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jueves, 27 de mayo de 2010

Entre la espada y la pared


Por: Robert Rodrigues - @tugues - En Venezuela la política se ha vuelto un tema común, de hecho cada bando (por así llamarlo) tiene su adjetivo ... Para los de oposición los asiduos al gobierno de presidente Chávez, son "chabestias", "boliburgueses", "rojos rojitos", entre otros, para los oficialistas los opositores son "escuálidos", "bobositores", "oligarcas", etc. Alguien dijo alguna vez (y no recuerdo quien) que todos los extremos son malos, y por alguna razón siento y creo que ese alguien dio en el clavo, en Venezuela existe un sector político determinante y son llamados por ambos bandos (chavistas / opositores) ni-nis, estos son los que llevan la peor parte de la contienda política pues los opositores los tildan de traidores y los chavistas de "escuálidos disfrazados", ciertamente pareciera que el ser tan extremistas les tapara los ojos, ya que ninguno de los dos bandos ha considera que este sector que esta en el medio de dos vertientes opuestas, representa aproximadamente el cuarenta porciento de la población electoral. En este país los ni-nis son menospreciados continuamente de lado y lado, por eso es que llamo este escrito entre la espada y la pared. La espada - la espada esta representada por el proyecto que esta forjando el presidente Chávez, un proyecto que a mi entender no tiene ni pies ni cabeza, pero que tiene una tasa de populismo tal que ha logrado mantenerse en alto, acá se dice que tenemos un socialismo, pero los lideres que defienden y profesan esa idea actúan como los mas grandes capitalistas del mundo, ironía que cuesta ser digerida por mi persona, aun los pobres son mas pobres y los ricos (y algunos nuevos ricos), son mas ricos aun. Un proyecto anti-imperialista que depende de la compra de petróleo (en gran parte del imperio), y que aunque lo quieran ocultar tiene una economía que se mueve al son que le toque el dólar. La pared - la pared es la oposición partidista de Venezuela, a quien muchos le "achacan" el hecho de que Chávez se mantenga en el poder, una oposición inmadura, que pelea por los curules en la asamblea, que se empeña en decir que es democrática, pero que realizo primarias en solo once jurisdicciones, que ahora de la noche a la mañana creen en un CNE que ellos llamaron a la abstención, que aun apoyan a un político que se fue del país por que iba a caer preso y no se quedo como un varón asumiendo su riesgo, una oposición que se ha olvidado de los intereses reales del pueblo y sigue en su macolla partidista "pa ti, pa mi", que condujo a Chávez al poder gracias al descontento popular de sus gestiones pasadas. Una oposición que aunque ha mejorado, cada vez que avanza tres pasos enseguida retrocede cuatro. La victima - el pueblo, ese pueblo que todas las mañanas sale a laborar y se da cuenta que entre pelea y pelea el país se hunde en la desidia, que se da cuenta que los políticos (sean del bando que sea) salen de sus casas en comionetotas, tienen guardaespaldas y siempre comen lomito, y el pueblo verdadero dueño y señor de la región, sigue saliendo a pie y encomendándose a la virgen del valle para que no lo atraquen o le asesinen a un hijo en la calle, un pueblo que esta cansado de que los que mandan, jalen mecate en campaña pero cuando ya tienen el puesto se olviden de lo que prometieron a vox populi, un pueblo que aunque parece no tener camino, esta esperanzado y soñando ser la Venezuela que nos merecemos, con buenas calles, seguridad, higiene, respaldo social, buenos hospitales, educación de calidad, tecnología desarrollo y sobretodo libre de corrupción. Los políticos hablan bonito... Pero pegan duro.

