viernes, 19 de marzo de 2010

La democracia no es gratuita

Por: Eloy Page - Es interesante, aunque definitivamente lamentable, la muerte de Orlando Zapata Tamayo, prisionero de conciencia mal tratado como delincuente común, por el régimen castrista. Zapata murió a sus cuarenta y dos años, de manera que una simple operación aritmética nos indica que nace en 1967, ocho años después de haberse establecido el régimen comunista en la isla de Cuba. Nació dentro de un régimen comunista, creció dentro del sistema, no vivió en otro sistema político más que el comunista, sin embargo muere en la lucha por sus derechos y libertades. ¿Qué pasó con Orlando Zapata Tamayo?, o planteada la pregunta de otra manera, ¿Qué sucede con el régimen comunista, que aunque ejerce el poder en nombre de las libertades del pueblo y que supuestamente, tiene su origen en la procura de mejores condiciones de vida, el pueblo llega hasta ofrendar su vida por esas libertades y derechos, de los que nunca ha disfrutado?.
La respuesta es simple y por demás sencilla. Todos los hombre nacemos libres!!. En el devenir de los tiempos algunos se acomodan al sistema, pero otros se mantienen inclaudicables en su lucha por recuperar su libertad y derechos naturales en el hombre, que permanecen secuestrados por quienes dicen gobernar en su nombre y para ellos.
Esta pequeña reflexión, me obliga a pensar que las ideologías que dicen llamarse "socialistas" y "comunistas", que de socialistas no tienen nada por cuanto gobiernan para que unos pocos disfruten del esfuerzo de los muchos, no pueden ser instauradas más que por la fuerza, porque atentan contra la esencia misma del ser humano, su libertad y su derecho al bienestar proporcional a su propio esfuerzo. Si volteamos a ver en retrospectiva, la historia nos da la razón. La revolución Bolchevique, por la fuerza de las armas, destrona al Zar Nicolás II y asesina a la familia Romanov, con lo que muere la dinastía que gobernaba Rusia en los albores del siglo XX. De esta manera se instala un gobierno comunista en Rusia. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas(antigua URSS), surge del anexo de los países de la Europa Oriental, que luego de haber sido "liberados" de la ocupación alemana por el ejercito rojo en la segunda gran guerra, Rusia se los "queda" y los suma a su sistema de gobierno.
El caso más patético y cuya historia por la mayoría es conocida, es el caso de Cuba. Luego de haber sido excarcelado y amnistiado por el asalto al cuartel Moncada, Fidel Castro, por la fuerza de las armas y el terror, se hace con el poder de la Isla. Paulatinamente va coartando los derechos y libertades del pueblo cubano, al extremo que actualmente están todos secuestrados, sin poder gozar de sus más inalienables derechos y confinados en una gran cárcel que coincide con los límites de la isla y el mar Caribe.
La facista revolución cubana, comienza a ser exportada a los países de América Latina, subvencionada directamente por Cuba con fondos provenientes de la Unión Soviética. Por miles se cuentan las latinoamericanos asesinados por aquellos guerrilleros que quisieron implantar por la fuerza de las armas, un régimen comunista que por vías pacificas es imposible de lograr. El modelo social/comunista resulta ser una farsa al llevarse a la práctica por lo que se vuelve imposible de sostener, de manera que el gran financiador de la subversión, el terrorismo y la guerrilla en América latina, como era lógico esperar, se encuentra con su realidad y cae como forma de gobierno en la Unión Soviética, quedando Cuba y demás organizaciones de izquierda y terroristas sin poder financiar sus sangrientas revoluviones. Nace entonces de la mente más perversa del siglo XX, la idea de conformar junto con su discípulo Lula da Silva, el Foro de Sao Pablo, agrupación que aglutina a todos los movimientos de izquierda, que con la caída de la URSS quedaron desprotegidos.
Conscientes de que la única manera de implantar un régimen social/comunista, es por la vía de la fuerza y ante la falta de financiamiento de sus acciones subversivas, deciden en el Foro de Sao Pablo, hacer un cambio de las armas que los llevarán al poder. El engaño, la mentira, el soborno, el fraude y la estafa política, que también son formas de violencia, son las nuevas armas que enarbolan en su afán de conquistar para su propio pecunio, los países de nuestra América latina que si bien es cierto, su sistema democrático adolece de muchas fallas, al menos brinda a sus pueblos el derecho natural y más elemental del hombre, la libertad en todos sus formas.
Haciendo uso indebido como es su costumbre, del patrimonio del pueblo venezolano, ahora los petrodólares son la fuente de financiamiento de los sueños de conquista de la izquierda del continente. Compran voluntades, fomentan la corrupción en todos sus niveles, financian campañas presidenciales, hasta que toman el poder por la vía electoral, presentándose ante los pueblos como democráticos. Una vez en el poder se mudan la careta de democráticos, "rompen" el sistema desde adentro, disuelven o secuestran para si las instituciones del estado a fin de actuar impunemente y no rendir cuentas a nadie. Su primordial objetivo es enmendar o sustituir las constituciones de manera legal o por la fuerza, a fin de poder mantenerse en el poder indefinidamente y de manera paulatina, consolidar el poder desde el poder mismo.
Honduras no se escapó de los ataques violentos del comunismo Castrista con sus nuevas formas de violencia, en sus intentos por hacerse del poder en nuestra nación, sin embargo, el pueblo hondureño, con valentía y dignidad dijo NO, a estos intentos y a quienes engañados con cantos de sirena, pretendieron cambiar nuestro pacto social. El pueblo hondureño tuvo que hacerse escuchar y sentir, salió en mayoría absoluta a las calles a manifestar su voluntad y a defender su democracia que aunque incipiente, le brinda libertad de expresarse, libertad de movilizarse, libertad de informarse por medios escritos, auditivos o electrónicos, los hondureños salieron a la calle a defender su derecho a libre culto, su derecho a la propiedad privada, su derecho a asociarse con sus afines de opinión. La democracia requiere de compromiso, de determinación a defenderla y hasta disposición de su propio patrimonio a fin de no caer en las garras de quienes, en pleno siglo XXI, sustentan delirios de grandeza imperial y expansionista y que están conscientes que sólo el uso de la fuerza los puede llevar al poder y mantenerse en él. Hoy más que nunca que observamos que los ataques de la izquierda expansionista continúan, que nos quieren ver sometidos a su voluntad, el pueblo hondureño debe mantener su dignidad y compromiso con sus futuras generaciones y sobre todo porque nos hemos convertido en el ejemplo, la admiración y la esperanza de los pueblos libres de América Latina.
Aquel patriota cubano que con su lucha nos mostró que la democracia no es gratuita, ofrendó su vida por una libertad y por derechos que le fueron negados mientras vivió.
Ahora es libre, otros ocupan su lugar.
San Pedro Sula, 18 de Marzo, 2010.