miércoles, 2 de junio de 2010

¿Cómo saber cuantas horas de luz quedan?


Les dejo uno de esos interesantes “tips” (consejo práctico) que utilizan los Boy Scouts cuando salen de acampada, y que seguramente aparecería recogido en el clásico manual de los jóvenes castores. Existe una norma de seguridad que dice que hay que comenzar a plantar la tienda dos horas antes de que se haga de noche. Pero ¿cómo saber cuantas horas de luz quedan en un momento dado? Sencillo, estira el brazo y cuenta los dedos que hay entre el sol y el horizonte; cada dedo equivale a quince minutos por lo que cada mano equivale a una hora. En el ejemplo de la imagen, al campista le quedan dos horas (caben dos manos) para que se haga de noche, así que es justo el momento de empezar a preparar el refugio. Muy sencillo y útil ¿verdad?
Me lo envió infragon. Lo encontró en Digg

Estamos criando vagos


Por: César Mella - Psiquiatra - Hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela. Se levantan irritados, pues se acuestan muy tarde hablando por teléfono, viendo tele o conectados a la internet. No se ocupan de que su ropa esté limpia y mucho menos ponen un dedo en nada que tenga que ver con 'arreglar algo en el hogar'. Idolatran a sus amigos y viven poniéndoles 'defectos' a sus padres, a los cuales acusan a diario de que 'están pasaos'. No hay quien les hable de ideologías, de moral y de buenas costumbres, pues consideran que ya lo saben todo. Hay que darles su 'semanal' o mesada de la que se quejan a diario porque 'eso no me alcanza'. Si son universitarios, siempre inventan unos paseos de fin de semana que lo menos que uno sospecha es que regresarán con un embarazo o habiendo fumado un pito de marihuana. Definitivamente estamos rendidos y la tasa de retorno se aleja cada vez más, pues aún el dí a en que consiguen un trabajo hay que seguir manteniéndoles. Me refiero a un segmento cada vez mayor de los chicos de capas medias urbanas que bien pudieran estar entre los 16 y los 24 años y que para aquellos padres que tienen de dos a cuatro hijos, constituyen un verdadero dolor de cabeza. ¿En qué estamos fallando? Para los nacidos en los cuarenta y cincuenta, el orgullo reiterado es que se levantaban de madrugada a ordeñar las vacas con el abuelo; que tení­an que limpiar la casa; que lustraban sus zapatos; algunos fueron limpiabotas y repartidores de diarios; otros llevábamos al taller de costura la ropa que elaboraba nuestra madre o tení amos un pequeño salario en la iglesia en donde ayudábamos a oficiar la misa cada madrugada. Lo que le pasó a nuestra generacion es que elaboramos un discurso que no dio resultado: '¡Yo no quiero que mi hijo pase los trabajos que yo pasé!' Usted por que tiene lo que tiene.. Por que le costo esfuerzo. sacrificios, y así es que se aprende a valorar los esfuerzos de los padres y no acostumbrar a nuestros hijos a recibir todo por obligación. Nunca conocieron la escasez, se criaron desperdiciando, a los 10 años ya habí an ido a Disney World dos veces, cuando nosotros a los 20 no sabí­amos lo que era tener un pasaporte. El 'dame' y el 'cómprame' siempre fue generosamente complacido y ellos se convirtieron en habitantes de una pensión con todo incluido, (TV, Dvd, Equipo de sonido, Internet y comer en la cama, Recogerle el reguero que dejan por que siempre se les hace tarde para salir.) y luego pretendemos que fuera un hogar o exigir o preguntarnos, por que nuestros hijos, se aíslan, no comparten con nosotros, cualquier cosa es mejor que sus padres o una actividad familiar. ¿Quién les suministro todo eso a nuestros hijos? NOSOTROS MISMOS, SOLITOS Y SABIENDO QUE NO ESTABA BIEN. Al final se marchan al exterior a la conquista de una pareja y vuelven al hogar divorciados o porque la cosa 'se les aprieta' en su nueva vida. Los que tienen hijos pequeños, pónganlos los domingos a lavar los carros y a limpiar sus zapatos a ganarse las cosas. Un pago simbólico por eso puede generar una relación en sus mentes entre trabajo y bienestar. Las hijas mujeres deben desde temprano aprender a manejar el hogar para que entiendan la economí a doméstica en tiempos que podrí an ser mas difí ciles, y porque ellas tienen una conciencia mas amplia del orden y la prosperidad del hogar. La musica metálica, los conciertos, la tele, la moda y toda la electrónica de la comunicación han creado un marco de referencia muy diferente al que nos tocó, y ellos se aprovechan de nuestra supuesta desinformación para salirse con la suya. Estamos forzados a revisar los resultados, si fuimos muy permisivos o si sencillamente hemos trabajado tanto, que el cuidado de nuestros hijos queda en manos de las domésticas y en un medio ambiente cada vez mas deformante y supuestamente por nuestro cargo de conciencia de no tener mucho tiempo con ellos, subsanarlo con cosas materiales. Ojala que este mensaje llegue a los que tienen 'muchachos chiquitos', pues ya los abuelos pagaron la transición. NUNCA ES TARDE PARA CAMBIAR Y RECUERDEN ES MEJOR TARDE QUE NUNCA, NUESTROS HIJOS ALGUN DIA LO VAN A AGRADECER.

