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domingo, 29 de noviembre de 2009

Polìticos:

Sus hechos hablan tan fuerte
que los ciudadanos
no podemos escuchar lo que dicen.



Jesús nos dijo “Así que por sus frutos los conocerán”. El Señor hablaba de cómo podrían reconocerse a los verdaderos discípulos y también a los falsos discípulos. En los temas anteriores vimos cómo los verdaderos creyentes comienzan a serlo con un verdadero arrepentimiento, un giro de 180 grados en forma de vivir. Como dijo el Apóstol Pablo “las cosas viejas pasaron, ahora han sido hechas nuevas”. La fe salvadora produce inevitablemente frutos de la nueva naturaleza. Mateo 7:13-20 en detalle. “Entren por la puerta estrecha, porque ancha es la puerta y amplia es la senda que lleva a la perdición, y muchos son los que entran por ella. Pero estrecha es la puerta y angosta la senda que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan. Una puerta angosta y una puerta ancha; y un camino angosto y un camino ancho. Ambas son metáforas que nos hablan del caminar de las personas. El camino ancho es muy fácil de caminar… uno se puede decir a si mismo: el camino ancho no es tan malo, todo el mundo anda por él, todos hacen lo mismo. Hay personas que, aunque van a la iglesia, o incluso usan el púlpito, van por el camino ancho. Mientras, quienes van por el camino angosto encuentran que éste se vuelve cada día más angosto. cualquier persona sin entrenamiento, preparación o autorización puede hacerse pasar por policía, o por médico, y ejercer el oficio falsificando un uniforme o una credencial. Muchos pueden ser engañados, otros pueden haber recibido un beneficio de ellos, algunos más pueden incluso haber sido curados, pero los falsos no dejan de serlo por ello.

Las manos del rompehuelga

Manos torpes y manchadas
las manos del rompehuelga
manos que cuando trabajan, traicionan

Manos arteras
cuyo sudor no enaltece
sino ultraja lo que crean

Son las manos mas infames
las manos del rompehuelga

Ni las del enterrador
sucias de muerte y de tierra,
porque el mismo enterrador
tiene las manos honestas

No hay otras manos tan viles
como las del rompehuelga

Ni las manos del verdugo
oscuras de sangre ajena,
ni las manos que en las carceles
remanchan negras cadenas

No hay manos que agravien tanto
como las del rompehuelga

Manos que cuando se alquilan,
alquilan su honor con ellas.
Podrido barro en las uñas
y sangre verde en las venas

Surcadas de maldiciones
las manos del rompehuelgas

Oi­ decir a un anciano
obrero de voz abuela,
mientras mostraba las manos
arrugadas de faena:

Prefiero las manos mancas
que manos de rompehuelga
Miguel Otero Silva

2002. el perfume del petróleo


Por: Eugenio Montoro - montoroe@yahoo. es - La Fundación Creole me otorgó una beca de estudios en 1959. Con ella pude recibir la educación de los curas salesianos que marcaron dos cosas que conservo: ser honesto y ser librepensador. La beca respaldó también mi paso por la Universidad y, al graduarme, entré como Pedro por su casa en la refinería de petróleo más bonita del mundo: Amuay. Allí empecé a distinguir olores. El dulzón del diesel, el ocre del asfalto, el familiar del kerosén y muchos otros. Amuay era un enjambre de actividad. Los jefes enseñaban a los nuevos con la claridad del que se sabe de paso. Nadie hablaba de trampas o corrupción. Parecía que eso no existía. La nacionalizació n de la industria petrolera tuvo pocos problemas. La Creole vino a ser Lagoven, la Shell Maraven y así por estilo y para sorpresa de los que allí estábamos los políticos decidieron que debíamos seguir trabajando como una empresa privada. Fuimos una de las empresas más grandes y eficientes. Nos gustaba oír eso. Muchos decían que éramos arrogantes y una organización sin control. A falta de un “arrogantómetro” no puedo defenderme pero de que hacíamos las cosas sin control eso no es verdad. Seguíamos normas y procedimientos con mucho apego. Siempre fuimos meritocráticos y los mejores eran recompensados. La llegada de Hugo Chávez a la Presidencia hizo claro que la industria cambiaría. Su afán de control militar y su desprecio al mérito empezó a chocar con los valores de PDVSA. Sucedió algo insólito: los petroleros comenzaron a protestar y a revelarse contra los cambios. Reaccionaban frente a la inmoral arremetida de un régimen que quería convertir a PDVSA en una babosa manada. En Diciembre de 2002 la sociedad civil convocó a un paro nacional y los petroleros, en decisión personal, se le unieron. Casi todos los negocios cerraron y las operaciones de PDVSA se paralizaron. El liderazgo político prolongó el paro pero ya en Febrero de 2003 era evidente que el gobierno controlaba la situación y más de veinte mil personas habían sido despedidas de PDVSA. Muchos analistas coinciden en que el paro fue un error. Nunca estaré de acuerdo. El paro sucedió porque millones de personas querían salir del nefasto régimen de Chávez y en el caso particular de los petroleros era claro anticipar el pobre futuro de la industria si era manejada como entidad política. Era un absurdo descomunal tal como si el nuevo esposo de nuestra madre pretende también acostarse con nuestras hermanas. No había opción sino pelear. El paro mostró a un núcleo petrolero compacto en valores que hizo lo único que era éticamente correcto. No me extrañaría que cuando salgamos de este régimen, el 2 de Diciembre pase a ser un día de especial significado por aquellos miles de hombres y mujeres que perfumaron de decencia al petróleo y defendieron a su Patria con una entrega y fiereza ejemplares.

