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jueves, 15 de abril de 2010

Peatones sin barreras


Servicio público URGENTE
Hay que salir de CHÁVEZ
Peatones TODOS
Peatones TODOS, la paciencia nace de la comprensión clara, el entendimiento correcto, la ecuanimidad y la reflexión atenta, y a su vez hace posible el equilibrio y la visión cabal. La visión cabal, que se asocia con el equilibrio de mente o ecuanimidad, permite obtener una visión más amplia de los acontecimientos vitales y entender que no todo puede conseguirse en el momento deseado. Además, la visión cabal brinda un estado de consciencia perspicaz, para advertir que lo que en principio consideramos muy favorable para nuestras vidas, luego puede resultar muy nocivo, y viceversa. Pero la ecuanimidad nunca es INDOLENCIA, ni COMPLACENCIA, ni excesiva AUTOINDULGENCIA, ni mórbida PASIVIDAD o APATIA. La paciencia, además, es un antídoto poderosísimo contra la FRUSTRACIÓN, la IRA, la CÓLERA y los estados de aversión e irritabilidad en general, La paciencia invita a perseverar y ayuda a seguir con asiduidad una disciplina, de cualquier condición de que ésta sea. Paciencia y equilibrio son dos grandes aliados en la vida de una persona. Su desarrollo protegerá en muchas circunstancias, ayudará a no malgastar inútilmente energías y a poder mantenerse más integrados y serenos ante las dificultades. Hay que salir de CHÁVEZ - Peatones TODOS, No progresamos porque no conocemos nuestras limitaciones. Ni siquiera tenemos paciencia cuando empezamos algo; todo lo queremos conseguir sin esfuerzo. Peatones TODOS, estamos en el lugar, momento, tiempo preciso y 1.300,000,000,000 de Dólares Americanos (razones), malversados por Chávez, durante estos once (11) años y 4 meses, de su Presidencia, LA CONSTITUCIÓN nos obliga a actuar pacientemente HOY, ya mañana será tarde.
Un Peatón sin Barreras
Iván Enrique León Hernández
www.peatonessinbarreras.tk
peatones.sin.barreras@gmail.com
arq_ivan_leon@cantv.net
0412-585-6762
Venezuela-Caracas, 13 de Abril de 2010.

El desmoronamiento y la recomposición


ANALÍTICA - Luce cada día más clara la implosión en el llamado proceso revolucionario. La nave está siendo abandonando, poco a poco, por gobernadores, miembros importantes del partido único, alcaldes, intelectuales y lo más importante por la gente común. ¿Por qué abandonan el barco? Porque ya hace tiempo que está a la deriva, que hace aguas por los costados y que la bodega no sólo está llena de alacranes sino peor aún desprende un olor nauseabundo a corrupción. Por otro lado, a pesar de las críticas de los eternos insatisfechos, la MUD está cumpliendo a cabalidad su cometido y eso que la tarea no ha sido fácil, por la abundancia de nulidades engreídas que, tal vez por haber aparecido en algún tiempo en canales de televisión, se creen investidos de una popularidad que no tienen. Con paciencia digna de Job, declarando poco y trabajando sin cesar han logrado algo que muchos creían imposible, la elaboración de listas unitarias en casi todo el país, quedando sólo unas pocas primarias que se celebrarán este mes, con la esperanza que de esta forma se confirme la unidad perfecta de las fuerzas opositoras del país. Una Asamblea plural es condición sine qua non para iniciar la recomposición del país. Está visto que ésta asamblea monocolor y dependiente del poder ejecutivo no es capaz de ayudar a resolver los inmensos problemas del país. Necesariamente tenga o no la oposición la mayoría en el próximo Parlamento, las decisiones no se tomarán en Miraflores, ni los legisladores se enterarán del contenido de las leyes a través de sobres marrones enviados con mensajeros desde el Palacio de Misia Jacinta. Tendrán que discutir y convencer para poder legislar. Existe una verdadera oportunidad para que la mayoría de los diputados sean distintos al PSUV y por lo tanto habrá un mayor control sobre el gasto público, sobre la designación de los miembros del CNE, del Tribunal Supremo y se podrá designar a un Contralor que en efecto controle y un defensor del pueblo que de verdad defienda a todos y no sólo a los que lleven la camisa roja.

