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sábado, 19 de diciembre de 2009

Frédéric Chopin

Toda dificultad eludida
se convertirá más tarde
en un fantasma
que perturbará nuestro reposo.

CHOPIN, Frédéric

Quisling resucitó en Chavez


Por: Thor Halvorssen Hellum - Para los noruegos, gente perspicaz y apacible, Vidkun Quisling es sinónimo de traición. El entregó el país a los nazis, durante la II Guerra Mundial, mediante el engaño y el soborno. Por eso los recios escandinavos terminaron fusilándolo al final de la guerra. Pero he aquí que ese personaje, de recuerdo detestable, ha reencarnado en el autócrata venezolano Hugo Rafael Chávez Frías. Al igual que Quisling, Chávez, el caudillo del socialismo del siglo XXI, o neocomunismo, entregó a su pueblo a un dominio extranjero, en este caso el cubano. Lo curioso es que Vidkun Quisling se postró ante el poderío de las tropas de Hitler, pero Chávez aceptó voluntariamente la subordinación de Venezuela a una nación más pequeña y pobre, la Cuba de los Castro. Recuerdo que una ocasión el doctor Enrique Tejera Paris explicó que es la primera vez en la historia que un país mas débil, logra el control de otro mas fuerte. Todo comenzó cuando el agente del partido comunista cubano, Ali Rodríguez Araque, llevo a Chávez a La Habana a conocer a Fidel Castro, de inmediato el déspota cubano descubrió que estaba frente a un ambicioso utilizable, y aprovecho para fascinarlo de tal modo, que hoy en día el enamoramiento de Chávez con el llega a extremos delirantes. El resultado es que en la actualidad decenas de miles de cubanos cumplen tareas de servicios y/o control social e ideológico en Venezuela. De ellos esta comprobado que por lo menos ocho mil se dedican a tiempo completo al espionaje. Espían no solo a la oposición democrática venezolana, sino también a los propios cubanos actuantes en Venezuela y, lo más importante, a Chávez mismo y su entorno. Los cubanos bajo el mando directo de Raúl Castro, tienen bajo su férula a la Fuerzas Armadas de Venezuela –que son dirigidas directamente desde La Habana, quedando el ministro y oficiales venezolanos como simples marionetas. Son prácticamente los dueños de todo el sistema comunicacional venezolano (teléfonos, correos, internet) y de registros, notarias e identificación. Y por si fuera poco, Chávez le regala 100 mil barriles diarios de petróleo a Cuba. El consumo de las isla es de 70 mil barriles, los otros 30 mil los negocia su antojo y beneficio la familia Castro. O sea que Cuba se ha convertido en exportador de petróleo, sin producirlo, a costa de Venezuela. Hay que destacar sin embargo, que Hugo Chávez depende para su seguridad personal de los gendarmes que Castro puso a su disposición. Los anillos de protección del teniente coronel golpista venezolano, son todos cubanos. El no confía en sus aliados nativos. Por eso es que se dice que, a la hora de la verdad, la vida de Chávez esta en manos de Raúl Castro, el es el único que puede ordenar su liquidación. En su circular afán repetitivo, la historia nos vuelve a sorprender: el traidor de estirpe vikinga Vidkun Quisling, reencarnó en el trópico en la figura hoy desteñida de Hugo Rafael Chávez Frías.

