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lunes, 8 de febrero de 2010

Chavez, yo no tengo la culpa


Por: Jesús Fernando González Cazorla - EXORDIO: Ante las declaraciones del Presidente Chávez acerca de que no hay tierras privadas y de satanizar a aquellos que tenemos una finca y que vivimos en las ciudades yo debo reclamarle a Chávez de que “yo no tengo la culpa…”. Yo, como Chávez, fui un venezolano que nació muy humilde, que estudió y que este país le dio la oportunidad de ingresar a las Fuerzas Armadas y graduarnos de oficial. Como Chávez, mi papá, Paco Regalado, trabajaba en Caracas, pero tenía una finquita llamada “Menudito” en Barinas, así como Hugo padre trabajaba en Barinas y tenía su finquita “La Chavera” en Camirí, como a 40 minutos de Barinas; claro, ambas familias teníamos un encargado y peones que nos la cuidaban. Claro, hubo una gran diferencia entre Chávez oficial y yo; eso fue que yo me preocupé por cultivarme, estudiar y hacerme de otras carreras profesionales así como cultivar el hábito del ahorro e invertir parte del dinero que producía para así construir una pequeña fortuna que me permitió, una vez retirado, montar un humilde negocio que me permitió adquirir una modesta finquita (4 has), una casa, unos vehículos y vivir sin lujos, honrada y cómodamente. Ahora, yo no tengo la culpa de que usted, Chávez, haya sido un fracaso como estudiante y lo rasparan en bachillerato y en los cursos de especializació n militar, y que no haya podido ni siquiera lograr un título universitario para que entendiera que el comunismo y el socialismo son la repartición de la miseria; y que son sistemas muy lindos en teoría pero utópicos en su implementación. Sistemas fracasados en los países que lo implementaron. Yo no tengo la culpa de que usted haya sido un fracasado como oficial y que lo hayan retirado por delinquir contra la Constitución al intentar un golpe de estado. Yo no tengo la culpa que usted no haya tenido la capacidad de administrarse para, honestamente, con el dinero que producía, comprarse al menos una granjita como lo hizo su papá o su hermano Argenis. ¡Ah! pero bastante que disfrutaba la finquita del viejo mientras usted vivía en Caracas o en Barinas; y bastantes fiestas que hacía en ella. Y me consta porque en algunas compartí con usted, en las que lo oí cantar (o chillar) sus coplas al pie de un arpa y degustar de algunos palitos de escocés al lado de nuestros compañeros y amigos. Entonces, ¿cómo es eso que ahora los que vivimos en la ciudad no tenemos derecho a adquirir, comprar o tener una finca? ¿Cómo es eso que ahora no podemos tener fincas porque según usted no hay tierras privadas? ¿Cómo es eso que ahora Quero Silva, Tobías Carrero, o cuanto rico hubo en Barinas, no pueden tener una finca porque usted se la expropia, mejor dicho se la roba? Nosotros no tenemos la culpa de sus frustraciones, ni de las frustraciones de cuanto bicho de uña en este país no tenga nada. Yo, y todos, tenemos el derecho “a tener”, porque yo me quemé bastante las pestañas estudiando para graduarme y aprender a ser mejor, en lo que estudié, que los demás. Yo tengo derecho “a tener” porque yo me jod… trabajando y no malgasté lo que me ganaba; y así, honestamente y sin robarle medio a nadie, porque nunca he trabajado en gobierno alguno, adquirí lo que tengo para, con toda la humildad del mundo, vivir cómodamente. No puede ser socialismo que los mediocres, que los fracasados, que los flojos, los ignorantes, reciban el premio del fracasado mayor de abusar de la autoridad que le dimos por engaño, para que nos atropellen, para que nos roben lo que nos ganamos, y para que sin esfuerzo de vida alguno se lo den para que la comercien y se aprovechen de ello. Porque entiendan que esos jamás tendrán capacidad para ponerlas a producir. No, comandante, eso es Injusticia Social, que definitivamente va a terminar en “Rebelión”, la rebelión de los capaces contra los fracasados, los incapaces, los mediocres que todos los días crecen más a su alrededor. ¿O es que usted no se da cuenta que ya sólo eso es lo que queda en su gabinete? Recapacite. El llamado es a todos para que echemos el miedo a la espalda. Este régimen se mantendrá mientras haya mediocres que obedezcan, o bien por arrastrados o vendidos por una prebenda, o bien por cobardes al dejarse atemorizar a perder lo que tienen, que al final si no lo luchan de todos modos lo van a perder tarde o temprano. Señores: el llamado es ¡A luchar!

