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lunes, 2 de agosto de 2010

El abandono de la neutralidad


Por: Adrián Liberman - Psicoanalista - El Nacional - Un psicoanalista trabaja con el principio de neutralidad. Esto es un principio técnico que implica abstenerse de prescribir o proscribir nada al analizando. Es decir, no se aconseja, no se prohíbe nada en aras de maximizar la libertad de elección del paciente. Sin embargo, hay algunas situaciones en las cuales no es posible sostener esta aproximación ética. Por ejemplo, cuando la integridad física del paciente está en riesgo inminente. Si Venezuela fuese un consultante, yo diría que es imposible sostenerse en este principio, sino que habría que considerarla como alguien cercano a una situación limite. Esto quiere decir alguien que está en un momento vital donde las tensiones y conflictos están alcanzando niveles tales, que su capacidad de lidiar exitosamente con ellos está en entredicho. En casos así, aceptando la analogía entre sociedad y sufriente, parece imposible mantenerse neutro.
Así, como psicoanalista, considero que puedo hacer algunas recomendaciones que ayuden al colectivo a superar el terrible momento que se vive. La primera es decídase a sobrevivir. Haga de la sobrevivencia un propósito férreo. Históricamente, como en el sitio de Stalingrado, los que prevalecieron narraron que la diferencia entre ellos y los que no lo lograron radicaba en la fortaleza de su propósito. Haga de esta idea el eje central de su existencia, conviértala en una letanía, en una frase que repita para sus adentros tantas veces como sea necesario. Exprese su malestar, busque poner en palabras lo que siente. Hágase oir, diga lo que siente ante amigos, familiares y si es posible, ante los que algo tienen que ver con las causas del mismo. El lenguaje, las palabras es la herramienta simbólica y humanizante por excelencia. Permite ligar las ansiedades, los conflictos y las fantasías con representaciones. Hacerse escuchar ayuda a sentir que existe un marco común con otros para lo que se siente. Alivia y permite que emerjan soluciones. En la medida que los que llevan este país al despeñadero no tengan más remedio que oirlo, sabrán del descontento y del malestar que sus actos causan. No olvide que el totalitarismo se nutre de la indiferencia y la pasividad. Si se queja estará ayudando a trabar los pies de todo propósito autoritario. Evite sentir vergüenza de admitir que confronta dificultades o sentimientos difíciles. Si dialoga, encontrará que cosas como la ausencia de algunos productos, el temor ante el futuro o problemas económicos, constituyen denominadores comunes de la existencia de casi todos. Manténgase conectado, informado acerca del acontecer colectivo. No hay búnkers, no existen ámbitos que no se vean afectados por la arbitrariedad. Entienda como le afecta, y nuevamente, haga saber de su malestar, aún existen formas de resistencia que el régimen no ha podido proscribir. Entienda que la recuperación de las libertades o el cese del malestar es un proceso que lleva tiempo y que tendrá altibajos. Asuma la defensa del espacio colectivo y de los derechos fundamentales como tarea cotidiana. Intente ver al otro como un semejante, como un igual sometido a tensiones parecidas a las suyas. Trate de practicar la consideración, el respeto, muestre con el ejemplo como desearía ser tratado. Es muy posible que se sorprenda de los resultados. Inventaríe sus necesidades, discrimine que es indispensable de lo que no lo es, y dispóngase a hacer algunas renuncias. Y principalmente, asuma el cuidado de ese objeto común que se llama país, insista en ello. Recuerde que el Tercer Reich aspiró a durar mil años y sólo duró doce. La duración de la pesadilla chavista tendrá mucho que ver con lo que los ciudadanos hagan o dejen de hacer.

San Agustín

Para crear se necesitan siglos y gigantes;
Para destruir, un enano y un segundo.
AGUSTÍN DE HIPONA, San

¡Y que Dios y La Patria SE LO DEMANDEN!


