martes, 16 de marzo de 2010

Un nuevo homenaje...

Escrito por Mario - Forista "gorilaenelpoder" (qepd)

Las emociones, los sentimientos, los anhelos; son una consecuencia de las circunstancias personales. Cuando las razones para estar alegre y optimista, envuelven un estado de animo, un estado del alma, entonces nadie viene a decirte que estas demasiado contento, mas de la cuenta y que requieres de unas pildoras para controlarte. Si una tarde, se engancha tu mirada en los ojos de una mujer, y quieres besarle la sonrisa, y le bailas le cantas, le dices boberias para que no pare de sonreir y la besas y sientes que despegas del planeta, te quedas colgado en la luna y solamente bajas para volverla a acariciar, tampoco llegan los doctores para recetarte un calmante que te ate los pies en la tierra... Si te internas levemente en el oceano, respirando brisa, tomando sol, pendiente de un alambre larguísimo, que te transmita la emocion de atrapar uno, ingieres una tras otra las heladas coronas, a la vez que degustas del cariño de tus amigos y de no pocas tostadas de ceviche con salsa Tamazula, nadie te dice que requieres de quimicos para disfrutar mas moderadamente. Porque son emociones naturales en la vida, son reacciones y consecuencias de los dias y las noches.
Pero sin embargo, si sientes tristeza y ganas de llorar, porque en unas pocas semanas se consume tu cuerpo, si te duele caminar o recostarte sobre el costado izquierdo, si entras en conciencia de que ya te vas, que dejas a tus hijas... entonces, resulta que estás enfermo depresivo, que no puedes superar el duelo y que requieres de pastillitas para sobrellevarlo.
Pues bien, yo pienso que tengo motivos suficientes para estar triste, que no existe ninguna pastilla que pueda cambiar eso, que sufrir es parte de mi vida en estos momentos, que si bien ya me dí cuenta que no me voy a curar, aun sigo siendo yo y reacciono convenientemente a mi realidad. El tiempo que me queda por no dormir, me sirve para orar, para pensar y para recordar mejores epocas. Si llega el momento de recurrir a substancias, para modificar mi estado de animo, conozco algunas; por lo menos mas divertidas.
Prefiero perder la batalla en el campo, que en un viaje sideral...

El Número 1


Renaldo José Ottolina Pinto (Valencia, Venezuela, 11 de diciembre de 1928 - Caracas, 16 de marzo de 1978), conocido como Renny Ottolina, fue un narrador, animador de programas de televisión y radio, publicista, corredor de autos de carrera y político venezolano.