Miedo verde, boinas rojas




Por: Enrique Pereira - Grite duro, no deje de hacerlo. Haga que la fuerza de su voz exteriorice la debilidad de sus afirmaciones. Se acaban los tiempos y en la cercanía de esa nueva escasez, no queda otra que gritar. Unas decenas de estudiantes, solicitando dialogo, ahora representan un peligro para el régimen. Las armas de la nación se preparan ahora para defenderse de los “manitas blancas”. Hasta allí llega el miedo que produce el sentirse en el rincón, acorralado por una sociedad que viene por lo suyo. Déjeme repetírselo presidente: piden dialogo, concertación, explicaciones, correctivos, y más que eso, piden paz. Estos son los mismos jóvenes que se repiten en las historias de los pueblos como auténticos gestores de las verdaderas revoluciones. Estos son los estudiantes que a través de la historia, incluyendo la de este país, han generado las transformaciones sociales y estos son los mismos que acompañaron a Ribas en la batalla de La Victoria, en nuestra gesta libertaria. Estos estudiantes, no se acallan con represión. Usted lo sabe presidente. Así estará la cocina, que trajeron un nuevo chef. Harto referido en las ultimas veinticuatro horas, el cubano que trajeron viene a revisar las recetas. Algo está pasando detrás de los trapos que nos lanzan, que necesitaron “tecnología cubana” para poner la cocina en orden. Algo se quema en los fogones. La sociedad hierve. Escuchar a la rectora de la Universidad Central de Venezuela, la Dra. Cecilia Arocha, levanta cualquier ánimo decaído. Esa recia mujer, que nada en contra de la corriente, está provista de unos ovarios de acero. Con calmada pero firme objetividad, defiende con pasión y claros argumentos, la necesidad que tiene esta sociedad de concertar. Esta mujer no baja la guardia ante los verdes uniformes, o las manadas de anárquicos que la revolución envía a sus predios. Está mujer está hecha del valor que promueve libertades y de mujeres como ésta, está llena la Venezuela que quieren silenciar. Esta sociedad está cansada de largos monólogos llenos de repetidas mentiras. Esta sociedad necesita una nueva y verdadera revolución que les retire los micrófonos a estos militares disfrazados de verde, escondiendo sus miedos debajo de sus boinas rojas, esgrimiendo al pueblo como la razón de todos sus procederes. Estos miedosos de oficio, que prometen defender la revolución con su sangre, amenazan a nuestros hijos con las armas de la republica, las mismas que entregamos a ellos para defender nuestra soberanía, que entregan sin un solo tiro a los cubanos que ahora deciden nuestro futuro. Estas son las mismas “águilas” que volarán ante una docena de moscas, el día en que este pueblo descubra -de una vez por todas- el tamaño de la farsa que se esconde detrás de los parapetos que inventan cada día. Siga corriendo hacia adelante presidente, siga huyendo de los fantasmas que lo persiguen. Siga levantando su voz a los autobuses vacíos que le hacen creer que todavía tiene pueblo. Siga escondiendo sus miedos debajo de su roja boina y siga pensando que de nuevo encontrará la forma de salir ileso de esta nueva finta. Siga amenazando a los hijos de esta patria. La historia se está escribiendo cada día, con los miedos que ahora se dejan ver en su rostro, debajo de su boina, encima de su verde uniforme.