Política para necios


Por: Manuel Barreto H. - "Un necio encuentra siempre otro necio aún mayor que le admira"... Nicolas Boileau-Despréaux - Venezuela está idiotizada (por aquello de los antiguos griegos: como idiotes era conocido el hombre que no se ocupaba de los temas de la polis, la ciudad, por aquel entonces) y convertida en un país de ingenuos gobernados por ineptos. Las intervenciones del Presidente y los debates que suscita están diseñados para distraer a los incautos y evitar que se medite sobre el gran drama de una nación mal gobernada que despilfarra, cierra empresas, invade propiedades, propicia el resentimiento, la corrupción y la violencia, y se hunde sin remedio.Partamos de un principio: La política debería basarse en la moralidad. La democracia y la libertad implican la participación y, por tanto, la responsabilidad de todos nosotros. Todos nosotros, si bien cada uno en diferente grado, somos responsables del acontecer político de nuestro país. Cada vez que por temor o desinterés no dejamos testimonio de nuestra opinión frente a un problema, estamos permitiendo el totalitarismo que luego lamentamos. La política es un asunto de definiciones que tiene como punto de partida la convicción personal, lo cual no se reduce al oportunismo ni a la bellaquería. La política no está circunscrita sólo a "los políticos" sino a todo aquel que, haciendo un balance de las cosas y teniendo respeto por lo que sucede, decide fijar una postura de cara a los demás. Algo complejo de entender incluso porque no todos comprenden dicha necesidad, la de participar en su comunidad, preocupados porque los asuntos locales, regionales y nacionales pertinentes a la administració n pública mejoren para bien de todos. Algo distinto de lo que se refiere a la participación de necios y advenedizos que sólo buscan beneficio propio y cierta vanidosa notoriedad, importándoles muy poco que las cosas se degraden porque en su interior no existe compromiso genuino sino codicia, desmesura e irresponsabilidad. Y no son pocas las ocasiones en las cuales la necedad se mezcla con lisonjas, servilismo y retórica, actitudes mediante las cuales no se avanza ni se arregla nada, donde lo que importa es salir en la foto, ser tomado en cuenta, con méritos o sin ellos, pero donde lo que más interesa es la sempiterna búsqueda de enquistarse en las estructuras de poder, en las de gobierno, en las de los partidos políticos y demás organizaciones. Necios hay de todos los tipos. Entre los más deplorables -como lo dijese Santiago Ramón y Cajal- están los parlanchines, empeñados en demostrar talento y dotes políticas que no tienen, ni para organizar, ni para legislar. Para muchos - y así ha sido desde tiempos inmemoriales- la política es ese desempeño "activista" mediante el cual es posible "ponerse en algo" sin estar preparado ni tener méritos, sin que importen los demás. Un asunto repudiable porque con eso sólo se logra corromper lo que de otra forma podría ser el instrumento idóneo para hacer avanzar la sociedad. Es entonces cuando aparece ese individuo que, sin escrúpulos, sólo se dedica a alardear y a alabar, a postrarse sin recato ni nada en la lógica de que desde esa postura conseguirá lo que otros no, reduciéndose a sí mismo a la indignidad, en aras de volverse "importante" , convirtiendo la política en un parapeto que más tarde degradará y envilecerá la vida de cualquier partido, organización política, sindicato, y hasta la ONG más sana. Tal vez por eso aquella vieja sentencia: la política es el arte de servirse de los hombres haciéndoles creer que se les sirve a ellos.Y la historia se repite, y nosotros, por no conocerla, permitimos que así suceda, pues cada cierto tiempo aparece quien se siente predestinado para pasar a la historia como un gran hombre, sin tener méritos que realmente le acrediten, a no ser esa lamentable carga de resentimientos y complejos. Existen otros necios que les creen y les admiran. Así andamos en Venezuela, entre necios que juegan a la política, mientras la necedad les impide ver la diversa y compleja realidad del país que reclama con urgencia cordura, compromiso y talento. Y es que la necedad resulta más fascinante que la inteligencia. La inteligencia tiene límites, la necedad resulta infinita. En el nuevo año, las preguntas de rigor son ¿Podemos mantener la fe en los políticos?... ¿Se pondrán de acuerdo para escoger a los más aptos y comprometidos?Creemos que todo es posible siempre y cuando exista la firme voluntad de que cambien su forma de ver los asuntos políticos, nos referimos tanto a la oposición como al mismo régimen. Y mientras tanto, las palabras del Presidente, en sus trilladas cadenas que intentan justificar la desbordada corrupción son como la orquesta del Titanic, que amenizaba la fiesta mientras el barco se iba a pique.

