viernes, 7 de mayo de 2010

¿Es Dudamel un traidor?


Por: Roberto Carlo Olivares - robertocarlo14@hotmail.com - En un país radicalizado y con opiniones antagónicas tan marcadas, es pertinente hacerse esa interrogante y muchas más. Hace algunos días discutí con dos familiares que apoyan a capa y espada a Dudamel, con todo y que saben que el genio musical venezolano ha permitido la politización de su imagen, de su música, y lo peor de todo, de las generaciones de relevo juveniles en las escuelas musicales dirigidas por él y el Maestro Abreu. Mi posición está bien definida: No acepto que una persona pública que hoy en día es considerada un fenómeno artístico a nivel mundial, y es llamado por muchos de los conocedores en la materia y críticos musicales “El Maestro de Maestros”, se haya prestado para esas vagabunderías ideológicas que dejan mucho que pensar y desear de su persona. Asimismo, le expliqué a mis familiares, que algunos hijos de los botados de PDVSA durante el paro petrolero nacional, fueron expulsados de las academias por venganza o retaliación política, y actualmente no se les permite a los jóvenes de padres opositores firmantes, entrar a las escuelas del maestro Abreu y Dudamel. Escuelas que por cierto, pertenecen a todos los venezolanos y subsisten con nuestros impuestos. Igualmente, expuse que el gobierno le ha prohibido a las sinfónicas juveniles de la nación, interpretar canciones muy puntuales que el dictador y su harén delincuencial, consideran capitalistas o representativas de la cuarta república. Desde mi punto de vista esa posición es inaceptable, bochornosa y sumisa. Lamentablemente Dudamel y el Maestro Abreu, han permitido que se politice el arte y la música. Mis familiares me decían que Dudamel y el Maestro Abreu lo hacían porque no tenían opción, y querían seguir ayudando a los niños humildes de la patria. Sí en realidad es así, entonces creo que los dos genios musicales de Venezuela, le deben al país una disculpa y una explicación apropiada, después de que Chávez sea derrocado y las interrogantes empiecen a ser esclarecidas para el bien común de la nación. No sería venganza ni persecución, sencillamente serían respuestas necesarias que ayudarían a recomponer el tejido social de la patria. No podemos titubear, nuestra lucha es entre la democracia y el totalitarismo castro-chavista criminal. Dios y el diablo no son compatibles. El ser colaborador y coparticipe de un régimen dictatorial comunistoide, es algo muy grave que a la larga traerá consecuencias peligrosas. Dado el grado de fama actual que posee Dudamel, de repente las consecuencias nunca serán económicas, pero sí serán morales y espirituales. Creo que el Maestro Abreu y Dudamel han debido darle un parado al régimen desde el principio, actuando con la frente en alto y explicando las razones de sus renuncias irrevocables de manera pública y notoria. De repente el equivocado soy yo. Pero si hay algo que he podido observar y aprender en los libros, documentales y películas de historia, relacionadas con regímenes totalitarios, es que los académicos, artistas e intelectuales, siempre han tratado de caminar entre dos aguas disimiles e incompatibles, siendo al final del camino devorados por el mismo sistema autocrático que ayudaron a conservar en nombre del arte y la cultura. Recuerdo el caso del Embajador Milos Alcalay, representante de Venezuela ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hace algunos años atrás. El embajador renunció a su plaza diplomática en medio de protestas callejeras estudiantiles y una represión brutal por parte del gobierno venezolano. Alcalay fue muy enfático al afirmar ante la comunidad internacional y el país entero, que no podía seguir siendo parte de un régimen opresor que violentaba los derechos humanos y asesinaba a estudiantes pacíficos y desarmados, utilizando bandas paramilitares financiadas por el propio gobierno. Esa fue su decisión irrevocable y hasta el día de hoy se la reconozco admirablemente. Al final de cada jornada los seres humanos colocamos nuestra cabeza en la almohada, y es en ese preciso instante que la conciencia nos recrimina, o en su defecto, nos enaltece. Tal vez no deberíamos juzgar a nadie, otorguémosle a Dudamel y al Maestro Abreu el beneficio de la duda y que sean juzgados por su propia conciencia en el momento apropiado. ¡Venezuela será libre! ¡Patria, Democracia y Libertad!