COMUNICADO
1. El día 17 de Diciembre de 1962 la Academia Nacional de la Historia conjuntamente con la Sociedad Venezolana de Historia de la Medicina en una sesión solemne conjunta de ambas instituciones, acordaron realizar una Mesa Redonda para estudiar la Enfermedad y causa de la muerte del Libertador Simón Bolívar, para la cual convocaron a historiadores y científicos venezolanos estudiosos del tema y expertos en la materia. Dicha Mesa Redonda se realizó en los días 25 y 26 de Junio de 1963 y en ella participaron, además de connotados historiadores venezolanos, numerosos médicos en su totalidad Profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad Central de Venezuela, todos especialistas en diversas áreas tales como tisiólogos, farmacólogos, epidemiólogos, internistas, patólogos, psiquiatras y psicólogos; igualmente intervinieron odontólogos, filósofos y críticos de arte. Se leyeron y discutieron exhaustivamente 22 ponencias y se llegó por unanimidad a la conclusión de que en vista de los antecedentes familiares, epidemiológicos y personales, así como del resultado de la autopsia, la enfermedad principal que produjo la muerte del Libertador fue una “tuberculosis de reinfección del adulto de tipo fibroulcerocavernoso, con diseminación broncógena” y como consecuencia de ello “posibles lesiones tuberculosas secundarias finales laringotraqueales e intestinales”. Igualmente se concluyó en que “la terapéutica empleada por el médico tratante estuvo adaptada a los conceptos científicos admitidos en su tiempo” y también se determinó que “el estudio y análisis de los Boletines Médicos y del Protocolo de la autopsia demuestran que el Dr. Alejandro Próspero Reverend poseía conocimientos científicos acordes con las doctrinas de la época, lo que acredita su carácter de médico de alto nivel académico”. Las Ponencias y Conclusiones de esta Mesa Redonda fueron publicadas en 1964 y en una segunda edición en 1976. Sus determinantes conclusiones se consideraron definitivas y desde entonces el tema nunca más fue tratado, al menos desde un punto de vista científico.
2. El 30 de Abril 1842, el Presidente de la República Gral. José Antonio Páez dictó un Decreto por el cual se ordenaba el traslado de los restos del Libertador, desde Santa Marta a Caracas; nombró una Comisión constituida por el Doctor José Vargas y los Generales José María Carreño y Mariano Ustáriz, encargada de realizar dicho traslado y designó para presidirla al primero mencionado. La Comisión, luego de todos los preparativos, zarpó de La Guaira el 13 de noviembre siguiente y llegó a Santa Marta el 16 del mismo mes. Después de numerosos actos protocolares y del amistoso recibimiento por parte de las autoridades colombianas, el acto de la exhumación de los restos del Libertador tuvo lugar el domingo 20 de noviembre por la tarde, en una ceremonia pública y solemne, procedimiento del cual se levantó una detallada Acta que corre como el Anexo No. 9 del Informe final del Doctor Vargas ante el Ejecutivo venezolano. En esta Acta consta que: ‘los señores doctor Alejandro Próspero Reverend y Manuel Ujueta que asistieron ... a la preparación del cadáver después de la muerte ... el primero como médico que preparó el cadáver, el segundo como una de las personas que asistieron a esta preparación y a su sepultura, preguntados por el Señor Gobernador (Joaquín Posada Gutiérrez) acerca de la identidad de los restos del cadáver que tenían presente, con el del General Bolívar, contestaron que era el mismo idéntico”. Ante esta afirmación de testigos de excepción, quedaba así demostrado que los incidentes ocurridos en la Catedral de Santa Marta en el curso de los 12 años en que permaneció sepultado allí (una inundación y un terremoto) para nada afectaron la integridad física del cadáver del Libertador. En un extenso