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viernes, 15 de octubre de 2010

Cuidado del higado


Por: Cristina Orendain Monday - Siendo el segundo órgano más grande de nuestro cuerpo (después de la piel) y el que se encarga de realizar un gran número de procesos químicos, es importante mantenerlo en buen estado, cosa que raramente hacemos, debido a todo aquello que ingerimos, ya sea comida, bebidas o medicamentos. Un litro y medio de sangre llega al hígado desde el intestino, transportando los nutrientes, toxinas o cualquier otra sustancia que se encuentra en él para su procesamiento y posterior distribución, en el caso de los nutrientes, pero evitará que las toxinas salgan a dañar los tejidos del cuerpo neutralizándolas, acción que le quita mucha energía al hígado y lo debilita cada vez más. Si el hígado está enfermo, se pueden manifestar problemas como cansancio, dolores de cabeza, dificultad para bajar de peso, colesterol y triglicéridos altos, problemas de la piel, alergias, intolerancia al alcohol y a los antibióticos, entre otros padecimientos. Para sanarlo será necesario quitar todos aquellos alimentos que sobrecargan la función del hígado como los que contienen mucha grasa y proteína, las bebidas alcohólicas, medicamentos, pesticidas y los aditivos químicos. Elegir los cereales integrales como arroz integral, avena, trigo, maíz, tapioca, papa, camote, estos aportan carbohidratos complejos, los cuales el hígado puede metabolizar sin ningún problema cuando está enfermo. Frutas como la uva, manzana, ciruela, cerezas, níspero, tamarindo, aportaran energía de fácil utilización y vitaminas antioxidantes que se encargan de la descongestión del hígado. Las verduras como la alcachofa, cebolla, rábano, facilitaran la acción del hígado. El aceite de oliva, la lecitina, levadura de cerveza y la miel, también te ayudarán a recuperar la fuerza de tu hígado para que pueda continuar con todos sus actividades que realiza en el día. Otra alternativa es realizar un día de la semana lo que conocemos como monodieta, la cual consiste en comer 2 kilogramos de una sola fruta o verdura en todo el día distribuidos en ½ kilo en el desayuno, ½ kilo en la comida y ½ kilo en la cena, y ¼ de kilo a media mañana y ¼ de kilo a media tarde; esto, con la finalidad de que el hígado descanse y se dedique a la eliminación de toxinas.

Ortega y Gasset




Los hombres pueden dividirse en tres clases:
los que creen ser donjuanes,
los que creen haberlo sido
y los que creen haberlo podido ser,
pero no quisieron.

ORTEGA Y GASSET, José