Asi es


Los perfumes de las flores
son sus sentimientos.

HEINE, Heinrich

Abolida la propiedad privada.


Sin derecho a la propiedad - Este lunes 1° de febrero, con la publicación en Gaceta Oficial de la reforma de Ley de Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (Ley de Depabis), quedó oficialmente suprimido, lo que ya no existía de hecho: El derecho de propiedad y de libertad de empresa en Venezuela. El Gobierno reformó la Ley de Depabis bajo la premisa de que le sirviese como instrumento para controlar la inflación, bajo el supuesto de que ésta se origina del acaparamiento y la especulación de los empresarios, y no de la errada concepción de su proyecto comunista. El reformado artículo 6 establece explícitamente el exterminio de toda actividad empresarial cuando:
1) Declara que son de utilidad pública e interés social “todos los bienes necesarios para desarrollar actividades de producción, fabricación, importación, acopio, transporte, distribución y comercialización de bienes y servicios”.
2) Establece que el Ejecutivo Nacional podrá iniciar la expropiación de los bienes sujetos a esta Ley, sin que la Asamblea Nacional haga la declaratoria previa de utilidad pública e interés social del mismo.
3) Implanta “la medida de ocupación, operatividad temporal e incautación mientras dure el procedimiento expropiatorio”.
4) Le otorga total discrecionalidad a cualquier órgano o ente "competente" del Ejecutivo Nacional para materializar la expropiación mediante posesión y puesta en operatividad inmediata del bien o servicio sujeto a la Ley. Ese órgano o ente "competente" también asumirá la administració n y aprovechamiento del establecimiento, local, bienes, instalaciones, transporte, distribución y servicios del bien expropiado.
Esta reforma de Ley es un traje hecho a la medida por la Asamblea Nacional, para cubrir de “legalidad” la arbitrariedad y el robo continuado de empresas y propiedades que viene haciendo el Gobierno de Hugo Chávez desde hace años. En el nuevo texto de la Ley de Depabis, quedan excluidos el Debido Proceso, el Derecho a la Defensa y el Estado de Justicia en lo que respecta a toda la actividad productiva privada. En adelante se perpetuará la “Teoría de la Bóveda del Miedo” que planteó el analista Luis Vicente León, según la cual los gobiernos totalitarios modernos tratan de controlar a las sociedades “sin necesidad de matar, expropiar y apresar a todo el mundo porque no pueden”, dado que estas tácticas no le son rentables políticamente. Por eso intentan “congelar a las sociedades que controlan a través del miedo que genera el ataque a los símbolos que la representan”. Ahora con el péndulo de esta draconiana Ley de Depabis sobre sus cabezas, la mayoría de los empresarios y comerciantes tragarán fuerte y acatarán la exigencia del Gobierno de no tocar los precios de los bienes y servicios en inventario a pesar de la devaluación y la inflación. Peor aún, es posible que también prolonguen el congelamiento de precios cuando repongan sus inventarios, por el temor de ser penalizados no sólo con la expropiación de sus bienes sino con multimillonarias multas e incluso con prisión. De imponerse esta perniciosa práctica, las consecuencias serán la quiebra a granel de empresas y la parálisis de la economía de un país que se sumirá en la escasez y la miseria.
http://www.entornointeligente.com/resumen/resumen.php?items=1009851