informe del Doctor José Vargas dirigido al Ministro de Estado en el Despacho de lo Interior, de fecha 18 de diciembre de 1842 (publicado en la Gaceta de Venezuela No. 624 de 21 de diciembre de 1842 y reproducido en Documentos para los Anales de Venezuela, Tercer Período, tomo I, págs. 93 y sgts e igualmente reproducido en la Biografía de José Vargas de Laureano Villanueva y en las dos ediciones de las Obras Completas del Dr. José Vargas), el cual contiene 22 documentos anexos, se da cuenta detallada al ejecutivo venezolano de todos los pasos dados por la Comisión desde el mismo momento de la exhumación en la Catedral de Santa Marta hasta su desembarco en La Guaira en la mañana del 15 de diciembre de 1842, cuando se realiza una solemne ceremonia que el Doctor Vargas describe con mucha emoción, especialmente cuando menciona el incontenible llanto de los Generales Juan Uslar y José María Carreño, y las expresiones de la numerosa concurrencia que asistió a este desembarco. Igualmente Fermín Toro dejó una descripción muy detallada de este recibimiento, que significaba el regreso definitivo de Simón Bolívar a su tierra natal. En Caracas, en ceremonias nunca vistas hasta entonces, que describe magistralmente Fermín Toro, la urna fue finalmente colocada en la Iglesia Catedral de Caracas en el Panteón de la Familia Bolívar el 23 de diciembre de 1842. Allí siguió actuando la Comisión presidida por el Doctor Vargas y en un informe suscrito por el mismo Doctor Vargas y el resto de la Comisión y dirigido al Secretario de Estado en el Despacho de lo Interior de fecha 15 de marzo de 1843 dicen lo siguiente: “La Comisión encargada por el Gobierno de preservar de la completa destrucción la parte de los restos venerandos del Libertador, General Simón Bolívar, que todavía puede ser preservada, ha cumplido su encargo y de él da cuenta de la manera siguiente. “En medio del montón de polvo y horruras que la urna de plomo contenía, resultado de la descomposición de todos los tejidos blandos del cuerpo y de los vestidos, se ha preservado el esqueleto casi completo, aunque algunos huesos pequeños han ya desaparecido, otros están casi pulverizados y todos los demás ennegrecidos y en progreso a la descomposición a causa de la humedad que en dicha urna se conserva. “Se procedió, pues, a nombrar dos jóvenes bien instruídos en Anatomía, a saber: el Doctor Cosme Jiménez y el Bachiller Manuel Alvarado, que con el mayor cuidado y proligidad, entresacasen del montón de horruras todos los huesos, los limpiaran y lavaran con cloruro de ca1; los secaran bien, y después los cubriesen de barniz preservativo. Separados los huesos del polvo, y preparados como queda dicho, han sido ensamblados, formando el esqueleto, con alambres de plomo y de plata según las partes; y así conexionados, han sido cubiertos de varias capas del dicho barniz preservativo. “El esqueleto tiene las faltas siguientes: 1º. La de los dedos anulares, y las segundas falanges de todos los otros dedos de las manos; excepto las de los pulgares. 2º. La de algunos huesos del metatarso y todos los dedos de ambos pies. 3º. La de la última muela o la cordal izquierda de la mandíbula superior, que en la primera vez que la urna fué abierta en esta ciudad estaba movida pero no faltaba; pero que después no ha sido hallada. “Todas las articulaciones o adaptaciones de los huesos del carpo y metacarpo, tarso y metatarso, y de los dedos, así de las manos como de los pies, han sido hechas por medio de cera de modelar: no siendo posible por su blandura y casi desintegración unirlos por taladros y alambres. Con la misma cera de modelar han sido llenados los espacios vacantes de las manos y los pies por la falta ya dicha de algunos huesecillos, por no introducir allí parte alguna extraña de los restos.