Diez preguntas "trampa" en uns entrevista


¿Te has sentido alguna vez entre la espada y la pared en una entrevista de trabajo? Te contamos los trucos que utilizan los entrevistadores para hacerte perder la calma, y lo que debes o no debes contestar. Tienes delante al entrevistador. De repente te hace la siguiente pregunta:
¿Cuál crees que es tu mayor defecto?
Respuesta: "Soy muy perfeccionista". Ya estás descartado. Casi todos los entrevistados caen en esa pregunta pues en lugar de sincerarse y comentar algún defecto, resulta que su mayor defecto es "ser perfeccionista", o sea, una cualidad. Otros dicen: "soy muy trabajador". ¿Y eso es un defecto? O responden: "Estoy muchas horas en la oficina". ¿Y eso es un defecto? Existen muchas fórmulas para confesar defectos sin arruinar la entrevista de trabajo. Por ejemplo: "Me cuesta tomar decisiones". Puede parecer una persona indecisa, pero también es la muestra de que ahí hay una persona reflexiva que se toma tiempo para decidir. He aquí otras nueves preguntas trampa y cómo responderlas:
2. Según tus amigos, ¿cuál es tu mayor defecto?
"Dicen que soy un poco orgulloso y que me molestan las críticas". Aquí estás demostrando sinceridad y a la vez, conviertes el defecto en cualidad porque al decir que te molestan las críticas, ya expones que eres capaz de admitir esas críticas. Por cierto, no amplifiques los defectos diciendo "muy orgulloso" sino "un poco". No digas "siempre" me molestan las críticas sino "a veces".
3. Si tuvieras que despedir a alguien, ¿cómo se lo dirías?
"Lo reuniría en un despacho y le diría mirándole a los ojos que no puede seguir con nosotros. Trataría de convencerle que un cambio de rumbo, puede conducirle a un trabajo que conjugue más con su personalidad". Es importante resaltar que le mirarías a los ojos. Demuestra nobleza.
4. ¿Qué es más importante: el trabajo o el dinero?
"Prefiero ganar menos trabajando a gusto que lo contrario".
5. Si te ordenaran hacer un trabajo que no te gusta, ¿qué harías?
"Aguantarme. Lo he hecho muchas veces".
6. ¿Qué es lo que más te molesta de tus compañeros de trabajo o compañeros de universidad?
"Las quejas. No me gusta pasarme todo el día escuchando sus quejas. Les digo que sean positivos".
7. ¿Tienes algún punto ciego que no ha desarrollado?
"Si es un punto ciego, no lo conozco, pero no me importaría que los demás me lo señalaran. Puedo corregir mis errores".
8. ¿En qué ocasiones mentirías?
"Para no herir a un compañero. Pero prefiero decirle la verdad si veo que así puedo corregir un grave error".
9. ¿Cuál ha sido tu mayor frustración profesional?
Comenta cualquier cosa: "Me echaron del anterior trabajo; no logré empatizar con el jefe; no me contrataron a pesar de que insistí mucho". Lo importante es que su respuesta no muestre a una persona rencorosa, sino a alguien que ha sabido sacar el lado positivo de las crisis. "De eso aprendí que un tropiezo forma parte de tu experiencia".
10. ¿Tienes alguna pregunta para mí?
Pregunta si hay planes de formación, si puedes cambiar de ciudad, cuál es la política de promoción. Pero no preguntes el horario porque parece que te quieres ir a casa.

Frase del día

El agnosticismo simplemente significa
que una persona no dirá
que sabe o cree aquello
para lo que no tiene bases
para sostener que cree.

HUXLEY, Aldous