El carnicero en Venezuela


Por: Adolfo Rivero Caro - Debía ser preocupante para los venezolanos que Ramiro Valdés se encuentre en su país. El Carnicero de Artemisa ha sido el principal organizador de la represión en la larga y sangrienta historia de la revolución cubana. Fidel Castro lo ha destituido más de una vez por corrupto e ineficiente pero siempre ha vuelto a recurrir a él, cuando ha considerado necesario incrementar la represión. Dentro de su mentalidad, Ramiro es lo más cercano a un hombre de confianza. Ha estado a su lado en el asalto al Moncada, la cárcel, el exilio en México, el Granma y la Sierra Maestra. Fue uno de los 12. Posteriormente, hizo la invasión. Fidel lo nombró ministro del Interior por primera vez en 1961. Lo encargó de la represión cuando en Cuba había una oposición masiva a la instauración de una dictadura totalitaria. Y, efectivamente, la ahogó en sangre. Era el hombre para el cargo. Se sabe que es un admirador de Beria, el siniestro jefe de la NKVD de Stalin. Ramiro tiene 78 años. Nadie discute que, en Cuba, tiene una enorme autoridad. No es para menos teniendo en cuenta su sangriento historial y que puede mandar a matar a cualquiera impunemente, algo que ha hecho muchas veces. ¿Qué hace Ramiro Valdés en Venezuela? Decir que está allí para ayudar al sistema de servicio eléctrico es como decir que Himmler fue a Polonia para resolver los problemas de la industria del gas. La realidad es que Fidel desconfía profundamente de las fuerzas armadas venezolanas. Es natural. Después de todo, la principal razón de su prolongada permanencia en el poder ha sido que la revolución cubana llevó a la disolución de las fuerzas armadas de la república y su sustitución por un aparato creado por Fidel desde la misma base. Es por eso que insistirá, una y otra vez, en la ``depuración' ' de las fuerzas armadas venezolanas. Y es por eso que nunca se sentirá satisfecho hasta que toda la plana mayor de las fuerzas armadas sea sustituida, no por supuestos partidarios de Chávez (cualquiera puede decir que lo es) sino por hombres que no eran nada y que se lo deban absolutamente todo. Por el momento, el papel de Ramiro es persuadir a las fuerzas armadas venezolanas de la necesidad de una represión implacable contra la oposición y, de ser necesario, sangrienta. Los que se destaquen en esas tareas serán bien vistos (momentáneamente) por los cubanos. Ese es su papel. No pretendo que los mandos militares venezolanos crean lo que digo, simplemente quisiera que reflexionaran sobre esto. El gobierno de Hugo Chávez está en crisis. No es nada extraño puesto que el estatismo es esencialmente ineficiente. Se ha mantenido en el poder por los extraordinarios precios del petróleo y porque, al igual que otros líderes populistas de América Latina, ha buscado una relación con las masas marginales. Los partidos tradicionales han ignorado esa realidad y ahora tienen que pagar la cuenta. Sin embargo, Chávez y otros líderes populistas son víctimas de una contradicción fundamental. Han denunciado una realidad que se ha querido ignorar, y han conseguido por eso el aprecio y la esperanza de nultitudes. Sin embargo, no pueden eliminar esos bolsones de miseria sin un tremendo incremento del desarrollo económico. Y eso sólo se puede conseguir estimulando la empresa privada. Infortunadamente, Chávez y Co. están haciendo todo lo contrario. Quieren imitar a Cuba, cuando el 87 por ciento de los venezolanos no quiere seguir ese modelo. Están siguiendo el camino de la miseria y el desastre. No es de extrañar que el 61 por ciento de los venezolanos cree que el país está mal encaminado. Esto es terrible para Chávez, cuya legitimidad está basada en el apoyo popular. Es por eso que considera indispensable mantener ese apoyo, y por lo que se vuelve, frenético, contra los medios de comunicación que lo critican y le hacen perder popularidad. Sin embargo, nada menos que el 78 por ciento está en contra de la decisión de eliminar la emisora RCTV del sistema de TV por cable. l apoyo popular de Chávez se está desmoronando. Su único apoyo estratégico está en los represores cubanos. Eso le da a Castro la posibilidad de, prácticamente, gobernar a Venezuela. Eso, por supuesto, tiene que provocar un profundo disgusto dentro de las fuerzas armadas venezolanas. Algo que inclusive afecta a los generales cubanos que están allí. Es por eso que Fidel manda a Venezuela a Ramiro Valdés, al tercer hombre de la revolución cubana, para que controle a los cubanos e influya en los mandos venezolanos. Ramiro va a Venezuela a organizar la represión contra los estudiantes, contra todos los que están protestando por el cierre de RCTV y, con el tiempo, contra todos los que no apoyen la instauración de una dictadura totalitaria. Por supuesto, muchos lo dudan. A principios de los años 60, tampoco en Cuba nadie creía que se pudiera instaurar una dictadura. Este es el momento de protestar y de rebelarse. El tiempo rompe a favor de Chávez. La presencia de Ramiro Valdés es una declaración tan clara como ominosa. Los venezolanos sólo pueden ignorarla a su propio riesgo. El carnicero está en Caracas.
http://www.elnuevoherald.com/392/story/646829.html