“Se ha construído una urna de hoja de plomo, mucho más delgada que el pedazo que quedaba de la que tenía y que fue recortada en una parte considerable en la ciudad de Santa Marta, para acomodarla en la bella urna de madera donada por el Gobierno de la Nueva Granada. En el centro de la nueva urna de plomo está acomodado el esqueleto; y en dos cajoncillos, también de plomo que como apéndice están soldados al interior de aquella pieza, van todo el polvo y demás restos que contenía la caja con entera separación del cuerpo o esqueleto. “Este ha sido envuelto en un manto negro de damasco, y de este modo y con una cuña grande de cedro bien barnizada para colocar la cabeza, ha sido acomodado en la urna de plomo que a presencia de todos los miembros de la Comisión ha sido soldada y puesto dentro de la madera, la cual cerraron con sus dos llaves.“Todo este proceso ha sido ejecutado dentro de la misma Iglesia Catedral, en un aposento de la capilla de San Nicolás, que el M. R. Arzobispo tuvo la bondad de franquear para el efecto, y desde allí ha vuelto la urna al panteón en que se hallaba.“Dios Guarde a Udes. José Vargas, J. M. Carreño, Mariano Uztáriz”. Del panteón familiar de la Iglesia Catedral la urna fue trasladada al Panteón Nacional en otra solemne ceremonia presidida por el Gral. Antonio Guzmán Blanco, el día 28 de octubre de 1876.
3. Por todo lo anteriormente expuesto la Academia Nacional de la Historia considera que:
1º. La causa de la muerte del Libertador no fue otra que la señalada en las Conclusiones de la Mesa Redonda de 1964.
2º. La identidad de los restos mortuorios del Libertador está absolutamente trazada y documentada fehacientemente, desde el instante mismo de su fallecimiento, el 17 de diciembre de 1830 en Santa Marta hasta su entrada al Panteón Nacional el día 28 de Octubre de 1876.
3º. Estando todo lo anteriormente dicho respaldado en documentos publicados en órganos oficiales y suscritos por personalidades de la más alta confiabilidad en la Historia republicana, no había ninguna razón para dudar, ni de la causa de la muerte del Libertador ni de la identidad de los restos que reposan en el Panteón Nacional.
4º. Por tanto la Academia estima que el acto de exhumación realizado sorpresivamente, en la medianoche del día 15 al 16 del presente mes, con el pretexto de averiguar tanto la causa de la muerte del Libertador así como la identidad de sus restos, fue absolutamente innecesario e injustificado.
5º. Dado que la osamenta mostrada por la televisión se corresponde exactamente con lo descrito por el Dr. José Vargas y la comisión en pleno, en 1843, cuando sellaron en la Catedral de Caracas la urna de plomo, como lo dice el documento transcrito antes, es evidente que en los últimos 167 años los restos mortales se han conservado satisfactoriamente, lo cual es otra razón para afirmar la falta de justificación de la exhumación realizada.
6º. La Academia Nacional de la Historia considera que de haberse estudiado la materia a la luz de una consulta amplia, científica, desprejuiciada de todo carácter partidista o político, involucrando en tal consulta a las autoridades científicas nacionales expertas en la materia, el país se hubiera ahorrado de presenciar un espectáculo y retórica inauditos en la historia venezolana y que quedará para siempre inscrito en los Anales de Venezuela como el irrespeto más grave que se le haya hecho al Libertador Simón Bolívar y con él al símbolo más genuino de la Patria.
7º. Por último, la Academia Nacional de la Historia ante tan insólito hecho, desgraciadamente ya consumado, invita y exhorta al país entero, a la Venezuela profunda y republicana, en todos los estratos de su población, a una reflexión íntima y a una plegaria que signifiquen y ofrezcan un desagravio al Padre de la Patria, inútilmente profanado en la tranquilidad de su sepulcro.