Comunicado de la Academia Nacional de la Historia

SALVAR LA REPÚBLICA
Documento aprobado por mayoría de votos,
en la Junta General de 8 de abril de 2010

La Academia Nacional de la Historia, como institución encargada de preservar los principios históricos fundamentales que sustentan la nación, se dirige a los venezolanos para llamar la atención sobre los peligros que amenazan a la República. La intensidad de las urgencias que agobian a la sociedad, pero también la conmemoración del Bicentenario de la Independencia, se conjugan para orientar las reflexiones siguientes.
En el cumplimiento de este deber patriótico estamos comprometidos todos, desde el ciudadano Presidente de la República hasta el más humilde de los venezolanos, porque todos somos ciudadanos y sólo podemos seguir siéndolo en la República.
La Academia Nacional de la Historia nació con el encargo primordial de trabajar para fundar la legitimidad histórica de la República, promover la conciencia histórica y fortalecer la ciudadanía, tarea que debía dar sentido al sacrificio de gran parte de la población, consumida en las guerras de Independencia y en su secuela de otras guerras civiles.
Nos ha llevado doscientos años sustraernos de la condición de súbditos para elevarnos a la condición de ciudadanos, a un altísimo costo de vidas y de toda suerte de sacrificios.
En dos siglos, sin embargo, persistió la tradición cimentada en los principios irreductibles de libertad, de democracia, de convivencia y de respeto a los derechos ciudadanos, con miras al progreso social, la paz y el respeto a las demás naciones del mundo. Ese sueño de los fundadores de la República y de todos lo venezolanos ha contribuido a crear y a fortalecer nuestras instituciones, nuestra identidad cultural y la estructura de la nación venezolana.
Desde los inicios, la República ha sido concebida como la más genuina expresión de la Soberanía Popular, que es concreta manifestación de la Soberanía Nacional, llamada a erigir un ordenamiento sociopolítico fundado en los valores esenciales de la libertad, la seguridad, la igualdad y la propiedad.
La salvaguarda de tan preciados valores quedó confiada desde entonces a los dos principios constitutivos de Estado republicano: la representación ciudadana mediante el sufragio libre y la división de los poderes públicos, incorporados a nuestra tradición constitucional como una barrera infranqueable ante la recurrencia del despotismo. El primer principio permitiría a la voluntad popular expresarse de manera soberana, como única fuente de legitimación del poder público. El segundo principio habría de impedir que retornase el despotismo mediante la concentración de Poder en unas solas manos, remedando la detestada monarquía.
Como ámbito propicio al ejercicio de la ciudadanía así concebida, se fijó la meta, desde los inicios de la nacionalidad, de la instauración de la República Federal, en correspondencia también con nuestra conformación histórica provincial. La República descentralizada es hoy la resultante del esfuerzo colectivo de las generaciones de venezolanos que hemos sucedido a quienes proclamaron nuestra Independencia el 5 de julio de 1811. Desde entonces hemos seguido un camino sembrado de dificultades, representadas por caudillos y por salvadores de la Patria que apenas lograban disimular, algunos, su vocación autocrática, si no abiertamente despótica.
Con legítimo orgullo ciudadano proclamamos nuestra admiración por la ejemplar lucha de pueblo democrático por la preservación de su confianza en la República, demostrada en los retos cívicos enfrentados, equiparables con los que encararon los fundadores de la República, civiles y militares, en el campo bélico.
En consecuencia, la Academia Nacional de la Historia, movida por su conciencia de responsabilidad social y por una profunda preocupación ante el destino de la República, alerta a la sociedad, a sus instituciones, a los representantes de todos los estratos sociales y entes regionales; en suma, al país entero, ante el inminente peligro en que se encuentra la colectividad venezolana. Peligro éste que no sólo amenaza su institucionalidad republicana, sino que también, al romperse el pacto social, se extiende a la existencia misma del Estado. Con la demolición de la República no sólo se debilita sino que también se pone en trance de muerte la Libertad del ciudadano, al ser abolidas las libertades individuales e instaurarse la inseguridad social y jurídica, al vulnerarse y desconocerse el derecho de propiedad, y al substituirse la coexistencia ciudadana por un clima de encono social y de desorientación espiritual.
El intento de instaurar un sistema anti republicano fomenta un clima de ofuscación, en el cual la Historia se confunde con una memoria que tiene en la desmemoria una herramienta útil a los intereses del poder político autocrático. De esta manera se socavan las bases de la conciencia histórica, es decir, la conexión con el pasado como una estructura de experiencias que lleva a la sociedad a entender lo que es hoy, a tomar conciencia de dónde viene, a comprender el proceso de formación de sus valores troncales, como la Libertad y la Democracia, y de todos los referentes del pasado sobre los que descansa la identidad venezolana.
Ahora, cuando comienza la conmemoración del Bicentenario de la Independencia, cuando se hace obligante la valoración de los esfuerzos realizados desde entonces por los venezolanos, la Academia Nacional de la Historia somete a la consideración de los venezolanos su criterio sobre las urgencias de la actualidad. Así mismo, anuncia la celebración de unas Jornadas de Reflexión en cuyo desarrollo se debatirá con mayor pausa sobre la suerte del republicanismo que cumple doscientos años de andadura.