El matón patriótico


Por: Carlos Alberto Montaner - Se multiplica la violencia en Venezuela. Las turbas chavistas amenazan, golpean y acosan a los adversarios del gobierno que se atreven a protestar públicamente. A veces utilizan armas de fuego. Se desplazan en motocicletas desde las que disparan. Tienen licencia para hacer daño. Es lo que se espera de ellos. Es lo que hacen llenos de ardor ideológico. No son enfermos ni locos. No se sienten criminales. Son matones patrióticos. Son revolucionarios poseídos por la certeza de que a los enemigos del chavismo, que son, claro, los enemigos de la patria, hay que aplastarlos como si fueran cucarachas. Hace unos cuantos años recibí en mi oficina de Madrid a un hombre joven que, en su adolescencia, había sido un matón patriótico. Decía estar arrepentido. En 1980, cuando estudiaba en una escuela secundaria (tendría unos 14 años) había participado en el asesinato de un maestro durante un "acto de repudio''. En Cuba los actos de repudio son manifestaciones colectivas de odio organizadas por la policía política y el partido comunista. Su función es aterrorizar a la sociedad para que las personas obedezcan. En ese año hubo miles de actos de repudio porque decenas de millares de personas querían huir de la Isla. El maestro, un mulato que enseñaba inglés, había notificado que deseaba abandonar el país y el gobierno decidió darle un escarmiento con sus propios alumnos. Comenzaron a gritarle. Lo llamaban "gusano''. Lo escupieron. Uno lo abofeteó. Cayó al suelo y empezaron a patearlo. Lo mataron a patadas. Lo aplastaron como a un "gusano''. Los jóvenes matones patrióticos no sintieron ningún remordimiento. En abril de 1967, el Che había prescrito la correcta actitud moral que debía acompañar a los revolucionarios en su "Mensaje a la Tricontinental": "El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar''. Un buen revolucionario debía ser una fría máquina de matar. El era así. Lenin era así. Fidel y Raúl Castro son así. Nunca les ha temblado el pulso en el momento de eliminar a un supuesto enemigo de la revolución. Los nazis y fascistas eran así. Los suicidas-terrorista s del mundo islámico son así. Convencidos de la santidad de la causa que defienden, los matones patrióticos son capaces de cualquier cosa. El matón patriótico no debe ser confundido con los sicarios o con los sicópatas. Los sicarios son profesionales del crimen. Los sicópatas no necesitan razones ni justificaciones para cometer asesinatos o hacerle daño a un semejante. Son indiferentes ante el dolor ajeno. El matón patriótico es otra cosa. Cuando Hugo Chávez o los Castro alientan a sus turbas a apalear a los adversarios sienten que están cumpliendo con unas normas morales superiores vinculadas al mejor destino de la humanidad, algo que sólo ellos conocen. Por eso son tan peligrosos. No hay nadie más letal que un tipo poderoso y duro adscrito a una ética de fines dispuesto a ensayar cualquier medio para lograr sus objetivos. Así era Adolfo Hitler. se es el inmenso riesgo del marxismo que hoy intentan revitalizar los partidarios del Socialismo del siglo XXI. Marx postulaba la inevitabilidad de la lucha de clases, creía que la violencia era la partera de la historia y defendía la dictadura del proletariado como forma de alcanzar el paraíso sobre la tierra. Quienes tomaron en serio sus enseñanzas causaron cien millones de muertos a lo largo del siglo XX. No ha sido la única experiencia nefasta contemporánea --el fascismo y el nazismo fueron terribles--, pero ha sido el más cruento episodio de la historia política de nuestra especie. Lenin, Stalin, Mao, Fidel Castro, Pol Pot, Ceausescu, el resto de esa destructiva banda no eran asesinos en serie. Eran matones patrióticos.
http://www.firmaspress.com/

