representados la sangre, el fuego, el calor, la revolución, la alegría, la pasión, la fuerza, la destrucción, la crueldad, la rabia... Sentimientos, elementos y acciones fuertes y poderosas. Además, el rojo se identifica con el planeta Marte y, por extensión, con el dios romano de la guerra, evocando al mismo tiempo al diablo, el mal, y el infierno. Si el rojo es la extroversión, el azul es justo lo contrario: introversión, circunspección, emociones profundas, sabiduría, fidelidad, inmortalidad. También es el color del infinito y del descanso. Siguiendo con los cálidos, el naranja estimula a las personas tímidas y tristes, aunque en grandes cantidades puede ser contraproducente. Representa el entusiasmo y la exaltación. Si mezclas amarillo con azul, obtendrás verde. Y de la suma de un cálido y un frío resulta el color del gran equilibro, aunque al mismo tiempo puede ser capaz de incitar al desequilibro ya que simboliza tanto el amor y la paz como los celos y la locura. Pero, ante todo, para muchos es el color de la esperanza y evoca la humedad, la frescura y la vegetación de la naturaleza. Una curiosidad, ¿sabes por qué el manto de algunas imágenes de las iglesias es violeta? La respuesta está en el significado asociado a este color, símbolo de martirio, misticismo, tristeza, aflicción, profundidad. El blanco es el rey de los colores, ya que es la suma de todos ellos. Simboliza lo absoluto, la unidad, la inocencia y lleva implícito el significado de la paz y la rendición. Justo en el lado opuesto está el negro, la ausencia de color y de luz. Es la muerte, el mal, pero también transmite nobleza y elegancia en la ropa. Y entre el negro y el blanco, el gris. Un color neutral que se obtiene de mezclar dos opuestos y que sugiere tristeza y simboliza la neutralidad. ¿Cuál es tu color favorito?