Megaresistencia


Magda Mascioli G. - Acabo de leer en Twitter gracias al link publicado por @VPrimero http://dlvr.it/WRg0, que Megaresistencia cierra sus puertas. Realmente no puedo dejar de lamentar profundamente esa noticia aunque entiendo que en la vida todo cumple una misión, y creo que Megaresistencia, en especial en los momentos más duros de Venezuela, cumplió a cabalidad. Sin embargo, no puedo dejar de hacerme algunas reflexiones que, con todo respeto, quisiera compartir. Siempre dije y sostuve, y sigo haciéndolo junto a unos pocos foristas conocidos de años, que un portal DEBE aceptar la disidencia porque si no, está destinado a morir tarde o temprano. No se puede defender la democracia, la disidencia, la pluralidad, la diversidad de criterios, y paralelamente no permitir el acceso de quienes piensan diferente, escriben diferente, opinan diferente. Algunos de nosotros defendimos la tesis que se debía aceptar la participación de seguidores del regimen que quisieran tener debates interesantes, no asi de los extremistas y saboteadores conocidos. Lamentablemente no tuvo acogida la propuesta de algunos de nosotros en importantes portales los que, al día de hoy, hubieran sido ventanas abiertas para Venezuela que contribuirían en mucho a enfrentar el terrorismo de este regimen representado ahora en las guerrillas comunicacionales. Portales como Color Esperanza, Venezuela Digital y Megaresistencia, serían al día de hoy importantes ventanas abiertas de lucha. Un foro, si es un Foro, no puede aglutinarnos solo a quienes pensamos parecido y tenemos tendencias afines, porque con eso solo se logra la asfixia del lugar. Es como tener una casa perennemente cerrada, sin entrada de sol, de aire, de luz, sin mover los muebles. Particularmente, de corazón, lamento mucho la posibilidad cierta de que Megaresistencia cierre sus puertas porque siempre lo consideré un Foro serio que tenía y tiene muchísimo que dar en el terreno de unión de los venezolanos. Asi lo dije muchisimas veces y lo sigo sosteniendo. Pero debemos ser hidalgos al aceptar y entender que no es posible mantener un foro si no se da la oportunidad de aglutinar las diferentes mentalidades y tendencias. No puede un foro, al día de hoy, competir con una red como Twitter, por ejemplo, en la que cada quien habla sin cortapisas, sin más moderación que la propia y donde tenemos oportunidad de intercambiar con personas que ni remotamente piensan igual a nosotros, pero quienes muchisimas veces nos permiten abrir nuestra óptica ante situaciones e ideas determinadas. Tenemos que entender y asumir que justamente la sangre de un pais circula gracias a las diferencias en medio de las coincidencias. Espero que Mega siga vivo xq es un Foro serio, interesante, organizado, con foristas invaluables que pueden y quieren hacer mucho en un medio como ese. Mi mensaje para quienes llevan las riendas de Megaresistencia es, en primer lugar, de reconocimiento, de agradecimiento por haberme permitido formar parte de esa comunidad durante mucho tiempo y como un amigo no es quien compadece sino quien ayuda, mi mensaje, de todo corazón, se condensa en las palabras de una canción que para mi representa el alma de nuestra lucha por nuestro país:

Sé que las ventanas se pueden abrir
cambiar el aire depende de ti
te ayudara vale la pena una vez más

Abran las ventanas amigos, en un último intento. No cierren el portal. La peor diligencia es la que no se hace. Adecúense a los nuevos aires de la ciudadanía venezolana y muchos ingresarán y regresarán, porque Megaresistencia es ¡MEGARESISTENCIA! Muchos quedamos a la espera de una respuesta y de un no cierre del Portal. Saludos.

¿Nos vamos por Chavez?


Por: Joaquin Chaffardet - jchaffardet@gmail.com - Hay posiciones, declaraciones y expresiones de algunos dirigentes de oposición y comentaristas políticos, que realmente no entiendo. Y eso es explicable porque, ciertamente, no soy un político profesional y mucho menos un analista sofisticado, capaz de hacer complicados ejercicios intelectuales ni análisis profundos de la psiquis de los venezolanos. Tampoco tengo un alma tan generosa, amorosa y sublime, que me lleve a poner la otra mejilla. Ni me encuentro entre quienes pregonan y ofrecen el perdón de los pecados y hasta una vida feliz y sin castigo a quienes llevan adelante el programa de odio y exclusión, de represión y persecución, de permanente asalto a las libertades públicas e individuales de los venezolanos, y de destrucción y saqueo sistemático de la Nación, que encabeza Hugo Chávez. Ese proceso criminal tiene un cabecilla y una comparsa de cómplices a diversos niveles. Pero parece que hay quienes quieren poner de lado y olvidar, las responsabilidades del cabecilla (“no vamos por Chávez”) y hay otros que anuncian y promueven, fervientemente, no solamente el perdón de los cómplices, sino que consideran que muchos de los jerarcas del régimen tendrán que ser incorporados a un eventual gobierno post Chávez. Así, con frecuencia, he escuchado o leído, a algunos importantes dirigentes y comentaristas políticos afirmar que “no vamos por Chávez”. Expresión que me genera una gran confusión y me hace reflexionar sobre si seré un “talibán” antichavista, para lo cual tendría muchas razones. Contrario a esa posición, creo que toda la acción de los sectores democráticos tiene que ir dirigida a “ir por Chávez”. ¡Claro que sí! La salida de Chávez del poder tiene que ser el objetivo estratégico fundamental del movimiento democrático. O es que algún iluso piensa que mientras esté Chávez en el poder se podrá restablecer un sistema democrático que garantice los más elementales derechos ciudadanos, o que acabe con el asalto al tesoro público, o que termine con su desquiciada conducta de azote de barrio, cobrador de peaje. Todas las acciones, a mi juicio, tienen que tener como fin último su salida del poder. Y negarlo o no decirlo claramente, es engañar y sembrar incertidumbre en los venezolanos. Otros sostienen que la “reconciliació n” entre los venezolanos es la meta a lograr. Que es necesario que prive un espíritu de una especie de “borrón y cuenta nueva”. Vale la pena enfatizar que algunos de estos “come flores” hasta nos alertan, como ya dije, en el sentido de que los venezolanos debemos disponernos a aceptar la “irremediable” presencia en un futuro gobierno democrático de “altos jerarcas” del chavismo. Esa sí que sería una verdadera traición a los venezolanos. Y pregunto por enésima vez, y estoy dispuesto a oír razones en contrario, cómo es posible reconciliarse con quien utilizando los recursos del Estado, ha dotado a su partido político de un brazo armado, las milicias, igual a las SS de Hitler con el que amenaza a todo el que disienta de su dictadura. Y cómo reconciliarse con los esbirros que se prestan a formar parte de esta nueva SS. Cómo reconciliarse con quien en lugar de ofrecer deporte, textos y educación a los jóvenes los invita a empuñar las armas contra los venezolanos que disientan del régimen. Cómo reconciliarse con quienes responden irresponsablemente a ese llamado. Cómo reconciliarse con quien ha hecho de un poder judicial sumiso y dócil, su principal instrumento de represión para mantener a decenas de venezolanos como presos políticos mediante juicios amañados. Y cómo reconciliarse con aquellos miembros del poder