El dictador: ¡EXPRÓPIESE!


Chávez: "¿De quién es ese edificio? ¡Pues exprópiese, exprópiese!" - La última expropiación de Chávez se ha producido en directo y a dedo. Durante la retransmisión de Aló presidente, señaló varios edificios privados y sin consultar con nadie, chilló: "Exprópiese, exprópiese", lo cual puede hacer impunemente gracias a una Ley aprobada al efecto. Ver el vídeo. Chávez: "¡Exprópiese!" - La nueva ocurrencia de Chávez en Aló Presidente puede ser un vergonzoso acto despótico, pero es una medida legal. El mandatario ya se ocupó el pasado Noviembre de tejer una legislación que le permitiera expropiar cualquier propiedad privada a su antojo, como ya adelantó Libertad Digital. Y es que, bajo la excusa del interés social, el Gobierno venezolano puede actuar exactamente tal y como ha hecho: ha señalado un edificio de su gusto, y ha vociferado: ¡Exprópiese!. Tan sencillo como eso. Esta vez, el acto de fuerza se ha producido en el la Plaza de Bolívar en Caracas, enclave privilegiado de la capital. La Gaceta Oficial de Venezuela decretaba en su número 39.272 que todos los edificios, calles, casas privadas, hospitales públicos y privados, centros comerciales, iglesias, etc., pasan a ser "bien de interés cultural" y, por tanto, el Estado podría adjudicárselos en cualquier momento, sin más explicación. Exactamente esa es la expropiación indiscriminada que se ha producido este domingo, televisado en directo para todo el mundo. En "prime-time" Chávez dio cuenta de sus caprichos, jaleado por sus seguidores autodenominados, irónicamente "custodios del Libertador". Chávez impartía lecciones de historia socialista y revolucionaria, mientras paseaba con su comitiva hasta que topó con una propiedad de la que alguien dijo que había vivido Bolívar en su juventud. El mandatario preguntó al alcalde de Caracas en qué se ocupaba ahora la casa, y cuando éste le contestó que pertenecía a negocios privados, Chávez decretó: "¡Exprópiese!". Y así, al grito de ordeno y mando, continuó con hasta tres edificios más de la plaza. "Exprópiese", "Exprópiese", "Exprópiese". Lo grave no es la ocurrencia o el espectáculo puntual. Lo realmente preocupante es que Chávez cuenta con impunidad legal absoluta para hacer y deshacer a su antojo con las propiedades de los venezolanos. El único requisito necesario es que se le antoje cualquier edificio, ú objeto. La "Ley de Propiedad Social" faculta al Gobierno chavista a "declarar la utilidad pública y el interés social de bienes, materiales e infraestructuras que se determinen susceptibles de ser declarados de propiedad social, para asegurar la producción socialista". Además, la excusa del "interés social" también afecta a las empresas privadas, que pueden ser expropiadas "si su actividad productiva no se corresponda con los intereses nacionales" acabando así en en manos del Estado.

Laureano, ¿estás loco o qué?