Aprobado por unanimidad en Caracas a los veintinueve días del mes de julio de dos mil diez. Los asistentes: Elías Pino Iturrieta, José del Rey Fajardo s.j., Ildefonso Leal, Manuel Rodríguez Campos, Simón Alberto Consalvi, Marianela Ponce, Blas Bruni Celli, Ermila de Veracoechea, Tomás Enrique Carrillo Batalla, José Rafael Lovera, Santos Rodulfo Cortés, Pedro Cunill Grau, Héctor Bencomo Barrios, Manuel Caballero, Germán Carrera Damas, María Elena González de Lucca. Correspondientes: Eduardo Hernández Carstens, Ramón Urdaneta. Se adhieren: Ramón J. Velásquez, Inés M. Quintero...

Bolívar no necesita más investigación; ya toda está hecha


Por: Jolguer Rodríguez Osta - ENTREVISTA a Guillermo Morón - Historiador -¿Le queda grande el uniforme a Manuelita? --Nunca lo tuvo. La historia se ha tergiversado tanto que hasta se lo pusieron. --¿Qué más le decían a las mujeres de la época que dejaban a sus maridos? --Meretrices.
--¿Y hoy? --Es normal, gracias a que existe el divorcio.
--¿Ha sido Manuela Sáenz la única barragana famosa en Venezuela? --El término barragana no es insultante; significa una mujer que se ha ganado en la guerra.
--Y las mujeres que hoy son presidentas, ¿tendrán su barragano? --No lo necesitan.
--¿Pensó que a Bolívar lo hurgarían hasta los huesos? --Bolívar no necesita más investigación; ya toda está hecha.
--¿Para qué sirve la historia? --Para comprender lo que ha pasado y mejorar el presente.
--¿Siempre la escriben los vencedores? --No, los historiadores.
--¿Y el nacionalismo? --Es muy peligroso cuando se convierte en fascismo, nazismo, peronismo o chavismo.
--¿En qué se parece el socialismo nacionalista del siglo XXI al nacionalsocialismo de los cuarenta? --Mucho, en la dictadura del militarismo.
--¿Y los adecos de 1945 a los oficialistas? --¡En nada!
--¿Y la oposición? --Se parece a la que se opuso a Pérez Jiménez.
--¿Con Urosa incluido? --Monseñor Arias Blanco y Jorge Urosa son figuras paralelas.
--¿Y los Ni-Ni? --Son como la clase media y popular de los cincuenta, que no eran perseguidas políticamente.
--¿La peor de las reelecciones? --La de Chávez.
--¿El error político más repetido? --Olvidar los defectos.
--¿Por qué los presidentes tienen tanta sed de historia? --Por razones naturales, como la ambición de poder.
--¿Bolívar? --Santander decía que a Bolívar no le gustaba el dinero, sino el poder y la gloria. A Chávez le gusta el poder y el dinero.
--Si usted fuera rico... --Haría lo mismo: leer, escribir y solazarme en mi biblioteca.
--¿Por qué los pueblos se engatusan ante un tirano? --Porque carecen de buena salud y de buena educación.
--¿Y las misiones? --Son una farsa.
--¿Una historia de historieta? --Estos once años de comiquitas dañinas.
--¿La historia necesaria? --La que intente hacer feliz al pueblo.
--Esa "mayor suma de felicidad posible" se ha oído mucho en los últimos años... --Yo copio a Bolívar, Chávez lo repite.
--¿Una verdad dolorosa para los fans del Libertador? --Que no era Dios.
--¿Un líder? --Mi mamá.
--En su época, ¿qué era lo revolucionario? --Creer profundamente en una democracia real.
--¿Lee Vea o ve VTV? --Ni oigo, ni leo, ni veo a los insultadores oficiales que quieren imitar al jefe.
--¿Qué clase de historia genera un historiador adoctrinado? --Una historia adoctrinada y servil.
--¿Otro presidente que haya sido detestado por más de la mitad del país? --Ningún otro; ni Gómez, ni Guzmán Blanco, ni Cipriano Castro, ni Pérez Jiménez.
--¿Otro que haya detestado a más de la mitad del país? --Sólo éste.
--¿Y con psicosis de magnicidio? --El mismo anterior.
--¿El pecado de Páez? --Haber abandonado a su esposa.
--¿Era Barbarita Nieves otra barragana? --Él se la ganó luego de la Batalla de Carabobo. Páez no era tan vagabundo como Bolívar.
--¿Un mito desmitificable? --Que somos afrodescendientes.
--¿Una historia particular? --La que cuantifico todos los días a través de la prensa y me indica que desde 1999 el hampa ha matado más gente que durante toda la guerra de independencia. Sólo en julio han muerto más ciudadanos que en la Batalla de Carabobo.
--Miedo a... --La tiranía.
--¿Alguna vez adversó a otro gobierno? --A Betancourt, que me insultó en el prólogo de su libro Venezuela política y petróleo porque hablé bien de Medina Angarita.
--¿Entre Betancourt y su homólogo actual? --¡Nada que ver! Betancourt rectificó su posición de comunista y golpista.
--¿A cuál Parlamento se asemeja el actual? --A cualquiera de los de Gómez.
--¿Qué le falta a la oposición para asegurar un triunfo el 26-S? --Que el pueblo se le incorpore masivamente.
--De persistir la tragicomedia, ¿cree que le monten estatuas al Presidente? --A menos que las haga el mismo, como hizo Guzmán Blanco.
--¿Prosperará la demanda por la masacre española que ocurrió hace más de 500 años? --¡Eso es una estupidez!, pues no la hubo. La hacían los aztecas y lo incas por causas religiosas.
--¿Comprobará que Santander mató a Bolívar? --¡Por favor! ¡Qué ridiculez! Al principio eran amigos y luego se pelearon hasta por las Ibáñez de Bogotá. Hugo Chávez no ha leído a Santander, ni siquiera todas las cartas de Bolívar.
--¿Tendrá esta historia un final histórico? --Por supuesto, como todos los períodos malos.
--¿Qué pasaría en Venezuela si se descubre que el supuesto esqueleto de Bolívar es el de Manuelita? --Pregunta imposible. Manuela Sáenz no tiene esqueleto.