La burla


Por: Manuel Barreto Hernaiz - "La burla y el ridículo son, entre todas las injurias, las que menos se perdonan". Platón - Nos ilustra el diccionario que burla -del latín burrula, con el mismo significado "tonterías"- es la acción o dicho destinada a buscar el ridículo de alguno por diversión o inquina. La burla es una expresión grotesca de las personas que no tienen la idea de humanidad, ni respeto, ni mucho menos un poco de cultura, decencia, o instrucción que les permita portarse o mostrar sus buenos modales.Parece ser que su origen en parte se ubica en las cortes reales, donde el rey empleaba un personaje llamado bufón para que hiciera de cómico en la corte y los cortesanos rieran a buena gana. A priori, puede resultar difícil considerar que la burla llegue a representar un problema: origina risa, y la risa se identifica habitualmente con la inocencia, con la ligereza. Sin embargo, existe una diferencia entre bromear y burlarse. Sostenía don Miguel de Unamuno: "En nada como en la burla se conoce la maldad humana, y el demonio es el gran burlador, el emperador y padre de los burladores todos. Y si la risa puede ser santa libertadora y, en fin, buena, no es ella risa de burla, sino risa de contento". Quien lleva a cabo con éxito una burla queda degradado. La gran falta de madurez, sabiduría y sensatez, estriba generalmente en la maldad y mediocridad de las personas burlonas, y quienes muy a menudo son sorprendidas por las personas burladas, llevándose los peores chascos. Y, tal como alguien sentenció: "Los venezolanos toman en serio los chistes y hacen chistes de lo serio. No creen en nadie y creen en todo"; henos acá expuestos a las caprichosas burlas de un régimen que se niega a tomar con seriedad un país que anhela orden, respeto, tolerancia y justicia. Ni los cientos de muertos cada semana, ni los casos de secuestros ya más que comunes, cotidianos; ni el estado deplorable del sistema de salud, ni la indignación social que crece por minuto; ni las trancas y múltiples manifestaciones. La burla ante tanta desidia, ante tanto disparate... y no hay responsables, y nada ni nadie se mueve. La burla de no ver la mínima voluntad de procura de justicia. La burla de no escuchar a la gente, de seguir ignorando su impotencia, su coraje. Es una burla a una sociedad a la que no se le respeta.En un país donde parece verdad que la vida no vale nada. Es la burla de la indiferencia institucional, de constatar que los intereses de la política están primero que la impartición de la justicia. La burla de que este remedo de democracia siga sirviendo a los secuaces del régimen, mientras que los pobres no alcanzan ni un poco de justicia. Una década de burlas, y como si nada. Burla con gallineros verticales, burla con las cooperativas, burla con "el camastrón", burla con "el Orinoco - Apure". Burla al enaltecer la pobreza; burla con los necesitados regalando el dinero, como dádiva o limosna, sin lograr solucionar las básicas de la gente.Hay peligrosa burla en el espíritu bélico del régimen: "¿Yo amenacé con guerra?". "¿Cuándo?". Burla a las necesidades y carencias de toda una Nación, al comprar aviones, tanques y misiles, cuando lo que se requiere es de aulas, hospitales y buenas vías de comunicación vial. Y para concluir, permítannos recordar un viejo cuento del Lejano Oriente:Hubo una vez un hombre que se hacía llamar filósofo, y necesitaba pasar el río Nilo para dictar una charla en la otra orilla, y se mofaba del barquero que lo atravesaba, diciéndole: ¿Qué sabes tú de la vida, sabes literatura, sabes de la guerra o la filosofía? El barquero le decía: "Señor yo sólo sé remar", y así se continuaba la travesía en preguntas y burlas del pasante, y éste decía al barquero, has perdido parte de tu vida, y siempre le terminaba con la frase has perdido parte de tu vida. En eso el río se creció, y el barquero le dijo al pasante: -¿Sabe usted nadar? Y este le contestó. ¡No!..- Pues señor, si no sabe nadar ha perdido su vida, porque el río se nos viene encima.

