jueves, 5 de agosto de 2010

Y a las pruebas nos podemos remitir

Cuidado de la democracia. Como norma política parece cosa buena. Pero de la democracia del pensamiento y del gesto, la democracia del corazón y la costumbre es el más peligroso morbo que puede padecer una sociedad.
ORTEGA Y GASSET, José

Gibrán

Protegedme
de la sabiduría que no llora,
de la filosofía que no ríe
y de la grandeza que no se inclina ante los niños
.
Khalil Gibrán