Vergüenza propia


Por: Eleonora Bruzual - ebruzual@gmail. com - Gente que en distintas épocas ha mostrado la cara de la indignidad - Hay frases que se me hacen chocantes cuando se convierten en "hechas"; es el caso de "vergüenza ajena", por hecha y por hipócrita la rechazo, más en esta tragedia infinita que vivimos en Venezuela y que tanto farsante vivarachísimo finge no conocer. No es ajena la vergüenza que causa ver en lo que nos han convertido el país, tampoco el aceptar que un cuatrero nos tasajee la patria y se la reparta con sus cómplices y sus chulos. No sé cuántos sentirán mi lacerante vergüenza, no lo sé ni me importa. Después de haberme creído por décadas que éramos el bravo pueblo y aparecer un militarote golpista mostrándome que estaba pelada, una profunda vergüenza -que además asumo públicamente- tengo. Con mis sonrojos cada vez que fuera de nuestras fronteras me preguntan cómo permitimos este espantoso descuartizamiento del país y sus valores, vivo más en paz que aquellos que me dicen descarados que se han resignado y que no es tan malo ya que con Chávez han ganado mucho y esperan ganar más. Esos que aparecen en crónicas sociales abrazados de hampones y no les causa incomodidad, por el contrario, son los socialites de un tiempo putrefacto que airean con billetes con olor a crimen. Llevo años conviviendo con la vergüenza y esta crece cada vez que me topo con gente que supuse honorable y me resultaron "unos y unas" sinvergüenzas; los que te hablan de un sentimiento ajeno porque son tan pillos como los chavoburgueses que en Miami los esperan para celebrar. Esos que tienen su militarcito agalludo a quien proponerle negocios, su mujercita arribista a la que venderle ropita cara que aunque de seda, la seguirá mostrando como es. Su "muerganita" cuyo marido pretende decirnos que con "las obras de arte" creadas por su consorte reunió millones. Gente que en distintas épocas ha mostrado la cara de la indignidad. La que llevó sus hijas a Castro y a Gómez. La que se arrimó a Pérez Jiménez. La que se acurrucó con las barraganas, y la que descubrió que el socialismo de Chávez era un cuento, y que pegársele no sería honroso, mas sí provechoso.

Todo lo puedes lograr


Reflexiona acerca de lo que has logrado en tu vida, acerca de tus progresos, acerca de dónde empezaste y en dónde estás ahora. Recuerda esos momentos en los que te parecía que el mundo se iba a acabar, que no había ninguna salida, que nunca encontrarías la solución. Luchaste y hoy no son más que anécdotas que escasamente recuerdas. Reconoce lo que has creado en tu vida, de lo que sientes orgullo y que hace un tiempo te parecía inalcanzable. Algunas veces nos decimos: "Yo no he logrado nada especial". Esto equivale a no reconocer tus esfuerzos y por lo tanto, es tratarte injustamente. Recuerda el examen que todos tildaban de imposible para ti, del que decían que no aprobarías, decidiste sacarlo adelante y después te llenaste de satisfacción por haberlo logrado. Recuerda ese proyecto del que decían que era demasiado para ti, que te quedaba grande, que nadie lo había hecho antes, que era para gente especial. Perseveraste, te preparaste, golpeaste en todas las puertas que se te ocurrieron, no permitiste que los obstáculos te desanimaran y cuando te diste cuenta, habías superado tus propias metas. ¿Qué cualidades te comprometiste a expresar en esos momentos? Persistencia, recursividad, creatividad, templanza, flexibilidad, capacidad de sobreponerte rápidamente, humildad para reconocer tus equivocaciones, disposición a aprender de tus errores y a hacer lo necesario para lograr tus sueños. Tal vez pensarás que ninguna de estas cualidades es tuya, pero las posées, y sabes mejor que nadie que cuando realmente has querido lograr algo, las has sabido manifestar, las has utilizado y has logrado tu objetivo. Por eso apuesto lo que sea que cuando tú quieras algo, lo conseguirás. Puede que te demores, que te cueste, que te equivoques mil veces, pero ya varias veces has demostrado que cuando realmente lo quieres, tienes la fuerza, la habilidad y la paciencia para alcanzarlo. Lo que no has alcanzado se debe a que aun continuas luchando por ello en el camino correcto, a que decidiste rendirte o a que por cualquier razón no estás en disposición de invertir la energía necesaria para hacerlo realidad. Nunca dudes de tu fuerza y de tu capacidad de lograr lo que quieres. Si no tienes algo, no culpes a las circunstancias o a los demás porque te llenarás de amargura y resentimiento. Recuerda que tienes tanta libertad para usar tu gran fuerza y tu poder, que hasta puedes decidir no usarlos.