Adriana Nuñez ¡Vocera de la canalla!

Por: Agustín Blanco Muñoz - abm333@gmail.com - Déjame ver cómo te respondo, Adriana Núñez. ¿Así es que te llamas, eh? ¿Cómo se te ocurre hacerme esas preguntas tan groseras, desconsideradas y fuera de contexto? Y sé que eso no fue invento tuyo. En tu canal te dieron la pauta: cubre el momento en que vaya a votar en el 23 de Enero y si te toca preguntar le lanzas estas tres ñascas. ¿Qué iba yo a imaginar que tú con esa carita de angelita veinteañera te atreverías a enfrentar al Jefe de Estado, Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas y de todos los poderes a él supeditados? Claro, el verdadero Comandante en Jefe de esta revolución es mi padre Fidel y su suplente, mi tío Raúl, que acaba de venir a la celebración de los 200 años del primer golpe de Estado republicano, a buscar, nada menos, caballero, que las mesadas correspondientes a los últimos tres meses pendientes por una confusión de partidas que tuvieron Rodríguez Araque y Giordani. Pero ya estamos al día. Porque esta patria es de nosotros pero también es de ellos. Como acaba de decir Raúl ‘somos la misma cosa’. Cuando ABM bautizó esta realidad en el 2004 como VENECUBA nadie le creía. Nosotros nos hicimos los locos porque nos convenía y la oposición para no aceptar que aquí sigo y seguiré mandando yo. Todavía como que no entienden lo que dijo Raúl: los cubanos llegaron ya, y llegaron bailando el cha cha cha. ¡Cosa buena compañero! ¡Que vivan Fidel, El Che, Martí y yo! ¡Que viva la revolución bolivariana! Pero volviendo a la basura de tus preguntas, te aclaro que en mi gobierno no hay ni autoritarismo ni totalitarismo, sino democracia y libertad de expresión hasta para regalar. Lo único que no aceptamos es la canalla que te mandó a provocarme. Tú tenías que preguntarme por las primarias del PSUV. ¡Eh! Pero a ti no te importa mi angustia por la poca votación. En eso le eres fiel a Camero, a quien estamos cazando por aquello de que a todo cochino le llega su sábado final. Dile que no olvide que ya cerramos un canal y que el suyo puede ser el próximo. Si no se quiere meter en más problemas que se copie del ‘equilibrio informativo’ del 4. De lo contrario, iremos con todo. Y te repito, tu estabas obligada a requerir mi opinión sobre estas primarias que sólo puede hacer la democracia socialista y revolucionaria. Pero preferiste el camino de la provocación, porque a eso te mandó la burguesía del capitalismo salvaje y neoliberal que estamos dispuestos a pulverizar al igual que a la oposición el 26S. Dijiste también que pienso eliminar la Asamblea Nacional para darle paso a la Comuna Legislativa. Claro, eso lo sacan tus dueños para atacar mi comunismo y justificar la campaña de Bush-Obama para el magnicidio porque saben que atacarnos significaría enfrentar al Alba, China, Rusia, Irán y todos los demás socios a quienes le hemos regalado y regalamos en efectivo y en petróleo. Los imperialistas, y Camero entre ellos, deben saber que esta revolución llegó para quedarse y que ahora, definitivamente al lado de la cubana, somos más que invencibles. Pero en el fondo tú lo que querías saber es si es verdad lo que dijo el general Antonio Rivero, de que en el regimiento que comandaban los cubanos estaban instruyendo francotiradores. Y hasta viniste a sembrar cizaña con lo del aumento del 40% que le dimos a los militares, incluyendo a los compatriotas cubanos, dispuestos a morir por esta revolución. Y lo último, parece que tu mayor preocupación es saber qué va a pasar aquí en VENECUBA más allá de primarias y del 26S. Bueno, te lo voy a repetir: no tengo planes para entregar el mando-poder. No tengo sucesor. Ya lo dije en Brasil: Impondremos nuestros próximos triunfos electorales a como dé lugar. Y de no ser así apelaremos a cualquier otra fórmula que nos permita salvar esta verdadera segunda independencia. ¡Patria socialista o muerte! ¡Caeremos!