Seis huelgas de hambre en seis años para buscar justicia


Por: Vivian Castillo - vcastillo@eluniversal.com - EL UNIVERSAL - Brito dice que seguirá la protesta hasta lograr que el INTI reconozca su error - En sus palabras - Hambre, pero de justicia, es lo que ha mantenido en pie al biólogo y agricultor Franklin Brito, quien lleva 4 meses y 27 días en ayunas, frente a la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en procura de que el Gobierno reconozca los daños que "le ha causado a él y a su familia". El fundo de Brito, ubicado en el sector La Tigrera del municipio Sucre, en el estado Bolívar, fue invadido el 28 de mayo de 2003. Ese día encontró que el paso a sus tierras había sido bloqueado: una carta agraria entregada por el Instituto Nacional de Tierras (INTI) avalaba la acción ejercida por sus vecinos, Rafael D'Amico y Concepción Antoima, que vulneraba los derechos sobre su propiedad. Pero el viacrucis del biólogo no comenzó allí, cuenta que fue en 1999 con una disputa con el alcalde Juan Carlos Figarella. Los cultivos de ñame -explica- habían enfermado por un hongo y el alcalde propuso atacar el problema con químicos, que financiaría la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) para lo cual entregarían 800 millones de bolívares. "Dije que eso no funcionaría, y propuse usar semillas de una variedad resistente al hongo, enfrentándome al alcalde". Los organismos que estudiaron el caso avalaron la tesis Brito, lo que resultó en que la CVG retirara su apoyo al proyecto. A raíz de esta diferencia lo despidieron del instituto agrícola municipal, donde trabajaba como asesor, suspendieron los sueldos que él y su esposa percibían como educadores y los despidieron. El 24 de noviembre de 2004, en la plaza Miranda, luego de varios intentos infructuosos por recuperar su fundo, Brito inició su primera huelga de hambre, la cual culminó el 3 de diciembre, cuando una comisión enviada por el presidente de la República se comprometió a solucionar su problema. Siete meses después, ante el incumplimiento, el biólogo reinició la protesta. Pero al ver que habían transcurrido 4 meses sin que el Ejecutivo reaccionara, el 10 de noviembre, en una acción desesperada, se amputó el dedo meñique de la mano izquierda. Relata que como resultado de su acción el propio presidente de la República solicitó al entonces ministro del Interior, Jesse Chacón, encargarse del caso. Chacón logró que el Ministerio de Educación saldara la deuda con Brito y su esposa, que le reconocieran la propiedad de su fundo y que le dieran la constancia de registro agrario. Además le entregó Bs 70 millones en efectivo, pero sin constancia que avalara la indemnización. Nueva huelga iniciada en noviembre 2006 fue necesaria para que el agricultor recuperara sus tierras, de las cuales no se había podido desalojar a los invasores. En esa oportunidad el Gobierno reparó los destrozos, le entregó un tractor, semillas y 150 millones de bolívares para poner el fundo a producir. Una vez más Brito solicitó la constancia de indemnización pero sólo recibió documentos que hacían parecer que lo entregado era parte de un crédito del INTI o de una donación. Por ello insiste en reclamar justicia ante estas instituciones que le responden con argucias. Pero 6 años de lucha, el haberse amputado un dedo y seis huelgas de hambre no han sido suficientes para que las autoridades entiendan que Brito está dispuesto a dejar su vida en el camino por alcanzar su objetivo.