Epicuro de Samos

La necesidad es un mal,
no hay necesidad de vivir
bajo el imperio de la necesidad.
Epicuro de Samos

Atención con las ventanas emergentes


Por: Ker Than - Artículo especial para TopTenREVIEWS - Personas acostumbradas a realizar múltiples tareas a la vez, tengan cuidado: las ventanas emergentes de notificación en su pantalla y las alertas visuales diseñadas para incrementar su productividad de hecho pueden terminar por costarles tiempo a largo plazo, de acuerdo a un nuevo estudio. "Las notificaciones por correo electrónico y mensajes instantáneos hacen que se interrumpa la concentración en la labor que se está realizando, incluso si se les pone atención sólo brevemente", dijo la autora del estudio, Helen Hodgetts, de la Universidad de Cardiff, en Reino Unido. Podríamos encontrarnos en la situación de necesitar unos cuantos minutos para volver a enfocar nuestras ideas y recordar qué es lo que estábamos a punto de hacer antes de desviar nuestra atención a las notificaciones en pantalla que nos están interrumpiendo". Hodgetts y su co-autor, Dylan Jones, descubrieron que una interrupción de apenas cinco segundos hacía que la gente se tardara más tiempo de lo normal para completar el siguiente paso en una tarea sencilla de siete pasos en la computadora. Ninguno de los dos investigadores calculó cuanto tiempo se podría perder debido a las notificaciones en pantalla dentro de un entorno del mundo real, pero un estudio reciente encontró que los usuarios tardan un promedio de 64 segundos para regresar a su ritmo normal de trabajo después de leer un correo electrónico. Hodgetts recomienda establecer un sonido de advertencia auditiva para los mensajes y las alertas en lugar de una señal visual intermitente, la cual suele hacer que se desvíe la mirada. "Los estímulos auditivos suelen procesarse de forma relativamente automática, lo que le permite al empleado continuar con su labor y consolidar (su) lugar en la actividad en curso antes de pasar a la tarea que provoca la interrupción" , le dijo a TopTenREVIEWS. Si usted tiene una notificación visual, entonces haga que sea tan pequeña y discreta como sea posible y que esté programada para desaparecer tras unos cuantos segundos si no responde a ella. Gmail Notifier de Google, para Windows y Mac, es un ejemplo de un programa que hace esto. Además, una aplicación de Mac llamada Growl le permite a los usuarios establecer notificaciones para otros programas, así como personalizar su estilo y duración. Este artículo fue proporcionado por TopTenREVIEWS.

Discurso de Guillermo Cochez, Embajador de Panamá en la OEA

SIN DESPERDICIO

http://worldtv.com/plomotv

El poder de crear


Por: Teódulo López Meléndez - teodulolopezm@ yahoo.com - Los analistas que se han ocupado del poder lo instituyen como esencial a la cohesión humana. Es potestas y auctoritas. Se le puede identificar con fuerza o con autoridad. No obstante hay un paradigma premoderno del poder y otro atribuible al siglo XVIII. Esto es, ya el poder no controla por infundir miedo sino a través de instituciones de gobierno. Se ejerce por la vía jurídica, por la vía de la conciencia social o por la vía de la imposición histórica.Poder significa, desde Max Weber, imponer la propia voluntad, aún contra toda resistencia y cualquiera sea el fundamento. Quizás de aquí provenga el cruce de los conceptos de poder y dominación. El poder para los marxistas es atribuible a la capacidad de una clase social de realizar diferentes objetivos específicos. Hanna Arend consideraba opuestos violencia y poder.El ejercicio del poder se ha hecho así inherentemente conflictivo. Este concepto de poder se ha hecho ineficaz. Arend le dio su toque cuando lo llamó la capacidad de actuar concertadamente. Es lo que otros autores han llamado "poder con". Lo que debemos derruir es el poder como "poder sobre". Foucault habla de una convocatoria más bien a una serie indefinida de distribuciones horizontales de poder.La crisis de las instituciones obsoletas pueden conducir al extremo del horizontalismo absoluto, pero está claro que la falta total de organización no funciona, lo que puede replantear épocas autoritarias en respuesta al desorden. A su vez, el desprecio justificado por los dirigentes puede plantear la aparición de lo que se ha dado en llamar "el poder de la referencia social", una no perteneciente a quien la tiene sino a la gente que la otorga o la quita.No podemos extender el concepto de poder de la modernidad a la posmodernidad por un razón muy sencilla: el hombre no es sólo un depositario de derechos sino un "empoderador" que gestiona. Foucault es el contemporáneo más próximo que se ha ocupado del poder. Ya hemos visto como habla de "distribuciones horizontales" . En efecto, el poder vertical es resistido por una red de redes en la era presente de lo tecnológico que coadyuga a la sustitución de una sociedad informada por una sociedad comunicada.La identidad entre poder y dominación ha llevado a este dañino paradigma del poder como "poder sobre". Los rasgos del poder desafiado por una cultura que llama al intelecto a "empoderarse" en imbricación con los demás del devenir histórico apunta ahora al nuevo paradigma del poder como "poder hacer", uno que podemos definir como el poder como un derecho de creación.