Arrogancia y FARC


Por: Carlos Blanco - www.tiempodepalabra.com - @carlosblancog - En los regímenes autocráticos los jefes se creen sus propias historias. Comienzan con un cuento y al final el cuento se los come, ayudados por los que comen cuentos. El principal efecto es que piensan que tienen todo el poder y que les durará para siempre. El horizonte es siempre una línea que retrocede. Más que un fenómeno psicológico que captura a algunos líderes es una situación política real. Su voluntad cree derribar todo límite legal, moral o institucional, estimulada por cortesanos que mantienen su poder vicario en la medida en que le den fuelle al del jefe. Cuando el poder demuestra su limitación y su temporalidad, las rodillas se aflojan y el temple falla. Chávez no ha sido una excepción al embrujo del poder, con dos acentos importantes: dinero a chorros y vocación expansionista; ambas características conjugadas para producir un personaje que carece de límites; que no entiende de reglas y que solo es detenido cuando siente un poder mayor que se le contrapone. El 4 de febrero de 1992 entendió primero que todos los demás oficiales el fracaso del golpe (aunque varios de éstos arguyen que primero se rajó y después fracasó la operación); el 11 de abril de 2002 fue quien, en contradicción con los que le pedían que no aflojara, ofreció la renuncia, pidió el vuelo a Cuba y la protección de las sotanas. Es posible que en ambos casos haya tenido razón; tal vez supo con esa intuición de los cazadores de fortuna y desvalijadores de viudas que no podía ir más allá, salvo comprometiendo el valor máximo del que podía disponer: su propio pellejo. Ya se sabe que el pellejo de los ególatras es el límite de todo heroísmo. Muchos piensan que el señor Presidente está chiflado, conseja que hace estragos entre chavistas y antichavistas; sin embargo, el sentido del peligro no lo había abandonado hasta ahora. Puede que en estos días esté sobreexpuesto, pero también es verosímil que un leve contacto con la realidad no le sea extraño. Las FARC. De sobra se conoce lo ocurrido. La idea de Chávez de promover la revolución continental ha sido parte esencial de su proyecto. Esta idea lo ha llevado a establecer convergencias con todo aquel personaje, movimiento, club de vividores, sablistas, líricos violentos, partidos, a los cuales la música bolivariana -si paga, mejor- les haya sonado como sinfonía de querubines. Los contactos con los grupos guerrilleros de Colombia tenían la excusa de la contribución a la paz pero como es sabido solo buscaban potenciar su fuerza para convertirlos en protagonistas políticos, eventualmente electorales, para saldar la supuesta deuda de Santander con Bolívar, por la vía del golpe noble a la “oligarquía colombiana”. Hay algo más. Una de las necesidades políticas de Chávez ha sido el dejar de ser el clásico militar golpista latinoamericano para ser revolucionario a lo Fidel. Desde luego el padrinazgo del cocodrilo caribeño ha sido esencial, pero también la condescendencia con él de personajes y grupos de la izquierda mundial. Las FARC y el ELN han cumplido el papel de coro indispensable para dotarlo de legitimidad zurda al aportarle esa nebulosa aura guerrillera de la cual tanto necesita y carece. También concurre otro hecho significativo. Chávez sabe que la estrategia acordada con Fidel es explotar al máximo ese carnero de oro que son las elecciones montadas en las insatisfacciones