Por: Claudio Nazoa - No entendemos al humorista Laureano Márquez cuando, inexplicablemente, enforma alevosa y con el agravante de la nocturnidad (escribe de noche), arremete contra el gobierno revolucionario, pero, sobretodo, contra nuestro querido comandante, colocándole el horroroso sobrenombre de "Esteban de Jesús". Es obvia la etimología: el prefijo Este, cuyo significado es éste, es decir, este sujeto, por ejemplo, es, claramente, una forma despectiva de llamar a alguien. Como si esto fuera poco le agrega ban, como Ban-ban, el niño que destruyó la Edad de Piedra, hijo de Pablo Mármol. ¿Qué quiere decir esto?, que Laureano Márquez dice que El Niño, el del fenómeno, es, en realidad, nuestro querido comandante. Y hay más, el segundo nombre es ¡Jesús! ¡Esteban de Jesús! ¿Pero habrase visto? ¿Saben quién fue Jesús? Y no lo digo yo; según las leyes romanas, Jesús fue un desadaptado al que le encontraron suficientes delitos como para crucificarlo. Es decir, se está insinuando que nuestro querido comandante ¡es un desadaptado! Márquez, oligarca de apellido, es un peligroso antisocial que por medio del humorismo ¡está incitando al magnicidio, a la desestabilización y al fascismo! Laureano llega al extremo de insinuar que en Venezuela no hay agua, no hay luz, que el hampa está desbordada, que las autopistas están destrozadas, que nadie recoge la basura, que los hospitales dan vergüenza, que somos siervos del imperialismito cubano que son los que mandan en el Ejército, en la Marina, en la Aviación, en la electricidad, en la Disip, en las notarías, en la DIEX y en... ¿Cómo es posible que este humorista criminal ponga en duda que nuestro querido comandante no vivirá más de cien años? Para que aprenda, Laureano Márquez debería ver el canal de todos los venezolanos, donde antiguos intelectuales, amigos de él, hoy, apoyando nuestra revolución, hacen programas cómicos que salen odiosos y programas serios que son cómicos. ¿Cómo es posible que Laureano Márquez piense que nuestro querido comandante, algún día, no estará sobre la tierra? Razón tiene la ministra de información de pedirle a la Fiscalía, a la Defensoría del Pueblo y al imparcial Tribunal Supremo de Justicia que increpen a este desadaptado social que pretende organizar una rebelión de la risa, que podría llegar al magnicidio. Este delincuente es más peligroso escribiendo que los malandros que azotan a los venezolanos. Ojalá los revolucionarios escritores, cantantes, músicos, compositores y otros artistas, otrora amigos, que alguna vez trabajaron con el acusado en la cuarta república, no salgan a defender, en nombre de la decencia, a tan nefasto personaje que hoy pretende, a través de su pluma, concebir una Venezuela sin nuestro querido líder. Laureano Márquez, pórtate bien si no quieres que te pase lo que le ocurrió a otros despreciables venezolanos, como Leoncio Martínez, Job Pim, Rómulo Gallegos, Aquiles Nazoa, Kotepa Delgado, José Rafael Pocaterra, Andrés Eloy Blanco, Isabel Carmona y Jóvito Villalba, quienes, entre otros, pagaron con cárcel y destierro su escribidera. Recuerda también a los cientos de estudiantes universitarios que fueron enviados con grillos en los pies a construir carreteras, por andar protestando contra el gobierno de un militar. No olvides que, para quienes son como tú, ahora tenemos garras de hierro. Reflexiona, Laureano, ¿no te das cuentas de que este gobierno es chévere? ¿Estás loco o qué?