Biografía - Primeros años
Renny Ottolina fue hijo de un emigrante italiano, llamado Francisco "Pancho" Ottolina. La mayor parte de su infancia transcurrió en Caracas a donde se mudó en 1934 junto con su abuela. Estudió sucesivamente en varias instituciones, no por su bajo rendimiento escolar, sino por su tendencia al trato a veces irreverente con los profesores. Posiblemente por esta conducta, fue pasado al internado del Colegio Sagrado Corazón de Jesús, donde estudió con el futuro periodísta y escritor Carlos Rangel. Inició sus estudio de bachillerato en el mismo colegio, sin embargo por el enfriamiento de sus relaciones con su madrasta, fue enviado al internado del Colegio Salesiano San José de Los Teques, de donde se escapó en una ocasión con su amigo Paco Álvarez, llegando incluso su padre a llamar a la policía ante la desaparición del joven Renny. Desde su juventud, participó activamente en las actividades culturales de las instituciones donde cursó estudios.
Trayectoria profesional
Renny decidió incursionar en la radio en el año 1945, teniendo 17 años de edad, al recibir su certificado de locución ese mismo año. Trabajó como locutor en la emisora Radio Caracas, con un sueldo de 160 bolívares a la semana, y poco después, llamado por el periodista Abelardo Raidi pasa a la Radiodifusora Venezuela trabajando en la revista diaria de la estación "Oiganme". Comienza además como narrador en el noticiero que la empresa cinematográfica venezolana Bolívar Films, producía para el público de Colombia. Ese mismo año comienza a producir su propio programa llamado La Revista Americana. Sale en 1946 de la Radiodifusora Venezuela y pasa a Radio Cultura, a producir el espacio Noches especiales de Orange Crush, en alusión directa (como era costumbre entonces) al patrocinante directo de este espacio radial. En 1952, es el locutor que inicia la era de la televisión en Venezuela, al participar como presentador del programa inaugural de la hoy extinta Televisora Nacional. En 1954, es contratado por la televisora privada RCTV dando inicio al programa matutino de variedades y entrevistas, "Lo de Hoy" el cual continuarían años después, con otro concepto, diversos presentadores. Viaja en 1958 y 1959 a Francia y participa junto con el empresario automovilístico Lino Fayen y el corredor de autos Armando Capriles en la carrera de las 24 horas de Le Mans, bajo su propia escudería, manejando un vehículo Mercedes Benz aunque no llegó a ganarla. Para 1959 viaja a Estados Unidos contratado por la cadena radiotelevisiva ABC, y es en ese país donde estudia las técnicas de producción de televisión y trabaja en la estación de Nueva York de dicha empresa, de lo cual aparentemente no existen registros videográficos. Regresa a Venezuela bajo un acuerdo con la compañía CBS para organizar la estación televisiva CVTV (Cadena Venezolana de Televisión), conocida actualmente como Venezolana de Televisión, de la cual fue su primer gerente. Sin embargo, antes de salir al aire, hubo un desacuerdo entre Ottolina y los socios de la empresa ya que el animador quería participación accionaria en la empresa, la cual fue negada. Este incidente hizo que Renny Ottolina regresara a Radio Caracas Televisión (RCTV) como productor independiente con dos programas, "El Show de Renny" con formato de revista de variedades todos los días al mediodía y "Renny Presenta" programa musical estelar emitido los dias domingos, ahí presentó en vivo a leyendas mundiales de la música como Ray Charles, Tom Jones, Stevie Wonder y otras luminarias, algo que era inimaginable en aquella época. El Programa Especial de navidad de 1967 del Show de Renny titulado "El Angelíto más pequeño", adaptación del propio Renny Ottolina del cuento homónimo del escritor Charles Tazewell y actuado por su hija menor Rena Fernanda Ottolina Lozada, es recordado como uno de los programas de televisión más importantes de la década del 60 en Venezuela, junto con la transmisión de la llegada del hombre a la Luna y la apertura de los XIX juegos olímpicos en Ciudad de México. Sin embargo, pese a los éxitos y popularidad del animador y productor la empresa RCTV decidió rescindir su contrato a principios de los años 70 bajo la excusa de que Ottolina ganaba más dinero con sus programas que los mismos integrantes de la Junta Directiva del canal televisivo. Fue entonces, cuando según