Otro viaje del cántaro al pozo


Por: Luis E. Alcalá - Nueva ocurrencia presidencial: que el descenso de 5,8% en el Producto Interno Bruto de Venezuela en el primer trimestre de este año, medido por el Banco Central de Venezuela, fue festejado por “la burguesía” venezolana, sin percatarse de que es “la muerte del capitalismo” lo que ese retroceso anunciaría: “La burguesía está haciendo fiesta; no se da cuenta de que en realidad eso refleja el velorio del capitalismo”. Sin embargo, el instituto emisor señaló como causas de la contracción la crisis eléctrica, la disminución de la actividad del sector petrolero y la restricción en el acceso a las divisas para importaciones, como los principales factores. ¿Es una casualidad que estos tres son de exclusivo control y responsabilidad del Estado, de lo único que operaría en un sistema plenamente socialista? Si a algún culpable señala el BCV, ése es muy precisamente el Estado cuya jefatura ejerce con cada vez mayor incompetencia y arbitrariedad el ciudadano Chávez Frías. No es el capitalismo el que muere—frase sólo posible desde una perspectiva de vocación troglodita que no ha podido retroceder más allá de la mitad del siglo XIX, por más que lo ha intentado—, sino la economía nacional la que está gravemente enferma. Es el producto de toda una nación lo que disminuye mientras todos los países vecinos progresan. Y nadie está celebrando, Hugo Chávez; es usted quien imagina cosas a la medida de su retorcido espíritu. Nadie festeja que produzcamos cada vez menos, que carezcamos cada vez más de las cosas a las que estábamos acostumbrados y a las que tenemos derecho, especialmente las más básicas, como el agua y la electricidad que usted ha ordenado racionar como paliativo a la desidia de sus sucesivos gobiernos. Nadie hace fiesta porque usted haya enemistado entre sí a los venezolanos, incitado a la reducción violenta de la disidencia, destruido la economía, desnaturalizado la función militar, establecido asociaciones inconvenientes a la República, empleado recursos públicos para sus propios y sectarios fines, amedrentado y amenazado a ciudadanos e instituciones, insultado a otros jefes de Estado, desconocido la autonomía de los poderes públicos e instigado a su desacato, promovido persistentemente la violación de los derechos humanos, así como violado de otras maneras y de modo reiterado la Constitución de la República e impuesto su voluntad individual de modo absoluto. Por lo contrario, nunca como antes ha estado la Nación tan atribulada, tan atónita. Nunca imaginó que pudiera intentar sojuzgarla un sistema de gobierno tan pernicioso como el suyo. Nadie celebra su fracaso, el que usted no quiere ver aunque esté reventando ante sus ojos. Lo único digno que usted pudiera ofrecer ahora es su renuncia y su silencio.

¿Tienen alma los animales?



Por: Stacy Mantle - El otro día estaba hablando con un compañero de trabajo cuando éste me informó de que los animales no tienen emociones. Esto fue justo después de decirme que los animales no tienen alma y que, por lo tanto, nunca disfrutarán del cielo. Bueno, este compañero tiene la desventaja de ser lo que yo llamo un "bibliófilo". De hecho es un Cristiano renacido. No tengo nada en contra de los cristianos ni en contra de la religión en general. Sin embargo sí tengo algo en contra de que este compañero divulgue información incorrecta. Los animales tienen emociones y tienen alma, y os diré por qué lo sé. En más de veinte años trabajando con animales, no he visto nunca a un gatito enganchar a un bebé humano vivo con cinta adhesiva al firme de una autopista. Tampoco he visto a ningún gato divertirse prendiéndole fuego a una persona. Nunca he ido de excursión al desierto y me he encontrado un niño al que unos perros han dejado atado a un estaca, sin comida ni agua, para causarle una dolorosa muerte en el calor sofocante del desierto. Nunca he visto que un gallo forzara a dos humanos a luchar en un ring con cuchillas en los pies mientras los gallos hacen apuestas sobre cuál morirá primero. No he visto a ningún cachorro de perro meter a ocho niños en un saco y ahogarlos en el río. Tampoco he visto a ningún águila apuntar con un rifle a un hombre desarmado. Ni que un oso mate a una persona sólo para colgar su cabeza en la pared de su cueva. Y hasta el día de hoy, nunca he visto a una paloma conducir su coche por la calle para atropellar a toda persona que paseara alrededor de un parque. Dejad que os cuente lo que sí he visto. He visto a mis gatos dormir cerca de mí para darme calor cuando estaba enferma. He visto a mis perros hacerme gracias sólo para obligarme a sonreir. He visto a una gata entrar corriendo en una casa en llamas no una, ni dos, sino seis veces para salvar a sus gatitos, lo que a punto estuvo de costarle la vida. He visto a un hurón sacar a un gatito asustado de un profundo agujero en el suelo. He visto a un coyote ir a buscar a otro perro para conseguirle la atención médica que necesitaba. He visto a un perro al que le encanta saltar sobre la gente abstenerse de hacerlo conmigo cuando me lesioné la espalda. He visto a elefantes llorar. He visto monos que chillaban por empatía cuando uno de los suyos resultaba herido. He visto a perritos que gemían toda la noche cuando los separaban de su madre. He visto a un perro alejar a rastras a un niño del fuego.Éstas son sólo unas pocas de las cosas que he visto. Mencionarlas todas me llevaría una vida entera y creo que ya habéis entendido lo que quiero decir. En cuanto a lo del alma... bien, es mi humilde opinión que si tienes emociones, cualquier tipo de emociones, es que tienes alma. Casualmente, el papa de la Iglesia Católica Romana declaró recientemente que él también lo cree así. Claro está que no puedo demostrar que los animales tengan alma. Pero a fin de cuentas, tampoco puedo demostrar que tú o yo la tengamos. Y para todos aquellos que creéis firmemente que los animales no tienen alma - pues, supongo que si realmente existe un cielo, lo más probable es que a vosotros os toque limpiar las cajas de arena.