Chávez, ‘tas ponchao


Por: Jorge Ramos - El presidente venezolano Hugo Chávez puede ser muchas cosas. Pero, eso sí, no es un buen administrador. Resulta increíble que Venezuela, con una gigantesca riqueza petrolera, esté sumida en devaluaciones, apagones, cortes de agua y criminalidad. Por eso, en una reciente manifestación en su contra, se vieron varios carteles que decían: “Los tres ‘strikes’ de Chávez: inseguridad, cortes de luz y agua... Chávez, 'tas ponchao”. Efectivamente, luego de más de diez años al bate, se acabaron los jonrones para Chávez. El ‘Socialismo del Siglo XXI’ ha resultado un fiasco que se mide en una moneda devaluada, en los 50 asesinatos que ocurren en promedio cada fin de semana en Caracas, en un creciente número de noches sin electricidad y en duchas de tres minutos. Así explica Chávez su nueva técnica para bañarse sin desperdiciar agua: “Tres minutos he contado yo y no quedo hediendo”. ¿Cómo es posible que un país con una de las reservas petroleras más grandes del mundo viva una crisis como ésta y le falle en lo más básico a sus habitantes? ¿A dónde fue a parar tanto dinero? El escritor mexicano Carlos Fuentes vio venir las consecuencias del despilfarro de Chávez hace cuatro años. En una entrevista con la BBC de Londres, Fuentes dijo en febrero del 2006: “El de Chávez me parece un fenómeno de opereta. Creo que el buen señor desaparecerá pronto porque no tiene fundamento. Va a gastarse el dinero petrolero y luego va a desaparecer”. Fuentes, quien también ha calificado a Chávez como un “payaso continental” y un “Mussolini tropical”, tuvo razón. Chávez se ha gastado miles de millones de dólares de su reserva petrolera mientras los venezolanos ven deteriorarse su calidad de vida. Pero lo que no está muy claro es que Chávez vaya a desaparecer pronto. Él está más aferrado al poder que nunca. Chávez controla la asamblea, la Corte Suprema, el Ejército, al Consejo Nacional Electoral y prácticamente todos los medios de comunicación. Parece incapaz de la autocrítica. Y cualquiera de sus colaboradores que se atreva a cuestionar su gobierno o la dirección del país sabe que tiene sus días laborales contados. Basta ver las últimas “renuncias” de su Gabinete. El Gobierno se ha convertido en una maquinaria que promueve el culto a la personalidad de su presidente y censura cualquier disidencia. Chávez ni siquiera pudo tolerar a seis canales de cable internacionales que no transmitieron sus últimos discursos y los cerró (incluyendo Radio Caracas Televisión Internacional) . Los gobiernos de Estados Unidos, Francia y Chile se quejaron públicamente por esos cierres, pero nada cambió. Chávez ha abusado de las cadenas. Ha obligado a las televisoras a transmitir más de 2.000 de sus discursos a nivel nacional desde que entró a la presidencia en Febrero de 1999. Y solo el año pasado los obligó a transmitir 141 discursos. ¿Se imaginan si Obama pretendiera hacer lo mismo en Estados Unidos? “El presidente Chávez sigue avanzando en su estrategia contra los medios críticos”, me dijo en una entrevista José Miguel Vivanco, director para el continente americano de Human Rights Watch. “Los que critican son objeto de hostigamiento permanente. La estrategia es cerrarles los espacios y tratarlos como enemigos del país”. Chávez, por primera vez, está perdiendo el apoyo de los que lo llevaron al poder. La crisis económica mundial, a pesar de sus primeros y bravucones comentarios, sí ha afectado fuertemente a Venezuela. Ya no dispone de tanto dinero para regalar a los países miembros de la Alianza Bolivariana y para repartir entre los votantes venezolanos. Y ahora, sin dinero para despilfarrar, Chávez ha resultado ser un pésimo administrador y un mal gobernante. Así de sencillo. Por eso está silenciando a los pocos medios de comunicación que aún se atreven a decir la verdad sobre él y sobre la falta de libertades y esperanza en Venezuela. La prosperidad no surge de lemas. La suma de crisis en Venezuela ha desnudado al aprendiz de emperador. Los estudiantes, que nunca se han dejado impresionar por el autoritarismo de Chávez, lo han dicho mejor que nadie: “Tas ponchao”. Pero la tragedia de Venezuela es que, aun ponchado, Chávez sigue al bate y arremetiendo contra la oposición.
http://elpais.com.co/historico/feb072010/OPN/opi8.html

Cínico

Cínico:
un hombre que sabe
el precio de todo
y el valor de nada.

WILDE, Oscar Fingal O`Flahertie Wills