populares y con ellas, a través de procedimientos plebiscitarios, hacerse del poder total. Es la experiencia exitosa del barinés y de otros como él. Entonces, ¿por qué no enfrentar a la guerrilla que opera en el país o lo usa como santuario? Primero, porque no quiere tener críticos en el flanco siniestro por su necesidad de legitimidad en la izquierda más atrasada; segundo, porque si los motivos son justos -según su visión-, cómo condenarlos por sus métodos cuando sus fines son altruistas. Recuérdese cómo le espetó a la presidenta de la Corte Suprema de Justicia la noción según la cual si alguien roba porque sus hijos tienen hambre no se le puede condenar. Como extensión: si alguien mata, se alía con el narco, con fines elevados, ¡cómo no comprenderlos! En esta opereta se requiere la amenaza del “imperio” como terrible Goliat que busca aproximarse con sus portaaviones. Como no puede hacerlo directamente, entonces el astuto gigante se vale de su marioneta colombiana para lograr el despropósito. Se sabe que todo esto no son sino tonterías: ni EEUU quiere ni puede invadir a ningún país de América Latina en estos tiempos; ni la dirigencia de Colombia está interesada en la aventura; ni el uso compartido de bases militares entre ambos países tiene ni el propósito ni la capacidad para hacerlo. Pero la narrativa heroica de una revolución sin Sierra Maestra y sin Cuartel Moncada necesita este capítulo para argumentarse como gesta, y no como el gobierno malo y maluco que es. Este narrador dirá algo sobre el cual pueden saltarle en plan de polémica algunos opositores. Salpicado en agua bendita lo dirá: es posible que Chávez sí se haya distanciado hace poco de la guerrilla colombiana por los problemas que con claridad él ha expuesto, según los cuales el tránsito hacia Venezuela es “la excusa” del imperio para atacarlo. Pero no puede romper públicamente con la guerrilla porque se descalificaría en un sector que considera importante; por esta razón, en cierta medida es su rehén político. Esa ambigüedad es la que permite que otros niveles “revolucionarios” se sientan autorizados a amparar a estos grupos. No en balde el que insulta y veja a los que se le oponen, casi ha implorado, con lenguaje suavecito, a las FARC y al ELN que se dejen de esas cosas por el amor de Dios. Rendición (de Cuentas). La jugada de Uribe logró su objetivo sea en acuerdo con Juan Manuel Santos o no. Colocó a Chávez en una situación dramática desde la perspectiva internacional. Nótese que nadie lo ha defendido de la acusación; sus aliados han llegado a decir que están con él, pero sin defender su causa y no hay nadie que discuta los hechos, a lo más la oportunidad. Defenderse en razón del socialismo o de un proyecto político tiene su fascinación, pero hacerlo acusado de vinculaciones con grupos ex ideológicos, terroristas y asociados al narcotráfico, es otro cantar. Chávez se encuentra en este jaleo. Ha olido los límites; se debate entre la arrogancia que lo caracteriza, precisamente ahora convertida en su última línea de defensa, y la evidencia aportada por Colombia que en vez de ser desmentida ha dado origen a una pataleta muy sospechosa. La ruptura de relaciones pasará, la guerra es difícil que exista (lo cual no excluye incidentes militares), lo que queda es una gravísima acusación escrita con tinta indeleble.

Roosevelt

No pidas una carga ligera,
pide unas espaldas fuertes.

ROOSEVELT, Theodore