otra de sus hijas, Rhona Ottolina Lozada, hizo un programa en el cual denunciaba a quienes dentro de la empresa querían ponerle directrices a su trabajo televisivo, en lugar de darle libertad creativa. A comienzos de esa década sus dos hijas mayores Rina y Rhona son secuestradas en Caracas, lo que hace que Renny tome la decisión de sacar a su familia del país y residenciarlas en Estados Unidos. Para 1972, en una actividad filantrópica, crea junto con Eva Franceschi y Miriam Fletcher, la Fundación para la Protección de los Policías Metropolitanos, FUNDAPOL, de la cual fue su primer presidente. De hecho, el animador en sus años en RCTV llamaba a su público en su espacio a donar ropas, alimentos y enseres diversos a las víctimas de terremotos ocurridos fuera de Venezuela. Pasa de nuevo, en 1973, a CVTV y ese año electoral entrevista en su programa del mediodía a los candidatos presidenciales importantes. Su influencia era tal, que algunos políticos venezolanos afirmaron que las respuestas dadas en su entrevista por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez en relación a las respuestas dadas por el candidato del partido de gobierno de entonces, Lorenzo Fernández hicieron que Pérez convenciera a los votantes para ganar dichas elecciones. Igualmente, Ottolina marca un hito en la televisión venezolana, al realizar el primer programa de televisión venezolano en colores con la colaboración de la empresa Bolívar Films y la participación de artistas venezolanos como José Luis Rodríguez "El Puma", el músico y cantante Carlos Moreán y la cantante y luego actriz, Nora Suárez. A principios de 1974, la Cadena Venezolana de Televisión fue comprada por el Estado Venezolano y se le ofrece a Ottolina el cargo de Presidente de esa empresa, pero declina al mismo cuando pide tener independencia absoluta de las directrices dictadas por el Ministerio de Información y Turismo, a cuyo cargo quedó la empresa y el ahora Presidente Carlos Andrés Pérez le niega dicho pedido, nombrando en su lugar al escritor Pedro Berroeta, hombre poco vinculado al medio. En esta época es contratado por la Dirección de Tránsito Terrestre para realizar propagandas sobre la normas para el tránsito y su campaña "Buen ciudadano". Luego, en un acuerdo con el canal televisivo Venevisión Ottolina produce y presenta un espacio totalmente en colores titulado El Planeta de Agua, con motivo de la celebración de la Conferencia del Mar en el entonces recién inaugurado complejo de edificios Parque Central de Caracas, donde Ottolina expuso las riquezas marinas de la costa venezolana. De esta época, data un documental italiano sobre el tema, narrado en español por el animador y que sería exhibido después de su muerte. Entre 1974 y 1976 vive en los Estados Unidos, a petición de sus hijas y regresa a fines de 1976 en donde comienza un programa radial matutino en Radio Capital, "Venezuela Despierta con Renny Ottolina", donde se convierte en el principal crítico del gobierno de Carlos Andrés Pérez, al que llegó a tildar de ser un gobierno incapaz, pese a ser en otra época partidario del hoy expresidente. Las represalias por parte del gobierno de entonces, no se hicieron esperar y el programa fue cancelado. Por otra parte, Ottolina fue también despojado de la presidencia de FUNDAPOL. Para 1977 tomando en cuenta el poder de convocatoria que tenía por su labor televisiva, decidió bajo la sugerencia de los hermanos Vinicio y Parsifal De Sola lanzarse como candidato presidencial con su partido MIN (Movimiento de Integridad Nacional) que se identificaba con sus lentes, con miras a las elecciones de 1978. Entonces, tenía otro espacio en la emisora Radio Uno en el cual seguía con sus críticas al gobierno de entonces y que eventualmente, también sería cancelado, hasta culminar su carrera radial en la emisora caraqueña Radio Aeropuerto la cual transmitio su ultimo programa el dia de su muerte, este programa estaba grabado y siendo transmitido en el momento de su accidente.
Campaña política
Ottolina durante su campana política, junto a su entonces asesor jurídico Joaquín Silveira, solía leer pensamientos de Simón Bolívar a diario y los desglosaba para dar a conocer los ideales del Padre de la Patria de Venezuela. Utilizaba constantemente la televisión para crear conciencia para cuidar al país y amar los ideales del Libertador.
Muerte