Los ritmos de la naturaleza


Christian Berentz: "Flores y frutas", 1689.

Por: Antonio Elio Brailovsky - Queridos amigos: En estos días se reúne en Copenhague la XV Conferencia Internacional sobre el Cambio Climático. La meta es preparar futuros objetivos para reemplazar los del Protocolo de Kioto, que termina en 2012. Por detrás de lo que se ve, hay una lucha de intereses que intentan evitar que se llegue a acuerdos que reduzcan la contaminación. En los últimos días asistimos a un operativo en el que era fácil reconocer la mano de algún servicio de inteligencia. Un "hacker ruso" no identificado anunció haber espiado los correos electrónicos de algunos científicos británicos que conspiraban para falsificar los resultados de sus investigaciones sobre el cambio climático. Se produjo un gran escándalo internacional y varias agencias noticiosas usaron la expresión "climagate", por alusión al hotel Watergate, donde Richard Nixon hizo espiar a sus adversarios del Partido Demócrata norteamericano. Sabemos que en todos los grupos humanos hay gente que actúa de mala fe y sin duda que tienen que existir científicos que adulteren datos para forzar las conclusiones de sus trabajos. Lo sorprendente es que investigadores de primer nivel internacional sean tan incompetentes como para dejar el engaño por escrito, y aún para usar un medio tan vulnerable al espionaje como es el correo electrónico. ¿Por qué los supuestos falsificadores no discutieron personalmente cómo hacer le fraude? ¿Por qué, en un tema tan sensible política y económicamente, dejaron tantas pruebas al alcance del primer espía que se acercara a sus computadoras? La historia de la ciencia tiene muchos fraudes famosos, pero ninguno de ellos con tantas pruebas cuidadosamente preparadas para quien quisiera encontrarlas. Se me ocurre una explicación alternativa. Hace unos años, en una elección celebrada en Argentina, otro espía denunció que uno de los candidatos se había enriquecido ilegalmente y tenía grandes cantidades de dinero en cuentas en el exterior. La denuncia era previsiblemente falsa, pero eso se descubrió pocos días después, cuando el candidato hubo perdido las elecciones y la verdad ya era inútil. Por eso, no hay motivos para que el "climagate" dure mucho tiempo, ya que su función es servir de soporte mediático a quienes intentan evitar que se asuman compromisos serios para reducir la contaminación. Al respecto, es sugestiva la conducta de algunos medios de prensa, que simulan "mostrar los distintos puntos de vista" y equiparan así a centenares de investigaciones científicas realizadas a lo largo de décadas, con una operación de servicios de inteligencia, atribuida a un misterioso "hacker ruso", como si ambos tuvieran la misma validez. Aquí, la preocupación no es por el origen del operativo, sino por la cantidad de gente de buena fe que les creyó. Esto refleja que la protección de nuestro soporte natural no es aún una prioridad de nuestra sociedad, tema que debería ser independiente de si creemos que alguien falsificó un dato o si no lo hizo. ¿Todavía estamos dudando si aceptamos o rechazamos la contaminación? Por eso nuestra insistencia en reforzar nuestros sentimientos de pertenencia a la única Tierra que tenemos. Y una forma es el continuo recordatorio de los ritmos de la naturaleza.