judicial y del ministerio público que, obsecuentes y sin sombra de vergüenza, se prestan para servir de sicarios judiciales del dictador. Cómo reconciliarse con quien ha declarado, una y otra vez, que no quiere reconciliació n alguna y que solamente vomita odio y violencia. Y cómo reconciliarse con las focas, militares y civiles, que aplauden su odio y su violencia y propagan esos llamados criminales. Cómo reconciliarse con quien ha obligado a miles de venezolanos, de todos los estratos, a buscar asilo en otros países para evitar la ignominia de la cárcel y la tortura chavista. Y cómo reconciliarse con quienes dirigen esos instrumentos de represión, en particular la DIM y el ahora llamado SEBIN, y sus funcionarios que actúan como perros de presa. Cómo reconciliarse con quien utiliza la “justicia militar”, que nunca ha sido tal, como instrumento de intimidación y persecución política. Y como reconciliarse con los jueces y fiscales militares que siembran y falsifican pruebas para complacer al Iluminado. Cómo reconciliarse con quien progresivamente viene estrangulando la libertad de opinar y en general la libertad de expresión y de información de los venezolanos, encarcelando y ordenando la agresión física de quienes la ejerzan. Y como reconciliarse con esa manada de serviles que desde la asamblea nacional aplauden y promueven la represión y el estrangulamiento de la libertad. Cómo reconciliarse con quien destruyó la industria petrolera. Y como reconciliarse con los ejecutores de ese crimen de lesa patria. Como reconciliarse con el destructor de la descentralizació n y ladrón de la voluntad popular. Y cómo reconciliarse con los ejecutores serviles de esa destrucción. Cómo reconciliarse con quien es admirador y socio de cuanto dictador y régimen forajido hay sobre la faz de la tierra. Y cómo reconciliarse con quienes aplauden a estos dictadores para congraciarse con el dictador local. Cómo reconciliarse con quien ha entregado en manos del dictador cubano y sus secuaces los destinos y la dirección de la nación. Y como reconciliarse con quienes no solamente aplauden esta entrega, sino que enarbolan la bandera cubana, no como representació n del sometido pueblo cubano, sino de la dictadura cubana. Cómo reconciliarse con quien trata desesperadamente de exterminar a nuestras universidades autónomas creadoras de cultura y de ciudadanos críticos y útiles de la nación para convertirlas en centros de formación paramilitar y de focas al servicio del régimen. Cómo reconciliarse con los serviles que desde la asamblea nacional y los medios oficiales apoyan esa política. Cómo reconciliarse con quien gasta miles de millones de dólares en chatarra bélica y ahoga a universidades, gobernaciones y alcaldías en perjuicio de los venezolanos. Cómo reconciliarse con la más valiosa ficha de los grupos criminales y narcoterroristas de las FARC y el ELN, causantes de la muerte de miles de colombianos. Y cómo reconciliarse con quienes aplauden con delirio desde la asamblea nacional el apoyo del Iluminado a esos grupos criminales.Y así podríamos continuar con una interminable letanía de agravios a la nación y a los ciudadanos de nuestro país. No creo en reconciliación con los responsables de la ruina nacional. Tampoco creo en el odio, pero como venezolano reclamo que se haga, más pronto que tarde, justicia. Justicia de acuerdo con la constitución y las leyes y por tribunales independientes. Solamente así volverá la paz entre los venezolanos. Poniendo entre rejas a los propulsores del odio y la guerra. No es posible, que la siembra del odio, el saqueo al tesoro nacional, la entrega de la independencia y la ruina intencional de la nación pasen sin castigo.Por eso, hay que “ir por Chávez”, lo que debe comenzar por quitarle la asamblea nacional en una primera fase y luego “ir por sus cómplices y asaltantes del tesoro público”. Y finalmente, no hay que descartar ninguna salida alternativa. Todas son válidas frente a quien ha derogado la constitución.

Frase del día

La ambición más legítima y más pura
para subir
se arrastra hacia la altura.
Ramón de Campoamor