El 16 de marzo de 1978 viajando a una reunión de empresarios que iba a realizarse en Porlamar, Isla de Margarita, la avioneta Cessna 310 piloteada por Carlos Olavarría y en donde viajaban además su Jefe de Campaña Ciro Medina, Luis Duque y César Oropeza, se estrella en las inmediaciones del pico Naiguatá en donde fallecen todos los ocupantes de la misma. El ya fallecido locutor y actor venezolano, Oscar Martínez fue uno de los primeros en llegar a la oficina de Renny muy compungido al enterarse de la desaparición de su amigo. Y así como él, muchos otros desfilaron para rendirle respeto. Para mayo de 2008 se tenía previsto el inicio de filmación de la película UNO de la realizadora Betty Kaplan. No hay información cierta si será una película biográfica o el personaje de Renny será una referencia dentro de la trama de la película.
Perfil mediático
Desde el programa diario a las 12 del mediodía "El Show de Renny" hasta el de los domingos el especial "Renny Presenta" la mayoría de los televidentes venezolanos sintonizaban los programas de Renny Ottolina para aprender, entretenerse y divertirse. Ottolina creó todo un proceso de producción para llevar al publico su famoso cuerpo de baile "Las Chicas de Renny" dirigido por el coreógrafo Jim Huntley, con la música dirigida por Carlos Moréan y por supuesto Renny Ottolina a la cabeza de la dirección y producción del programa. Nunca fue tan infeliz Renny Ottolina como el día en que gritaba y golpeaba las paredes del Centro Médico de Caracas, luego de conocer el diagnostico de los especialistas: Rhona, su hija consentida, no volvería a caminar. Fue su mala hora, el hecho inexorable que le dejó un agobio que lo acompañó el resto de sus días. Si le sacaban un programa del aire, o un canal le cerraba las puertas, Renny le daba la vuelta y salía airoso: sabía revertir casi todas las dificultades. Pero esta le resultó insalvable, así como la muerte temprana de su único hijo. Todo lo que Renny anunciaba se vendía. Desde cigarrillos hasta una marca de atún enlatado. De hecho, siendo desde la adolescencia practicante del tabaquismo, la promoción de cigarrillos lo convirtió en el presentador que más hizo en la difusión de ese hábito en Venezuela. Conocidas fueron sus diversas estrategias publicitarias para anunciar un producto. En cierta época, decidió dejarse el cabello largo y se lo lavaba en el estudio para anunciar un shampoo, besar en la boca a un chimpancé, o la distinción de vestir un traje de marca supuestamente francesa, hasta que se descubrió que su fabricación era surcoreana, hecho que aparentemente desconocía el animador. El amor a su patria lo llevó a presentar "micros" de información y concientización para enseñar a ser mejores ciudadanos. Con su último programa, "Venezuela despierta", Renny lograba penetrar a su público emitiendo un llamado ante la corrupción administrativa y las falacias de los políticos, que desangraban al país malgastando el tesoro nacional. Renny fue la persona indicada, ubicada en el sitio justo, alguien que transformaba las señales de la oportunidad, manejándolas siempre a su favor. Se atrevió a usar el género de los programas matutinos de variedades, capaz de conducir un programa donde se mezclaban los elementos más disímiles, manteniendo armonía. Le interesaba deslumbrar sólo con los artistas consolidados, magnificados por la soltura del animador, muy alejado del estilo de presentadores muy populares de su época, como los fallecidos Víctor Saume o Henry Altuve. El jurista venezolano Nelson Chitty La Roche, al esbribir sobre Ottolina, señaló en una oportunidad que "Son muchos los expertos que advierten el retroceso de la televisión venezolana. No podemos olvidar que Renny Ottolina, hombre de televisión, toda la vida entregado a ese medio, ya lo había apuntado hace muchísimos años. Con una programación con la que se tiene en la actualidad, es difícil que los niños se hagan los ciudadanos que requerimos mañana". Las condecoraciones, reconocimientos y premios nacionales e internacionales, le llovieron hasta que le picó el aguijón de la política y lo sacaron de las ternas de candidatos a galardones. Los ejecutivos de los canales televisivos le habían cerrado las puertas hacia ya tiempo, dada su elevada cotización como animador y productor. Algunos venezolanos consideran que, después de la desaparición de Renny, no ha existido una televisión con base para ser mejor y no existe una producción y dirección televisiva que aumente el interés en nuestro país.