El futuro en 10 perfiles de grandes chicos


Por: Michelle Roche Rodriguez - mroche@el-nacional.com - Pequeños, talentosos y esforzados. Niños venezolanos que crecen con la cultura está a la venta - Venezuela, a pesar de todos los problemas, aún tiene para construir buenas noticias, como evidencia la publicación más reciente que firma Francisco Suniaga: Pequeños, talentosos y esforzados. Niños venezolanos que crecen con la cultura. "Somos un país que tiene una fuerza infinita, no hay razón para la desesperanza", dice Suniaga cuando habla sobre lo que aprendió al escribir el libro. La obra, de gran formato e impecable presentación, atestigua una decena de realidades que, a su vez, descubre el brillo de una Venezuela que lleva en la sangre de su juventud su propia redención. "Seleccionamos niños de sectores populares (a excepción de los últimos, que son de Chacao) porque resulta más difícil para ellos tratar de cultivar la afición que tengan por una manifestación artística, debido a las condiciones materiales para lograrlo. Sin embargo, te das cuenta de que se genera una especie de solidaridad dentro de la familia y los amigos, en la cual todos participan de la afición de los niños y eso cambia el entorno", dice Suniaga. Pequeños, talentosos y esforzados es un proyecto editorial en conjunto que fue encargado Suniaga, ilustrado por las fotografías de Andrés Manner y diseñado por Jacqueline Sanz y Gustavo González, profesionales del Estudio Piso 11. La orientación periodística del libro que reúne 10 perfiles de niños corresponde a Rafael Osío Cabrices y al editor de Cygular, Sergio Dahbar. El resultado del ejercicio lo resume Suniaga en el epílogo de la publicación: "Caracas, todos coinciden en decirlo con algún adjetivo, es una ciudad dura, a ratos implacable, que bordea el barranco de la desesperanza (...) Entre sus pliegues urbanos, confundido con la trepidante cotidianidad, la ciudad posee un poderoso contingente humano que, como ha ocurrido en los momentos más infortunados de su historia, está dispuesto a luchar por ella y a salvarla". Los perfiles corresponden a la bailarina africana Gildeirys Ainalem Sojo González, el clarinetista Andrés Enrique Moros Manzanilla, el percusionista José Luis González Ayala, el actor Ever Bastidas, el pintor Víctor Nieto, la bailarina Yusmar Mayorga, la cantante lírica Johanna Gabriela Lemus Arrieta y el caricaturista de mangas japonesas Anthony Albarrán. También hay cuatro nombres que Suniaga llama "milagros en La Pastora", en el tercer capítulo: "Linda, Rolandi, Greymar y Luz Aurora, cuatro niñas huérfanas dedicadas al piano". Además, hay dos hermanos músicos, Joshua y Jordao de Freitas Hernández, uno clarinetista y el otro violonchelista, que son parte de la Orquesta Juvenil de su municipio. Los niños provienen de todos los rincones de Caracas. "Que en nuestros barrios existan niños que, con todos los problemas, se cultivan en las artes, es un fenómeno que muchas veces pasa desapercibido. Me gustaría que este libro propiciara que entes privados y públicos tomaran nota de estos niños (que son algunos de miles que hacen lo mismo) para crear las instituciones necesarias para que consigan el cauce de sus motivaciones culturales", señala el autor. Los medios de comunicación deben acostumbrarse a la singular ortografía de varios de los nombres de estos muchachos porque ellos, quienes hoy son apenas la nota positiva de un país que parece ver problemas en todas partes, construyen para el futuro la Venezuela cultural que vendrá. Cada uno de ellos, en sus trazos, sus bailes y sus notas musicales, cuenta la historia del país que será.