Homenaje a...

Escrito por Mario - Forista "gorilaenelpoder" (qepd)





La razón de cambio, la derivada de la vida con respecto a la muerte, la derivada de la existencia con respecto al tiempo. La aceleración de la fatalidad con respecto a la suerte.Todo cuerpo tiende a mantener su estado vivo, hasta que una fuerza cancerígena lo altere. A cada vida, corresponde una muerte igual y en sentido contrario. El miedo a la muerte es directamente proporcional al amor a la vida, e inversamente proporcional al deseo de contemplar La Luz de Su Rostro.

No es necesario creer en Dios, para reconocer los mila
gros. Podriamos atribuirlos a la NASA, a la naturaleza, a la dedicacion humana, al Big Bang, a la casualidad, a la intervención de seres superiores. Pero los milagros existen, nos acompañan a lo largo de nuestra existencia. Los hay cotidianos, comunes y raros; pero todos igualmente son milagros. Las posibilidades matemáticas de nacer, tal cual somos, se reducen practicamente a cero; mucho más difícil que nos sacaramos la loteria o que nos parta un rayo. Sin embargo, cada dia nacen nuevos individuos, aun en contra de toda posibilidad de ser como son. Eso en cuanto a las posibilidades matemáticas; pero también hay milagros cotidianos y repetitivos, como los abrazos, los besos, las obras de caridad, los ojos de nuestros hijos, los pasteles de la señora Rabinovich. Los hay naturales, como las flores, los insectos, los peces, los rios, la lluvia, la niebla, el mar.

Y tambien estan los raros, los que impactan por lo inesperado, como cuando un enfermo terminal se cura, cuando liberan a un secuestrado, cuando en un accidente aéreo se salva una sola persona, cuando alguien se libra de ser he
rido porque la bala pego en su celular.

Milagros plásticos, poéticos, literarios, musicales. ¿Quién puede negar el milagro de vivir, de que el agua y el pan se conviertan en nuestros hijos crecidos; en su nuevo pelo, su piel, sus huesos?

Somos parte de un concierto de milagros, donde los mas sencillos se los atribuimos a Dios y los más espectaculares a la naturaleza. Los más sabios, se dedican a disfrutarlos.


Por fín entendí, por qué Dios dejó que me enfermara...
Es la única posibilidad que quedaba para que
yo me pudiera salvar...
Falta mucho por hacer, pero me puso en el
camino...

Camilo José Cela

Es grave confundir la anestesia con la esperanza;
también lo es tomar el noble rábano de la paciencia
por las ruines hojas lacias, ajadas, trémulas- de la renunciación.
CELA, Camilo José

Instigación al odio


Por: Ernesto García Mac Gregor - garciamacgregor@gmail.com - La semana pasada la Fiscalía le abrió una investigación a Oswaldo Álvarez Paz, acusándolo de instigación al odio por haber pronunciado la siguiente frase: “Venezuela se ha convertido en un centro de operaciones que facilita los negocios del narcotráfico”. Instigar al odio fue lo que hizo el innombrable, cuando en plena plaza Bolívar llamó a la guerra a muerte entre venezolanos, porque según él, “no hay conciliación posible; con la burguesía apátrida, con esos grupos fascistas. Los enemigos de la revolución cubana están en Miami, pero los de la venezolana están dentro” expresó. Instigar al odio es vociferar: “desgraciado, te voy a meter preso” o váyanse al carajo gringos de mierda. Instigación al odio ocurrió cuando la semana pasada, el aspirante a la perpetuidad, se dirigió a una barriada marginal atestada de niños y con su verbo manipulador les expresó que ellos estaban ahí en esos ranchos por culpa de los ricos, y de los oligarcas. ¿Y qué decir del grito desesperado de Jaua para que el pueblo ataque las empresas que lo hambrean? O el odio persistente contra Colombia y EEUU, o la frase robar no es malo, o el toque permanente de trompeta de guerra con el emblema “Patria, Socialismo o Muerte”. ¿Y dónde colocar a la tristemente célebre Lina Ron con su perorata belicosa, vulgar y violenta, preñada de de odio y resentimiento? Por desgracia, la mayoría de la base chavista encaja dentro de este perfil cuyo vocero es el grotesco programa “La Hojilla. Seres humanos con una vieja historia de odios y rencores acumulados, que ahora afloran sin inhibición alguna impulsados por su amo y señor. En toda la historia republicana ningún gobernante había osado instigar al pueblo a pelearse entre sí con odio y resentimiento. Éste lo ha hecho con premeditación y alevosía y con el insano y único propósito de atornillarse en el poder. Que oiga quien tiene oídos.