La aventura del conocimiento y el aprendizaje


Por: Alejandro Dolina - La velocidad nos ayuda a apurar los tragos amargos. Pero esto no significa que siempre debamos ser veloces. En los buenos momentos de la vida, más bien conviene demorarse. Tal parece que para vivir sabiamente hay que tener más de una velocidad. Premura en lo que molesta, lentitud en lo que es placentero. Entre las cosas que parecen acelerarse figura -inexplicablemente- la adquisición de conocimientos. En los últimos años han aparecido en nuestro medio numerosos institutos y establecimientos que enseñan cosas con toda rapidez: ".....haga el bachillerato en 6 meses, vuélvase perito mercantil en 3 semanas, avívese de golpe en 5 días, alcance el doctorado en 10 minutos". Quizá se supriman algunos detalles. ¿Qué detalles? Desconfío. Yo he pasado 7 años de mi vida en la escuela primaria, 5 en el colegio secundario y 4 en la universidad. Y a pesar de que he malgastado algunas horas tirando tinteros al aire, fumando en el baño o haciendo rimas chuscas. Y no creo que ningún genio recorra en un ratito el camino que a mí me llevó decenios. ¿Por qué florecen estos apurones educativos? Quizá por el ansia de recompensa inmediata que tiene la gente. A nadie le gusta esperar. Todos quieren cosechar, aún sin haber sembrado. Es una lamentable característica que viene acompañando a los hombres desde hace milenios. A causa de este sentimiento algunos se hacen chorros. Otros abandonan la ingeniería para levantar quiniela. Otros se resisten a leer las historietas que continúan en el próximo número. Por esta misma ansiedad es que tienen éxito las novelas cortas, los teleteatros unitarios, los copetines al paso, las "señoritas livianas", los concursos de cantores, los libros condensados, las máquinas de tejer, las licuadoras y en general, todo aquello que no ahorre la espera y nos permita recibir mucho entregando poco. Todos nosotros habremos conocido un número prodigioso de sujetos que quisieran ser ingenieros, pero no soportan las funciones trigonométricas. O que se mueren por tocar la guitarra, pero no están dispuestos a perder un segundo en el solfeo. O que le hubiera encantado leer a Dostoievsky, pero les parecen muy extensos sus libros. Lo que en realidad quieren estos sujetos es disfrutar de los beneficios de cada una de esas actividades, sin pagar nada a cambio. Quieren el prestigio y la guita que ganan los ingenieros, sin pasar por las fatigas del estudio. Quieren sorprender a sus amigos tocando "Desde el Alma" sin conocer la escala de si menor. Quieren darse aires de conocedores de literatura rusa sin haber abierto jamás un libro. Tales actitudes no deben ser alentadas, me parece. Y sin embargo eso es precisamente lo que hacen los anuncios de los cursos acelerados de cualquier cosa. Emprenda una carrera corta. Triunfe rápidamente. Gane mucho "vento" sin esfuerzo ninguno. No me gusta. No me gusta que se fomente el deseo de obtener mucho entregando poco. Y menos me gusta que se deje caer la idea de que el conocimiento es algo tedioso y poco deseable. ¡No señores: aprender es hermoso y lleva la vida entera! El que verdaderamente tiene vocación de guitarrista jamás preguntará en cuanto tiempo alcanzará a acompañar la zamba de Vargas. "Nunca termina uno de aprender" reza un viejo y amable lugar común. Y es cierto, caballeros, es cierto. Los cursos que no se dictan: Aquí conviene puntualizar algunas excepciones. No todas las disciplinas son de aprendizaje grato, y en alguna de ellas valdría la pena una aceleración. Hay cosas que deberían aprenderse en un instante. El olvido, sin ir más lejos. He conocido señores que han penado durante largos años tratando de olvidar a damas de poca monta (es un decir). Y he visto a muchos doctos varones darse a la bebida por culpa de señoritas que no valían ni el precio del primer Campari. Para esta gente sería bueno dictar cursos de olvido. "Olvide hoy, pague mañana". Así terminaríamos con tanta canalla inolvidable que anda dando vueltas por el alma de la buena gente. Otro curso muy indicado sería el de humildad. Habitualmente se necesitan largas décadas de desengaños, frustraciones y fracasos para que un señor soberbio entienda que no es tan pícaro como él supone. Todos -el soberbio y sus víctimas- podrían ahorrarse centenares de episodios insoportables con un buen sistema de humillación instantánea. Hay -además- cursos acelerados que tienen una efectividad probada a lo largo de los siglos. Tal es el caso de los "sistemas para enseñar lo que es bueno", "a respetar, quién es uno", etc.Todos estos cursos comienzan con la frase "Yo te voy a enseñar" y terminan con un castañazo. Son rápidos, efectivos y terminantes. Elogio de la ignorancia: Las carreras cortas y los cursillos que hemos venido denostando a lo largo de este opúsculo tienen su utilidad, no lo niego. Todos sabemos que hay muchos que han perdido el tren de la ilustración y no por negligencia. Todos tienen derecho a recuperar el tiempo perdido. Y la ignorancia es demasiado castigo para quienes tenían que laburar mientras uno estudiaba. Pero los otros, los buscadores de éxito fácil y rápido, no merecen la preocupación de nadie. Todo tiene su costo y el que no quiere afrontarlo es un garronero de la vida. De manera que aquel que no se sienta con ánimo de vivir la maravillosa aventura de aprender, es mejor que no aprenda. Yo propongo a todos los amantes sinceros del conocimiento el establecimiento de cursos prolongadísimos, con anuncios en todos los periódicos y en las estaciones del subterráneo. "Aprenda a tocar la flauta en 100 años"."Aprenda a vivir durante toda la vida"."Aprenda. No le prometemos nada, ni el éxito, ni la felicidad, ni el dinero. Ni siquiera la sabiduría. Tan solo los deliciosos sobresaltos del aprendizaje".

Caso Franklin Brito



http://www.youtube.com/watch?v=hVdlToAdeT8

René Descartes

Divide las dificultades que examines
en tantas partes como sea posible,
para su mejor solución.

DESCARTES, René